Telefónica sale de compras por Latinoamérica, en concreto por México. La multinacional española negocia la adquisición de Iusacell, el tercer operador del país, cuya valoración oscila entre los 2.500 y los 3.000 millones de euros, incluida la deuda, según fuentes próximas a las conversaciones. La fusión permitirá al grupo presidido por César Alierta sumar siete millones de clientes en un mercado en plena ebullición por la liberalización acordada por el Gobierno de Enrique Peña Nieto.

Las mismas fuentes aseguran que las negociaciones, que se han extendido durante al menos ocho meses, están a punto de culminar tras acordar una ecuación de canje que las partes mantienen en secreto. Telefónica cuenta con Lazard como asesor principal de esta transacción que, teniendo en cuenta las operaciones corporativas que se han hecho sobre Iusacell en los últimos años, alcanza un valor que oscila entre 2.500 y 3.000 millones de euros.

La operadora mexicana es propiedad al 50% de Televisa y de TV Azteca, de la familia Azcarrága y del conglomerado de la familia Salinas. En 2012, Televisa adquirió la mitad de las acciones de Iusacell por 1.600 millones de dólares, 1.150 millones de euros, a TV Azteca, que previamente se había hecho con el control de la empresa de telefonía en 2003. La mayoría de esta cantidad era deuda.

Si se toma como referencia este acuerdo entre dos de las tres mayores fortunas de México, la valoración de la 'presa' de Telefónica asciende a 3.200 millones de dólares, unos 2.300 millones de euros. Sin embargo, cuando Televisa adquirió el 50% del capital hace dos años, Iusacell tenía cerca de cuatro millones de clientes. Hoy cuenta con una cartera de usuarios de casi 7 millones, una cifra que ya incluye los 1,13 millones que perdió en 2013 por la portabilidad.

Tanto Iusacell como Movistar han sufrido la deserción de usuarios que han cambiado de compañía en busca de operadores más baratos, por lo que la integración de ambas empresas les permitirá ofrecer unos precios más competitivos y ahorrar en costes. La española tiene 20,8 millones de accesos en México, de los que 19,3 millones son terminales móviles, según los datos a 31 de marzo. Esta cartera, que fue limpiada por la desconexión de 1,9 millones de clientes inactivos, generó unos ingresar 330 millones de euros en el primer trimestre y obtener un beneficio operativo de 60 millones, con un margen del 15,3%

La unión entre Movistar y Iusacell permitrá a Telefónica, Televisa y TV Azteca acortar diferencias con Telcel, el operador dominante propiedad de Carlos Slim. El magnate mexicano es dueño, a través de América Móvil, del 70% del mercado de telefonía de la primera economía de Latinoamérica. Una posición que, sin embargo, va a tener que rebajar hasta el 50% tras la reforma antimonopolio anunciada por Enrique Peña Nieto.

Slim, socio preferente de La Caixa, a su vez accionista de referencia de Telefónica, con el 5,4% del capital, acusó a Alierta de haber maniobrado para conseguir la obligada liberalización del sector. Cuando anunció la venta forzada de parte de sus activos atacó a sus competidores por no invertir lo suficiente para desarrollar la red de telecomunicaciones en el país. Un argumento que siempre han negado desde Madrid, que siempre se ha quejado del abuso dominante del que es el hombre más rico del planeta, según Forbes.

Las relaciones entre Telefónica y Iusacell no son nuevas. En 2012, firmaron una alianza estratégica para ofrecer la red más grande y rápida de México. Según explicaron en su momento, el acuerdo pretendía transformar y modernizar un sector obligado a apostar con la mayor fuerza en tecnologías como LTE (Telefonía 4G), fibra óptica y despliegue de puntos de acceso WiFi. El pacto iba en beneficios de los 27 millones de usuarios de usuarios de ambas operadoras, que ahora pueden compartir las mismas tarifas si se cierra la fusión.

Telefónica ha desestimado hacer ningún comentario sobre esta información. No obstante, tras la publicacion de la noticia, la compañía ha enviado un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en el que reconoce las conversaciones con Iusacell.