Tú a Holanda y yo a Alemania. Más o menos eso es lo que ha venido a decirle César Alierta a Carlos Slim antes de que los dos acérrimos rivales sellaran el pasado domingo un pacto de caballeros en Europa. El teatro de operaciones de esta tregua entre Telefónica y América Móvil se ha extendido por todo el perímetro de actuación de KPN. La operadora neerlandesa tiene ahora todas las trazas para integrarse en la órbita del magnate mexicano, pero la filial germana quedará, a buen seguro, bajo control mayoritario del grupo multinacional español.

La compra de la alemana E-Plus por Telefónica Deutschland, bautizada para la ocasión con la denominación en clave de ‘Olivia’, ha adquirido plena carta de naturaleza toda vez que América Móvil ha anunciado oficialmente su apoyo a la oferta promovida desde España. Slim amenazó con poner su tradicional palo en la rueda de Alierta aprovechando la ventaja que le otorga su 29,77% de KPN. La empresa holandesa celebra el 2 de octubre Junta de Accionistas para aprobar la operación y la alargada sombra del tycoon mexicano pesaba como una espada de Damocles llenando de incertidumbre el feliz alumbramiento de la operación.

En Telefónica existía incluso el lógico temor -piensa mal y acertarás- de que América Móvil hubiera cosechado un cierto acopio de títulos de KPN a través de inversores interpuestos y testaferros al uso con el fin de bloquear la conquista alemana de Telefónica. Alierta no las tenía todas consigo, pero el colega mexicano tampoco estaba por la labor de subirse al ring para cruzar abiertamente guantes con el fajador maño. A fin de cuentas, el consejo de KPN ya se había pronunciado a favor de la oferta de Telefónica y Slim no ha tenido por menos que subirse al caballo ganador para unir fuerzas con los mismos que luego deberán hacer palanca para impulsar su definitivo salto a la fama en Holanda.

Fotografía de archivo de la sede de la operadora holandesa KPN. (EFE)Fotografía de archivo de la sede de la operadora holandesa KPN. (EFE)No conviene olvidar que América Móvil tiene también en curso una opa sobre la totalidad de KPN, una operación estimada en 7.177 millones de euros sobre la base de un precio inicial de salida de 2,4 euros por acción. Probablemente Slim tenga que dejarse alguna pluma más en el camino, pero su respaldo a Telefónica en E-Plus constituye, en principio, el mejor aval para que los holandeses no le cierren la puerta de entrada en Europa.

Olivia, Kate y Elsa

La posibilidad de jugar a la contra de la ‘Operación Olivia’ podía haber tenido un efecto boomerang para los planes de la multinacional mexicana, que ayer mismo renovaba su compromiso con KPN, glosando las ventajas de su oferta sobre la compañía holandesa. Si Olivia es el aliciente de Telefónica para presumir de músculos al estilo de Popeye, KPN ofrece también algo más que un nombre sugerente a Slim. La multinacional de los Países Bajos responde en esta función al pseudónimo de ‘Kate’ y está llamada a convertirse en buque insignia y nueva seña de identidad para todos los movimientos de América Móvil a este lado del Atlántico.

El tercero en el guion es ‘Elsa’, papel asignado durante todas las negociaciones a E-Plus que, no en vano, es la dama objeto del deseo y la que ha obligado estos últimos días a una intensa negociación, saldada finalmente con gran éxito de crítica y público al sentir de los analistas. Telefónica se ha salido con la suya, que no era otra que despejar el camino de incertidumbres, cediendo a cambio una piedra gorda a su interlocutor mexicano.

A la postre, la mejora de la oferta inicial no supone ningún esfuerzo financiero adicional para la compañía española, si bien KPN aumenta su posición accionarial en la futura empresa resultante de la fusión entre Telefónica Deutschland y E-Plus hasta un 20,5%, frente al 17,6% pactado en origen. Los negociadores españoles se han hecho fuertes en cualquier caso para rechazar de plano las demás exigencias de los delegados mexicanos que también pedían acompañar la nueva participación financiera con un sillón preferente en el consejo de administración de la futura empresa resultante.

El hombre más rico del mundo, carlos slim, participa en 'conferencias de ginebra'El hombre más rico del mundo, carlos slim, participa en 'conferencias de ginebra'El vicio de pedir y la virtud de no dar se han complementado en perfecta simbiosis pero, como no podía ser de otra manera, Slim ha sacado pecho ante sus socios holandeses asegurando que la puesta en valor de la ‘Operación Olivia’ es ahora de 8.550 millones frente a los 8.100 previstos en la primera oferta. El inversor mexicano se queda así con la perra chicha de un acuerdo con Telefónica y la confianza de que su voluntad conciliadora sea agraciada con el favor de los reguladores y los accionistas de KPN en el día y hora que se formule oficialmente la oferta pública de América Móvil.

Con todo y con ello, Alierta y Slim habrán alcanzado el puerto de sus primigenias ambiciones mediante un tratado de mutua no agresión que sólo debe entenderse con mero carácter provisional. Resuelta la escaramuza, nada impide que ambos estrategas empresariales sigan velando armas ante la inminente batalla de consolidación que se avecina dentro del gran mercado de las telecomunicaciones en Europa.