Prisa sigue viva gracias a los grandes bancos nacionales, como Santander, CaixaBank y Bankia, y también a la ayuda de los fondos llamados buitres. Centerbrigde y Silver Point, dos de los inversores que se han convertido en acreedores tras haber comprado a precios de derribo la deuda del grupo, se han comprometido a dar una línea de liquidez de hasta 300 millones de euros para que el dueño de El País y la SER pueda hacer frente a sus pagos más inmediatos.

Según han confirmado varias fuentes financieras que han participado en el proceso de refinanciación de Prisa, estos dos fondos, también conocidos como chatarreros, van a suscribir una emisión de deuda senior del holding de medios de comunicación para concederle liquidez. Al ser una deuda de máximo nivel, serían los primeros en cobrar en el caso de que la dueña de Digital+ suspendiera pagos por no poder cumplir con sus obligaciones.

Es uno de los acuerdos a los que se han comprometido Centerbrigde y Silver Point, que representan a un grupo de fondos oportunistas que han ido comprando las posiciones acreedoras de los bancos tradicionales, los cuales han ido vendiendo su exposición a Prisa en el mercado secundario. BBVA fue uno de ellos, como también Bankia, que se deshizo de 200 millones de deuda, que precisamente fue adquirida por Centerbridge. No obstante, mantuvo parte de participación en el préstamo sindicado de 3.100 millones de euros concedido en 2008 para financiar la fallida compra de Sogecable.

El apoyo de Centerbridge y de Silver Point ha sido vital para sacar adelante la restructuración del pasivo de la compañía controlada años atrás por la familia Polanco. El grupo ya tiene el visto bueno del 95% de los acreedores, incluida la mayoría de los inversores institucionales o fondos buitre, que se han sumado al sindicado.  Pero además, según el comunicado oficial anunciado hace una semana, “dichos inversores institucionales han accedido a proveer a la compañía de una línea de financiación adicional para cubrir las necesidades de financiación en el medio plazo”.  

Facturación:
3464 millones ($)
CEO:
Juan Luis Cebrián
Website:
www.prisa.com
Empleados:
14987 personas
Año de fundación:
1972
Sector:
Artes gráficas y medios de comunicación
Ahí es donde entra la aportación via emisión de deuda senior de Centerbridge y de Silver Point, que también tomarán una participación en el capital de Prisa. Aunque fuentes financieras no han detallado si se quedarán con entre el 5 y el 10% del accionariado, lo que sí parece claro es que su entrada en el equity de la compañía se hará mediante la compra de acciones de clase B, es decir, sin derechos de voto.

Centerbridge es uno de los inversores más activos en el mercado de la chatarra, como se conoce en el argot financiero, en el que se ha convertido España. Fue el primero en comprar a un banco una plataforma de recobro, cuando adquirió Aktua a Banesto con la ayuda de Altamar Private Equity. También intentó quedarse con Habitat, la filial inmobiliaria de Bankia, y con la de CaixaBank. Ahora es uno de los finalistas en la puja por tomar el control de Altamira, la división que agrupa el ladrillo del Banco Santander.

Los 300 millones que van a aportar estos dos inversores se suman a los 80 millones que le concedieron Santander, CaixaBank, Bankia, HSBC, Natixis y BNP Paribas, los mayores acreedores, el pasado 14 de junio. Cantidades que se suman a los 334 millones de euros de deuda que Telefónica, Santander y La Caixa cambiaron por capital para convertirse en accionistas directos de El País a partir de 2014. Por si fuera poco, Telefónica acordó a mediados de 2012 prestarle otros 100 millones adicionales mediante la suscripción de una emisión de bonos para evitar la bancarrota de Prisa.

Prisa capitaliza cerca de 500 millones de euros, entre el valor de sus acciones principales y las convertibles de tipo B. Aunque las primeras apenas se cambian a 0,40 euros, lo cierto es que en lo que va de año se han revalorizado cerca del 80%, mientras que las segundas se han apreciado casi un 140%, subida vertical propiciada por el respaldo financiero a un grupo que sigue en coma.