quiere evitar el impago a toda costa

Límite, julio: el pago del cupón de los bonos del Banco Popular marca fecha para la venta

El ruido que vive el Banco Popular en las últimas semanas y que ha desembocado en su venta acelerada está condicionado por las obligaciones financieras del próximo julio

Foto: Presentación de los resultados de 2016 del Banco Popular. (EFE)
Presentación de los resultados de 2016 del Banco Popular. (EFE)

El ruido que vive el Banco Popular en las últimas semanas y que ha desembocado en su venta acelerada tiene una nota que explica en parte las urgencias de su presidente, Emilio Saracho. Se trata del pago de los cupones de sus emisiones de deuda subordinada (llamados CoCos, convertibles contingentes, porque se convierten en acciones si la solvencia baja de un determinado nivel) previsto para julio. Estos títulos han sufrido una fuerte caída de su precio en los últimos días y ofrecen una rentabilidad para los inversores interesados de casi el 30%.

Sede del Deutsche Bank en Fráncfort. (Reuters)
Sede del Deutsche Bank en Fráncfort. (Reuters)

En octubre del año pasado, el gigante alemán Deutsche Bank atravesó una momento de incertidumbre, que finalmente logró superar, cuando prendió entre los inversores el temor a un posible impago de los intereses de sus CoCos. Para que estos títulos puedan pagar intereses, el capital del banco debe encontrarse por encima del mínimo que le fija anualmente el BCE; en el caso del Popular, este mínimo es el 11,375% (capital total), y la cifra de la entidad al cierre del primer trimestre se sitúa en el 11,91%. Es decir, hoy por hoy cumpliría ese requisito y podría pagar estos intereses.

Sin embargo, es posible que la solvencia del banco se quede por debajo de ese mínimo al cierre del segundo trimestre, si continúa el ritmo de dotaciones del primero, en el que tuvo que destinar 500 millones de euros. Como adelantó El Confidencial, la reciente inspección ordinaria del BCE ha girado en torno a la cobertura de los activos inmobiliarios. Por tanto, la posibilidad de que unas nuevas pérdidas puedan afectar su ratio de capital para quedar por debajo del 11,375% (y en consecuencia no pagar los cupones) ha cogido forma entre los inversores institucionales.

En este contexto, la determinación de Emilio Saracho por tener cerrado el proceso de venta antes del 10 de junio, como informó ayer este medio, permitiría al equipo gestor manejar un colchón de tiempo para buscar otra solución en caso de fracaso de esta operación. Según fuentes financieras, el BCE barajaba como fecha de referencia para que Banco Popular adoptara una solución la presentación de los resultados del primer semestre, que tiene lugar a principios de julio. El pago de los CoCos debe producirse entre el 10 y el 19 de ese mes.

La liquidez también preocupa

Fuentes oficiales de Banco Popular han explicado que "en ningún caso se contempla el impago de los bonos convertibles, cuyo siguiente cupón vence el próximo mes de julio". Las mismas fuentes añaden que "la entidad está trabajando en unas proyecciones que, incluso en el caso de que tuviera que reconocer pérdidas adicionales por la exposición inmobiliaria y, en consecuencia, la necesidad de hacer nuevas dotaciones que erosionaran sus ratios de capital, no se llegaría a la situación de impago de estos instrumentos híbridos".

El presidente del Banco Popular, Emilio Saracho. (EFE)
El presidente del Banco Popular, Emilio Saracho. (EFE)

El origen de esta deuda subordinada se remonta a octubre de 2013. Entonces, la entidad presidida por Ángel Ron tuvo que pagar intereses del 11,5% para colocar una emisión de 500 millones. Posteriormente, realizó otras dos con un cupón un poco más moderado, pero también elevado: el 8,25%. Moody's cuantifica el coste de atender estos intereses en 120 millones anuales, una cantidad pequeña comparada con los 3.800 millones activos líquidos distribuibles que el Popular aseguraba tener al cierre de 2016.

Los bonos se derrumban

La delicada situación de la entidad se ha traducido en un desplome de la cotización de los CoCos en el mercado de deuda. Los del cupón del 11,5% cotizaban ayer el 83,25% de su valor inicial, lo cual implica que alguien que los compre hoy obtendría una rentabilidad del 28,9%... siempre que no haya impago. La emisión al 8,25% tenía el 75,37% de su valor nominal y su rentabilidad llegaba al 21,1%. Existen fondos especulativos que compran bonos en plena caída ('distressed') y ganan mucho dinero si la empresa emisora se salva, como hizo LNG Capital en Abengoa.

También se ha disparado el coste de los seguros de impago de la deuda del banco (CDS, 'Credit Default Swaps'). Los de la deuda sénior —la más segura— han llegado a 300 puntos básicos, aunque ayer se relajaron hasta 264 tras la respuesta de varias entidades a las llamadas del ministro de Economía, Luis de Guindos, para que valoren la compra del Popular. Esto significa que, para asegurar 10.000 euros en bonos, hay que pagar 264.000 euros, lo que implica una probabilidad de impago superior al 20%. El CDS de los CoCos tiene un coste mucho más alto, de 639 puntos básicos (y rozó los 700 el martes), con una probabilidad del 34%.

Empresas

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
5 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios