elegido para negociar en exclusiva

GMP se impone en la puja por la Torre Saint Gobain, la última gran joya de Azca

El grupo de la familia Montoro ha sido elegido por BBVA Propiedad para negociar en exclusiva la compra del rascacielos, operación valorada en cerca de 90 millones

Foto: La Torre Saint Gobain, al fondo, es uno de los rascacielos del complejo de Azca.
La Torre Saint Gobain, al fondo, es uno de los rascacielos del complejo de Azca.

No ha habido sorpresas. Con casi un mes de retraso sobre el calendario inicialmente previsto, GMP se ha impuesto en la puja por la Torre Saint Gobain, considerada la última gran joya de Azca, el complejo de oficinas más elitista de Madrid. Fuentes de mercado han confirmado a El Confidencial que la inmobiliaria de la familia Montoro ha sido elegida para negociar en exclusiva la compra del rascacielos, venta que se prevé cerrar en los próximos días.

Ubicado en el número 77 del Paseo de la Castellana, este inmueble pertenece todavía a BBVA Propiedad, cuya famosa torre negra, situada también en Azca, fue vendida a GMP hace siete años, junto a tres edificios más, en una operación que reportó a la entidad unas plusvalías cercanas a los 300 millones de euros.

Desde el banco presidido por Francisco González descartan hacer comentarios sobre la operación de Saint Gobain, pero fuentes del sector aseguran que en la elección de GMP han pesado más criterios además del precio, y que también se han puesto sobre la mesa aspectos técnicos y de negocio.

Las ofertas finalistas que se presentaron a principios de diciembre por este inmueble rondaban los 90 millones de euros, con el fondo GreenOak y la patrimonialista Infinorsa, dueña de Torre Europa, entre los interesados que han estado pujando por Saint Gobain hasta el último momento, como adelantó El Confidencial.

El edificio consta de 18 plantas sobre rasante, que suman una superficie de 16.000 metros cuadrados y una altura de casi 70 metros. Además, cuenta con más de seis plantas bajo tierra destinadas a aparcamiento, almacenes, instalaciones y servicios. Su principal atractivo es su ubicación, mientras que su principal punto negro es la rehabilitación integral que necesita.

El edificio fue adquirido por BBVA Propiedad en 2003 por 87,5 millones de euros, y era la sede del gigante francés Saint Gobain, que permaneció en esta torre hasta 2013. Esta pasada ligazón ha hecho que el rascacielos se conozca popularmente con el nombre del grupo galo, a pesar de que en Azca su verdadera denominación sea Edificio Ederra.

GMP, el gigante del momento

GMP es una de las inmobiliarias más admiradas del momento, ya que es una de las empresas que mejor ha sabido sortear la crisis, periodo en el que se ha reforzado hasta convertirse en uno de los líderes del sector. Su buen hacer hizo que el fondo soberano de Singapur, GIC, pusiera sus ojos en ella y tomara una participación del 30% el pasado septiembre, una inversión superior a los 200 millones de euros.

La entrada del gigante oriental permite a los Montoro contar con un jugoso cheque de liquidez para protagonizar operaciones de primer nivel como la de Saint Gobain. A este matrimonio ha seguido la conversión de la inmobiliaria en socimi, lo que supone colocarse ya en posición de salida para estrenarse en bolsa, ya que uno de los requisitos que exige la normativa a estas nuevas sociedades de inversión inmobiliaria es ser cotizadas.

Aunque GMP cuenta con un plazo de dos años para cumplir con esta exigencia, la adquisición de Saint Gobain es un todo un espaldarazo, ya que, junto a la torre negra de BBVA, este inmueble cumple todos los requisitos para ser la perfecta tarjeta de presentación ante cualquier inversor.

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