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El vicepresidente del Gobierno, Manuel Chaves, y el presidente de la Junta, José Antonio Griñán (EFE).
@Agustín Rivera (Málaga) 18/01/2011 (06:00h)
Se soportan; se llevan. Oficialmente siguen siendo amigos, pero sus diferencias políticas crecen. Manuel Chaves y José Antonio Griñán (Manolo y Pepe, como les gusta que se les llame) saben que su lucha por el liderazgo del PSOE andaluz les pasó factura. Ahora, el caso Matsa enturbia aún más su ya difícil relación.
A la Junta de Andalucía no le quedará más remedio que recurrir el expediente abierto a Chaves por orden del TSJA (Tribunal Superior de Justicia de Andalucía) por una subvención concedida a Minas de Aguas Teñidas (Matsa) de 10,1 millones de euros cuando el vicepresidente tercero del Gobierno presidía el Ejecutivo andaluz.
Griñán quiere poner tierra de por medio respecto a la gestión de Chaves, que se visualice que es él quién manda. Consiguió la secretaría general del PSOE-A, pero desde que llegó al poder, en abril de 2009, las encuestas no sólo no le favorecen sino que, claramente, le perjudican. Por si fuera poco, debe aguantar los movimientos subterráneos de Gaspar Zarrías para diseñar el posgriñanismo.
En este caso, el presidente de la Junta no deseaba más problemas con Chaves y obvió la posible incompatibilidad de su antecesor en la empresa donde su hija, Paula Chaves Iborra, trabajaba de apoderada. El Gobierno andaluz no quiso entonces investigar al ex presidente de la Junta. Ahora llegan las consecuencias.
Fuentes jurídicas consultadas por El Confidencial califican de “muy razonable” la decisión del TSJA de abrir un expediente. El artículo número 7 de la Ley de incompatibilidades de altos cargos de la Junta de Andalucía detalla que la actuación de Chaves votando a favor de la subvención a la empresa minera no podía compartirla con su puesto al frente de la Junta.
Como ya publicó ayer este diario, Griñán y su equipo respiran por no haber encontrado “indicios delictivos” en la concesión de una subvención a Matsa. “El Tribunal Supremo ya archivó el caso a la primera”, señalaron estas mismas fuentes. “Es un triunfo que no haya vía penal; Chaves no cometió ningún delito”, resaltaron.
El Partido Popular de Andalucía comparó ayer el caso Matsa con el caso Climo Cubierta, el posible trato de favor o uso de información privilegiada del que pudo beneficiarse Antonio José Chaves, hermano mayor del ex presidente andaluz, mediante las adjudicaciones de un tercer hermano, Leonardo Chaves, desde la dirección general de Infraestructuras Deportivas de la Junta, caso cuya investigación "también trató de taponar el Ejecutivo andaluz”.
El Confidencial adelantó en abril de 2009 que Manuel Chaves y su número dos en el nuevo Ministerio de Política Territorial, Gaspar Zarrías, han dejado colocados al menos a 10 parientes en instituciones y empresas públicas de Andalucía antes de desembarcar en Madrid. "La Junta, más que un Gobierno, parece una empresa familiar”, destacó el secretario general del PP andaluz, Antonio Sanz.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
1 COMENTARIOS
1 .- Da lo mismo, en este querido pais llamado España, la clase política comete todas las irregularidades que quieren y nadie va a la carcel. Unos dan dinero a los familiares, otros lo tienen en paraisos fiscales, otros prevarican, lktros enchufan a toda la familia, y, así, toda clase de sinverguenzonerias. Esta democrácia dá asco, aqui el único que paga el pato son los jubilados, viudas, jovenes sin empleo, parados de larga duracíón, pero políticos y alguana casta privilegiada de inmigrantes, viven a costa de la falta de decisiones de los partidos PP y PSOE. Da pena, no salimos de la crisis en menos de tres años. Lo que nos queda por padecer, peroeso si, solo algunos.