
Parece –aunque no lo sea- una señora de Bilbao de toda la vida, de esas de misa de 12 en la Residencia de los Jesuitas de Alameda de Urquijo de la capital de Vizcaya, que después de comulgar asistían por la tarde a la manifestación por la calle Autonomía al grito de “gora ETA, militarra”. Su indumentaria consiste en vestidos y trajes de chaqueta (los pantalones sólo para ocasiones especialísimas) de tonos sobrios –salvo cuando va de mitin y se enfunda en una chamarra de piel negra o roja- adquiridos en los comercios más tradicionales de Getxo y del propio Bilbao. Se peina con esa discreción femenina tan vizcaína del pelo corto –nada de melenas- cuidando el juego óptico de las mechas negras con las grises y las canas haciendo un trampantojo sobre su verdadero calendario.
Habla sin grandes énfasis, pero lo hace como lo hacen las señoras de Bilbao, en tono bajo y arrastrando las erres, con leve deje detectable en los ciudadanos vascos bilingües, aunque en su caso, no confunde nunca el condicional con el subjuntivo, ni el subjuntivo con el condicional, aunque su sintaxis –no su dicción- es incorrecta como nos ocurre a muchos vascos que tenemos que pelear para no acumular infinitivos, ni situar el sujeto al final de la frase por detrás de verbo y del complemento. Y sobre todo, sonríe, sonríe sin parar, aunque el gesto sea más una mueca que una emoción. Pura impostación. Nunca se altera –el matriarcado en el País Vasco no es aparatoso, sino silencioso- y no hay pregunta, planteamiento o contradicción que altere ni un milímetro su discurso.
Se llama Laura Mintegi, es socióloga y candidata de la coalición EH-Bildu a la presidencia del Gobierno vasco. Según las encuestas de este pasado fin de semana –y, sobre todo, según las percepciones en el País Vasco- obtendrá el próximo domingo un buen resultado y la formación abertzale superará los veinte escaños y será la segunda fuerza política en el Parlamento vasco. Laura Mintegi –para que nadie se llame a engaño- es una persona amoral. No tanto porque así se pueda considerar a la militante en una coalición a cuyos miembros parece no repelerles los asesinatos de ETA, sino porque ella misma (agosto de 2011) declaró ufanamente –sonriendo y sin levantar la voz- que “la condena es adecuada para los púlpitos, no para la política”, remitiendo, además, lo moral a lo confesional.
La amoralidad que se adjudica ella misma, hace de Laura Mintegi la mujer más peligrosa de la política española porque, al definirse como política sin moral, se aparta radicalmente de las normas de discernimiento entre lo bueno y lo malo en sus expresiones más elementales. De ahí que Mintegi haya declarado también que “pedir perdón es un concepto prepolítico que sólo responde a la subjetividad personal”. O sea, que esta mujer es verdaderamente temible, porque no sólo se desmarca de la moral en el ejercicio de la política, sino que la entiende como una actividad en la que la petición de perdón está fuera de su diámetro. Un asesinato sería políticamente neutro en su consideración y el arrepentimiento y la petición de perdón por el criminal respondería sólo a su subjetividad personal, no a un imperativo de convivencia y de respeto mínimamente reparador hacía el entorno de la víctima.
Laura Mintegi no cree que “Arnaldo Otegi hubiese sido un buen candidato” (sic), no mejor que ella, desde luego, y de ese modo, ahuyenta cualquier sospecha sobre su carácter de sustituta o suplente del dirigente proetarra que ha hablado a los suyos en una grabación de ultratumba. Ella está donde está porque es paradigmática de la médula de EH-Bildu: representa mejor que nadie –otros se esconden en palabras eufemísticas mientras que Mintegi lo hace en su falsa sonrisa- la medula del etarrismo, que no es otra que la ausencia clamorosa y brutal de cualquier moral. La candidata también ha declarado que ni ellos ni los demás debemos “hacer dobles contabilidades” en referencia a las víctimas y los muertos de la banda terrorista. Es propio de los amorales reducir las vidas a un mero conteo de bajas. Por eso a Mintegi no le interesa nada que no sea el poder al servicio de una causa que tutelan los terroristas que, inactivos, ni están desaparecido, ni dejan de influir –su sombra es alargada- en la sociedad vasca.
ETA y EH-Bildu han encontrado en esta socióloga que se asemeja a una burguesa bilbaína el mejor mascarón de proa porque sintetiza a su indefinida edad todo lo peor del amplio muestrario de contravalores de ese independentismo sangriento. Que no pase desapercibido el perfil de una mujer sobrevenida a la política –pero conocida en la labor del encanallamiento moral de una parte de la sociedad vasca- que el próximo domingo dedicará sus primeras palabras y sus primeras sonrisas a hablar de diálogo y de entendimiento. Y no le importará hacerlo sobre las lápidas de las casi mil vidas rotas por los tutores de su coalición: las armas de la banda terrorista ETA. Porque si los terrorista se hubiesen disuelto y los vascos hubiesen sentido, de verdad, la distensión definitiva de su desaparición, EH-Bildu no obtendría más allá de un tercio de los escaños de los que logrará el día 21.
