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Joan Ridao, secretario general de ERC (EFE).
A. Fernández (Barcelona) 11/09/2011 (06:00h)
Hay quien dice que son socios; otros, que son amantes; otros, que son un matrimonio de conveniencia. Ellos prefieren no definir su relación. Convergència i Unió (CiU) y Partido Popular (PP) conviven, pactan, se ayudan, se critican y se pelean como enamorados. Pero su relación es “sólida”, según aseguran dirigentes de ambas formaciones. “No tenemos ningún acuerdo de gobierno ni ningún pacto estable. Pero las relaciones son correctas. No vamos a decir que son cariñosas, aunque sí existe buena comunicación y hay puentes tendidos”, escenifica un miembro de la cúpula del PP la convivencia de ambos partidos.
Durante la última semana, tanto desde el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) como desde Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) se ha pedido reiteradamente a los convergentes que rompan sus relaciones con los populares. El propio secretario general republicano, Joan Ridao, pidió incluso públicamente, a través de Catalunya Ràdio, la emisora pública de la Generalitat, “excluir al PP de cualquier tipo de acuerdo y negociación”.
Pero desde el Gobierno y desde CiU se menosprecian los cantos de sirena que le llegan desde Esquerra o desde el PSC. Y ello porque saben que CiU y PP están “condenados a entenderse”. A los nacionalistas les sienta mal la actitud de los populares de criticar acérrimamente la política de inmersión lingüística y algunos otros temas identitarios. Pero las cuentas del 2011 se aprobaron gracias a la abstención del PP. Y eso es de agradecer.
“Nosotros no apoyamos la investidura de Artur Mas como presidente, pero nos abstuvimos en la votación de los presupuestos para facilitar su aprobación o, de lo contrario, hubiésemos tenido que ir a unas elecciones anticipadas. Y ello porque apostamos por la estabilidad institucional. Lo que debemos hacer, si somos serios, es buscar vías de entendimiento y en el plano económico las puede haber”, dice la fuente antes citada.
Desde Convergència también se admite que “se pueden aprovechar las sinergias entre los dos partidos, porque existen muchos puntos en los que puede haber entendimiento”. Y desde el PP se recuerda que “ahora se ha visto que algunas cosas que nosotros pedíamos eran necesarias. Por ejemplo, el año pasado presentamos un proyecto de ley presupuestaria, que rechazaron todos, CiU incluída, en el que reclamábamos una Ley de Estabilidad antes de acabar el 2011. Pues bien, ahora se ha visto que era necesaria y ya está en marcha, impulsada por el Gobierno de Mas”.
Evidentemente, hay cosas en las que ambas formaciones no se podrán poner de acuerdo, como el tema de la inmersión lingüística o determinadas cuestiones identitarias, pero éstas son diferencias superables. “Lo que ha de hacer un Gobierno es ser pragmático, ver cómo salir de la crisis y no renunciar a nadie que pueda ayudar”.
En los últimos días, la relación de los dos partidos ha sufrido un “pequeño bache”. Por un lado, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña dictaminó que el castellano ha de ser también lengua vehicular en las escuelas y no sólo el catalán. El PP se apresuró a exigir al Gobierno de la Generalitat que derogue la Ley de Educación y establezca un nuevo modelo de inmersión lingüística, lo que la Administración catalana no está dispuesta a hacer porque considera que “el Constitucional ya dictaminó sobre el actual modelo y lo consideró ajustado, por lo que no puede ser desvirtuado ahora por el TSJC o por cualquier otro órgano”. Por otro lado, el pacto de PSOE y PP para la reforma de la Constitución, dejando de lado a los nacionalistas, también levantó ampollas. Pero eso no deja de ser otra pelea de enamorados y la sangre no llegará al río.
Las relaciones, según opiniones recogidas en las filas de ambas formaciones, ni siquiera se resentirán con la propuesta de concierto económico que Artur Mas quiere presentar al próximo presidente de Gobierno que salga elegido el 20N. Los nacionalistas catalanes quieren tener un estatus similar al País Vasco o Navarra, con la recaudación de todos los impuestos por parte de la Generalitat y el abono del cupo correspondiente al Estado.
Rajoy ofrece “diálogo, mucho diálogo”
Los populares ya le han hecho saber que no piensan llegar a tanto. Pero si el elegido el 20N es Mariano Rajoy, el diálogo será fluido, afirman. Y desde el PP se matiza que “CiU jugará con ese tema en las elecciones y es normal y lógico. Otra cosa será cuando se plantee, pero entonces se abrirá un periodo de diálogo. Aunque para nosotros el pacto de financiación está vivo y hay que agotarlo. El problema es la recaudación. Primero es preciso potenciar la economía, que se genere empleo y que se generen ingresos para el Estado. Y luego habrá financiación. Pero sin lo primero, no habrá lo segundo. De todos modos, habrá diálogo, mucho diálogo”.
Otra cosa es la intención de CiU de caminar hacia el “derecho a decidir” de los catalanes, el segundo gran tema para lo que resta de legislatura. “CiU no es un partido independentista y no entraremos por ahí. No hay nada que hablar del tema. Pero, además, nunca nos han planteado la independencia. Sí es verdad que lo sacan a veces, pero es para contentar a una parte de su público. Bastantes problemas económicos tiene ahora el Gobierno catalán como para meterse en otros berenjenales”.
Tan buena es la relación que existen muchas posibilidades de que sea el PP quien de nuevo apoye los presupuestos para el 2012. “Lo único que pedimos al gobierno es que nos avancen las líneas maestras de lo que serán los presupuestos, ya que no queremos encontrarlos cerrados y hechos. A partir de eso, todo se puede negociar”, afirman en la cúpula popular.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
10 COMENTARIOS
10 .- #9
Uy,uy,uy,...sí,sí,sí...claro,claro,claro...
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9 .- #5 #8
En relación a los nacionalismos, el PSOE y el PP mantienen una estrategia absolutamente enfrentada. Lo hemos visto estas dos legislaturas pasadas con el estatuto de Cataluña y la negociación con ETA, que son las dos caras de la misma moneda. El enfrentamiento entre el PSOE y el PP se ha realizado no solo a través de sus actividades partidarias sino tambien mediante sus magistrados en el Tribunal Constitucional.
Si no es por los magistrados del PP, que además planteó el recurso en el Tribunal Constitucional, nos tragamos el estatuto soberanista de Cataluña con patatas, que a duras penas fue rectificado. Y si Bildu-ETA está en los ayuntamientos es gracias a los 6 asquerosos magistrados del Tribunal Constitucional puestos por el PSOE, que votaron a favor de su legalización, porque uno honrado del PSOE [Manuel Aragón] y los 4 del PP votaron en contra.
PSOE y PP mantienen una soterrada lucha en la que el proyecto del PSOE es liquidar la transición, desbordar la Constitución y legitimar a los nacionalistas, incluido el rescate de la ETA, mientras que la estrategia del PP es mantener el proyecto constitucional salido de esa transición, derrotando a ETA. Esa es la lucha latente entre los dos partidos, más allá de la crisis económica, por cuya culpa, al PSOE su proyecto le ha estallado en las narices.
8 .- CiU y PP: peleas de enamorados, pero socios al fin y al cabo
"Volverán las oscuras golondrinas, volverán a hablar catalán en la intimidad..."
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7 .- #5 La inmersión lingüistica en Baleares fue practicada por el "sexteto" presidido por Antich.
6 .- #4
Y con las espectativas de un Rajoy del PP Presidente del Gobierno español.