ElConfidencial.com > España > Javier Chicote
OTRAS NOTICIAS
Urdangarín entrará a pie y no en coche a los Juzgados de Palma
El abogado de Urdangarín: "El duque huía para proteger a los niños"
El Congreso da luz verde a la reforma financiera con el apoyo de PP, PSOE y CiU
El PP arremete contra TV3 el mismo día que pacta la Ley Audiovisual con CiU
Pilar Navarro, la 'diputada 10' laminada por Griñán: “Es mentira que se premie el mérito”
Unos escoltas participan en un simulacro en Bilbao (EFE).
Javier Chicote 27/09/2011 (06:00h)
Los escoltas del País Vasco no ganan para disgustos. Llevan décadas jugándose la vida pero ahora, en el ocaso de ETA, están pasando por una situación insostenible. Pero los despidos masivos que están sufriendo no llegan al grado de surrealismo del caso de Sandra B.R., embarazada de siete semanas y encargada de la protección de un político vasco que acude en las listas de las elecciones generales del 20-N: “En la mutua me dijeron que si trabajara de señora de la limpieza, en contacto con productos químicos, o de reponedora en un supermercado, levantando pesos, ya tendría la baja, pero de escolta, no”.
Sandra está anímicamente destrozada después de mantener esa conversación. Lo que le está ocurriendo es insólito: “Con mi primer hijo no hubo ningún problema y en todas las mutuas dan la baja a una escolta en cuanto se entera de que está embarazada. Esto sólo pasa con mi mutua en Guipúzcoa”, asegura a El Confidencial.
Sandra va armada y asume todos los riesgos propios de un escolta en el País Vasco, aunque actualmente la actividad de ETA no sea la de tiempos mucho más duros. Además, su trabajo no entiende de horarios, con jornadas que alcanzan las dieciséis o incluso las dieciocho horas, máxime en etapa preelectoral, con una actividad extraordinaria de su protegido. También conduce el coche asignado al político, lo que supone un riesgo añadido.
En esta tesitura Sandra se enteró de que estaba embarazada y lo comunicó a su empresa, Ombuds Compañía de Seguridad. Ésta ha emitido un informe en el que certifica que la trabajadora tiene “la categoría profesional de vigilante de seguridad con arma, en funciones de escolta, incompatible con su actual estado (embarazo)” y adjunta un plan de evaluación de riesgos laborales.
La sorpresa se la llevó cuando acude a la mutua y el médico le dice que no considera que haya riesgo para su embarazo hasta la semana doce. Sandra no se lo podía creer: “Le dije que qué pasaría si me agreden, o lo que sea, y pierdo al niño y me contestaron que eso sería un accidente laboral y, por lo tanto, no es su problema”. La escolta, que no puede aguantar las lágrimas, ha acudido a la Seguridad Social, donde le han dado la baja por la ansiedad que sufre, pero no cobrará la baja de la mutua hasta que se encuentre en la semana doce de gestación.
“La ginecóloga que me examinó no se podía creer que siendo escolta no me dieran la baja hasta las doce semanas”, dice Sandra. El informe de la mutua, firmado por el médico José Gorostidi Pulgar, lo afirma tajantemente: “La trabajadora, con categoría profesional de vigilante de seguridad con arma -escolta- presentará riesgo durante el embarazo en su actividad laboral habitual a partir de la semana de gestación 12”.
Sandra, de 39 años de edad y adscrita al servicio de protección del Ministerio del Interior, reconoce que actualmente, por fortuna, la intensidad terrorista es menor, “pero seguimos estando totalmente expuestos, he recibido empujones y agresiones verbales y nunca sabes cuándo tendrás que intervenir”.
Una responsable de MC Mutual, que no ha querido revelado su nombre, asegura a este diario que en el caso de Sandra “se han examinado todas las circunstancias y una comisión ha estipulado que su puesto de trabajo no supone un riego añadido para el feto hasta la semana doce”. La portavoz ha añadido que “si le pegan un tiro da igual que esté embarazada o no y cuando aceptaron ese trabajo, que está muy bien pagado, ya sabían a lo que se exponían. Tenemos un caso similar, no de escolta sino de una trabajadora social en lugares de riesgo, y ganamos el juicio”.
Benito Chacón, del sindicato USETI, que representa a Sandra, opina que este caso “demuestran cómo nos están tratando después de jugarnos la vida tantos años y es mentira, es un mito, eso de que ganamos mucho dinero. Ganamos 1.250 euros al mes con los pluses y para cobrar 2.500 euros tenemos que trabajar de veinticinco a treinta días, el mes entero”. Además, Chacón se hace una pregunta: “¿qué tiene que ver el sueldo con darle la baja o no a una mujer embarazada?”
El caso de Sandra se une a una retahíla de agravios que está sufriendo el sector de los escoltas, como despidos masivos que incluyen estratagemas de las empresas para ponerlos en la calle sin abonar las pertinentes indemnizaciones.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
10 COMENTARIOS
10 .- #8 Eres un figura.
Dices que 12 semanas son dos meses??
Mas bien serán tres meses.
Y si en dos meses que dices, o los tres que son, no se ha dado cuenta que está embarazada, ya me explicaras porque no le baja la regla, ¿no?
Anda que para las soplapolleces que estas soltando, calladito estás más guapo...
9 .- #8 Rey de la ESO o de la LOGSE: 12 semanas desde las culturas de Mesopotamia son 3 meses. Comprendo que calcular por docenas solo se hacia cuando vivia el Caudillo, aunque todavia los güevos se compran por docenas y si no al EROSKI o al Caprabo que hay que ayudar a los extranjeros.
8 .- 12 semanas es dos meses...
Alguna ni si quiera se habrá dado cuenta de que está embarazada...
Cambien el título, por favor.
7 .- Depende del trabajo que se tenga, yo estuve trabajando hasta el día anterior del parto porque fué provocado. La verdad es que si no hay vomitos ni malestar el embarazo con doce semanas ni se nota.
El problema está en sentirse acosado por parte de los jefes y pensar que vas a perder el trabajo. un saludo
6 .- yo creo q sobre este tema sólo deberían opinar las mujeres que han sido madres [ o en todo caso los médicos]. Todos los demás sería como opinar sobre los paseos en la luna.
No se que tipo de trabajo tiene q hacer esta mujer ni cuales son las implicaciones de hacerlo embarazada de dos meses.