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COMENTARIOS
60Perogrullo diverso 29/12/2012 | 18:02
Hola Queridos foreros de uno y otro signo.... Dais pena
Unos, porque estando fuera, no veis y otros porque estais dentro y tampoco
A ver, boys... Es un problema tribal y los sentimientos y reacciones son tribales
RTodo el mundo reconoce que los vascos son una tribu [o varias, que más da]
Como los jud´´ios
o los chechenos
o los zulues
o los cafres [lo son bastante]
o los gitanos
La tribu es un ente, como el hormiguero, o el avispero o la colmena
y lo que cuenta es la supervivencia de la tribu
La tribu es un ente agresivo [cafres, zulues, avispas, hormigas guerreras, chechenos]
O parásito y tranquilo [vascos, judios, gitanos]...mientras no se siente amenazada, en ese caso reacciona visceralmente, a maporros cual elefante
Y los motivos o causa que provocan la sensacion de amenaza son muy difusas y dificilmente reconocibles y cada tribu tiene las suyas
Por ejemplo..
Los vascos vivian muy tranquilos con su fuero, su prohibición de ir allí salvo contrato [bajo el manto protector del franquismo, que no se metía con ellos]
Hasta el 56, cuando los conquistadores extremeños aparecieron por allí con el Plan de Estabilización..
El resto .,...
59gebroaldalcestolli 16/10/2012 | 11:57
Sr. Zarzalejos , conozco muy bien a las personas que Vd .describe . Durante cincvo años , hube de convivir con gentes así en mi entorno, en la Guipuzcia de los años setenta y.... para trasnquilidad de algunos amighos, hube de marcharme , tenía familia y estaba en el escenario. La frase: "algo habrá hecho..." la escuché con demasiada frecuencia y , en otros casos "Ese chico,[de Mondragón], no tenía que estar allí"., "ni el chaval de Rentería..." ni tantas v´ctimas colaterales , aunque algunas no fueran tan colaterales, porque .la cantidasd ,también era importante. La carencia de moral o la doble mofral,de muchos ciudadanos vascos ya era importante, por aquel entonces entonces; la coartada del miedo,era utilizada por muchas gentes "de orden", que preferían mirar a otro lado... No Sr. Zarzalejos Gentes amorales , como esa candidata, hay y Hubo "mogollón en Vascongadas. También había una mayoría de personas que eran valientes, decentes y se la jugasban por defender sus principios y, a `pesar del entorno hostil, se hacían oir en las asambleas, ntros de trabajo. .
58ariza 15/10/2012 | 23:27
Gracias, Zarzalejos, por poner negro sobre blanco la catadura in[moral] de esta gente que pretende hacer política cuando todavía no han asimilado lo más básico: el respeto por la vida de las otras personas.
Esa gente que cambia de careta según le conviene, los mismos que acuñaron la estrategia de "la socialización del sufrimiento", los que han amenazado y asesinado durante tantos años y ahora siguen rentabilizando los crímenes de la organización terrorista sin que ésta haya desaparecido...
Esa gente de vocación totalitaria, que han destrozado proyectos de vida, que se mofan de las víctimas y disfrazan sus propuestas reaccionarias y protofascistas con retórica y palabrería tomadas del progresismo y la izquierda, completando así el engaño.
Esa gente que pastorea a su rebaño-masa de seguidores dóciles y acríticos, toda esa gente merece pasar al basurero de la Historia.
57Jose m 15/10/2012 | 22:21
Es producto del guiso vasco.
Iglesia que igual que ella aprueba la "lucha armada" y sus gudaris.
La sociedad económica que bajo la excusa de que, si no me sucuestran, los financió.
La prensa, que en la equidistancia, miró para otro lado.
Hoy, le digo la verdad Zarzalejos. Me importa un carajo lo que pueda salir de las elecciones y que Bildu gane.
Es un problema vuestro. Lo que no quiero es que nos involucren al resto.
56neonato neocon 15/10/2012 | 21:40
Zarzalejos, creo que en esta ocasión te has pasado diez pueblos ¿EH también son etarras? ¡Joder! el daño que llegó a causar Aznar y su Ley de Partidos, de la cual se desprende que tan solo los fachas no son etarras.
José Antonio Zarzalejos es licenciado en derecho por la Universidad de Deusto y periodista. Ha desempeñado puestos de distinta responsabilidad tanto en el Grupo Correo, primero, como en Vocento, después. Fue director del diario ABC de 1999 a 2008. Su "cuaderno de notas" pretende ser una aproximación certera a la realidad política, económica y social española e internacional.