LOS INSPECTORES MONZÓN Y DEL RÍO IMPULSAN LA OPERACIÓN

Caos en el BdE: recogida de firmas en apoyo de los imputados y codazos por su sucesión

La imputación de varios cargos activos en el BdE ha sembrado el caos en el supervisor, donde se recogen firmas en su apoyo a la vez que estalla la guerra por su sucesión

Foto: Sede del Banco de España, en la plaza de Cibeles en Madrid. (EFE)
Sede del Banco de España, en la plaza de Cibeles en Madrid. (EFE)

El Banco de España no solo ha sufrido un enorme daño reputacional con la imputación de su anterior cúpula y tres altos cargos actuales, que cuestiona el propio esquema de supervisión, sino que se encuentra ahora mismo sumido en el caos internamente. Este martes, dos jefes de departamento de inspección, Francisco Monzón y Javier del Río, han promovido una recogida de firmas en apoyo de los tres directivos investigados por la Audiencia Nacional que dimitieron el lunes (Mariano Herrera, Pedro Comín y Pedro González). Se da la circunstancia de que los impulsores de esta operación de respaldo son candidatos a suceder a los dimisionarios, mientras que los inspectores enfrentados con la cúpula promueven como director general de inspección a un 'duro' histórico de la institución: Luis Lorenzo Olmeda.

[Álbum: Los últimos imputados por el caso Bankia]

La recogida de firmas se dirige a un universo de 400 profesionales: los 230 inspectores de la plantilla del Banco de España más el personal adscrito (técnicos, informáticos, etc.). Según fuentes conocedoras de la situación, los jefes de los distintos departamentos se encargaron de pasar el escrito entre sus subordinados para recabar su apoyo, algo que pone a muchos en el brete de firmar aunque no estén de acuerdo o 'retratarse' como díscolos delante de sus superiores.

La cúpula ejecutiva que encabeza Luis Linde se ha mantenido totalmente al margen de la recogida de firmas entre la plantilla

Monzón y Del Río han sido promocionados en el escalafón del supervisor hace apenas un mes. El primero ha pasado de jefe del departamento III (el de entidades menos significativas) a máximo responsable del I (el más importante, que se encarga de Santander y BBVA). Y el segundo, que era coordinador —un escalón por debajo— ha ocupado el puesto de Monzón en el departamento III. Por tanto, ambos son candidatos a ocupar el cargo de director general de Supervisión, que ha dejado vacante la renuncia de Mariano Herrera, y el de su segundo de a bordo, Pedro Comín.

La crisis abierta en canal dentro del BdE ha impedido cerrar de manera inmediata la designación de estos cargos, que ha mantenido vacantes en la comisión ejecutiva del BdE celebrada este mismo martes. La institución se encuentra, pues, en estos momentos descabezada en su principal actividad como entidad de control y vigilancia del sistema financiero. Una de las razones que inciden en la paralización es la presión de gran parte de los inspectores, que quieren hacer valer el peso de su función profesional y participar de manera activa en la nominación de las personas que han de sustituir a los que hasta este lunes eran sus jefes.

Apoyo al regreso de Olmeda

La cúpula ejecutiva que encabeza Luis Linde se ha mantenido totalmente al margen de la recogida de firmas entre la plantilla. No obstante, es consciente de la gravedad de la situación y no quiere dar pasos en falso ante el cuerpo de inspectores, que mayoritariamente apoya el regreso al Banco de España de uno de sus antiguos directivos, defenestrado en la anterior etapa de Miguel Ángel Fernández Ordóñez. El hombre requerido para el cargo de director general de Supervisión es Luis Lorenzo Olmeda, actual director del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), cargo al que fue confinado por el anterior subgobernador del Banco de España, Javier Aríztegui, también imputado por la Audiencia Nacional.

El exgobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez. (EFE)
El exgobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez. (EFE)

Olmeda tiene un amplio historial en el área de Supervisión del Banco de España, donde llegó a ser jefe de departamento. A principios de los años noventa, fue el responsable directo que destapó internamente el caso Ibercorp, que provocó ni más ni menos que la caída del entonces gobernador, Mariano Rubio. La determinación para enfrentarse abiertamente a su jefe supremo pone de relieve el liderazgo del inspector, al que buena parte de sus compañeros de fatigas quieren ver ahora en lo más alto de la dirección general de Supervisión del Banco de España.

Guerra de sucesión

Se trata, en definitiva, de un hombre que conoce a la perfección la casa —empezó desde abajo—, de 67 años, que ha resistido todo tipo de presiones políticas y del que sus compañeros destacan su honradez, sus grandes conocimientos técnicos y su capacidad de trabajo. Precisamente, el hecho de 'no casarse con nadie' le llevó a enfrentarse con varias importantes entidades y con sus superiores, y eso acabó con su destierro al FGD.

La opción de Olmeda choca con los intereses de Monzón y Del Río, más próximos a la línea oficialista de la institución. En la misma quiniela también figura el nombre de José Antonio Gracia, director del departamento II (bancos grandes nacionales). Otro teórico candidato podría haber sido el jefe del IV (inspección 'onsite'), pero se trata de Pedro González, que es precisamente el tercero de los directivos que han tenido que dimitir de sus cargos al ser imputados por la Audiencia Nacional.

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