Principio de acuerdo. España y Argentina han alcanzado un principio de acuerdo sobre la expropiación de las acciones de Repsol en la argentina YPF, que consistiría en el cobró de unos 5.000 millones de dólares en deuda garantiza del país latinoamericano. No obstante, fuentes de la petrolera española han señalado que el pacto está subordinado a la valoración que haga su Consejo de Administración.

Las buenas noticias llegan después de que el ministro de Industria, José Manuel Soria, haya viajado de urgencia a Buenas Aires encabezando una delegación española formada por técnicos de Repsol junto al presidente de La Caixa, Isidro Fainé, en busca de un acuerdo que ponga fin al conflicto con YPF. El representante del Gobierno español ha celebrado una reunión negociadora con Axel Kicilof, nuevo ministro de Economía del Gobierno Kirchner, que estará acompañado por los máximos responsables de Pemex, Emilio Lozoya, y de YPF, Miguel Galuccio.

El objetivo de la cumbre ministerial no era otro que dejar zanjado de una vez por todas el pleito entre Repsol e YPF. La expropiación de la petrolera argentina en abril de 2012 se ha convertido en una cuestión de Estado que no ha hecho más que complicarse a raíz de los intentos empresariales por forzar un acuerdo con la multinacional española que preside Antonio Brufau.

El presidente de Repsol se ha quedado en Madrid preparando la reunión del consejo de administración convocado para este miércoles, un encuentro que puede resultar trascendental para comprobar si la empresa decide impugnar los acuerdos con Pemex tras las críticas de la petrolera azteca contra la gestión de Brufau. El hecho de que el primer ejecutivo de la multinacional española no figure en la delegación que encabeza Soria constituye, desde este punto de vista, una cierta concesión a los interlocutores argentinos y mexicanos con el fin de aliviar las tensiones de estos últimos meses.

El ministro de Industria trata de propiciar una atmósfera de negociación que sea proclive al acuerdo en el bien entendido de que “el Gobierno español mantiene su firme apoyo al presidente de Repsol”, según han asegurado a El Confidencial en fuentes oficiales. La presencia de Isidro Fainé se interpreta en este sentido como una forma de asegurar el máximo nivel de representación de Repsol pues no en vano el presidente de La Caixa es al mismo tiempo vicepresidente de la petrolera española.

Los presidentes de La Caixa y Repsol. (EFE)Los presidentes de La Caixa y Repsol. (EFE)

El acuerdo que ahora se plantea está fundamentado en la necesidad de fijar un justiprecio por  la expropiación de YPF. Las propuestas manejadas a tal fin se han fundamentado hasta la fecha en la renovación de pactos societarios con el fin de explotar el yacimiento de Vaca Muerta. Repsol consideró que ninguna de estas ofertas ‘era de recibo’, especialmente la última cursada con la mediación de Pemex que valoraba los acres de la compensación otorgada a la empresa española diez veces por encima del precio contabilizado en los libros de YPF.

El pacto posterior de la empresa argentina con la multinacional estadounidense Chevron puso en evidencia el ‘regalo envenenado’ con que Argentina pretendía ventilar la contrapartida por la expropiación de YPF y demostró que la negativa de Repsol a cerrar un armisticio estaba plenamente justificada. El Gobierno español, y en concreto el ministro de Industria, desea ahora hacer ‘borrón y cuenta nueva’ con una negociación limpia de prejuicios que permita asegurar una salida digna para España y para Argentina.

La propuesta que José Manuel Soria lleva en su cartera se resume en la fijación de un justiprecio en metálico que compense a Repsol y que pueda hacerse efectivo con plenas garantías. Para ello se plantea la conveniencia de elegir sendos bancos de inversión por cada una de las dos partes en conflicto con la misión de valorar la participación de control que fue expropiada a Repsol en su antigua filial argentina. Dichas acciones, equivalentes al 51% del capital, podrían alcanzar un precio en los mercados internacionales cercano a los 5.000 millones de dólares. Esta es la base de referencia con la que ha viajado el ministro española a Buenos Aires y la que puede servir para cerrar el conflicto de Repsol con YPF y, por ende, con Pemex.