Un hombre culto como José Ignacio Wert sabe a la perfección la evocación que para los catalanes -y no sólo para los nacionalistas e independentistas- tiene la expresión españolizar. Se trata de una evocación negativa porque se vincula a lo que Francesç Cambó denominó política asimilista. Y Cambó no fue un extremista. Todo lo contrario: conservador, líder de la Lliga Regionalista, fue ministro en dos gobiernos de Alfonso XIII, de Hacienda y de Fomento. Fue un catalanista que no renunció a su condición de español, pero peleó por la cultura y lengua catalanas desde su doble identidad. ¿En qué consiste para los catalanes la política asimilista? En lo siguiente, según Cambó, en su opúsculo de histórica importancia titulado Por la concordia:
“El sentimiento asimilista está arraigado desde hace siglos en el pueblo castellano hasta constituir una de las características de su acción colectiva. La historia de Castilla -y por ella la historia de España- es la historia de los éxitos y de los fracasos de su acción asimilista; éxitos y fracasos en el interior, porque si la acción asimilista le permitió fundir en un bloque solidísimo más de la mitad de la península, fracasó, en cambio, en Portugal, separado de España a causa de esa política, y también en Cataluña, cuya personalidad ha resistido victoriosamente el intento de asimilación; y sólo fracasos en la política extra peninsular, porque la historia exterior de España no es otra cosa que la demostración, monótonamente repetida, de cómo la política asimilista va separando de España todos los territorios que la Providencia, con una prodigalidad insuperable, fue colocando bajo su soberanía”.

La asimilación, según Cambó y otros autores, es sinónimo de españolización, que fue una expresión muy manoseada durante los años del franquismo. Quiero decir que Wert sabe que españolizar, y todas sus variantes semánticas, tienen una peyorativa carga histórica. Y como la conoce, es casi imposible suponer que sus afirmaciones en este sentido hayan sido improvisadas o casuales. Más parecían lanzadas a la bancada de la oposición como muleta para que socialistas y nacionalistas entrasen al bulto de la provocación y generar un ruido que polarice los estados de opinión cuando las campañas -la gallega y la vasca- llegan a su ecuador y la catalana aún no ha comenzado formalmente. ¿Son estos los derroteros de controversia por los que el Gobierno quiere que discurra el camino a las urnas el 25-N?
El ministro de Educación, Cultura y Deportes declaró hace un par de meses a RNE que “a veces me sorprendo de las frases que he llegado a pronunciar”. Sorprendido ahora o no, lo cierto es que ha fundido el debate gallego y vasco y ha reconducido el debate sobre Cataluña, haciéndolo sin la sutilidad e inteligencia con la que hay que abordar una situación en la que se plantea, nada más y nada menos, que la secesión del Principado. El catalanismo es de índole idiomático y cultural más que ideológico o estrictamente político. Por eso, esas declaraciones son inconvenientes y dialécticamente anacrónicas. Además, acercan a los catalanes no nacionalistas -pero si catalanistas- a las posiciones de los que ayer se mostraban contentos, satisfechos y hasta exultantes por los términos del debate. Y sobre todo, porque el PSOE presentará una moción de reprobación al ministro, quebrando la unidad de acción que se visualizó en el Congreso hace apenas cuarenta y ocho horas al rechazar socialistas y populares la proposición no de ley de transferencia a Cataluña de la competencia estatal para la convocatoria de referéndums, presentada por ERC.
De una forma imprevista, Wert incendia la campaña del 25-N y pasa a segundo plano el despropósito de un programa de la TV pública catalana que con una explicitud temeraria banalizaba la violencia jugando al tiro en el tobillo o en la rodilla al Rey, a un periodista y a un procesado (no condenado)… en una expresión de fanatismo que merecería una reprobación radical a la que se le ha puesto sordina. Por eso y, lamentablemente, el ministro Wert volvió a olvidar el consejo de Confucio: “El silencio es el único amigo que no traiciona”.
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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
71verbigracia 16/10/2012 | 20:42
Pues éste ministrillo tan inteligente no tiene más que seguir por esa senda. Querer desviar el tiro para que se mire hacia otro lado no es más que una estrategia torpe e inútil [como el ministro, que por cierto trabaja el nepotismo con un descaro immenso] porque el sentimiento nacionalista venga de la ideología o de donde venga no se legisla lo diga éste ministrillo o lo diga su jefe. Vamos que nunca el nacionalismo sube tanto como cuando gobierna éste PP de la caverna. Asi nos va.
70Capablancka, J.T. 13/10/2012 | 06:30
#57 En el minuto 5:18, una niña catalana responde al interrogatorio independentista:
-¿Y por qué crees que Cataluña quiere ser independiente?
-No lo sé.
-¿Pero tú quieres ser independiente?
-Sí.
-¿Por qué?
-No lo sé.
-¿Porque te sientes muy catalana...?
-Sí.
-¿Eres del Farsa?
-Sí.
-¿Te gusta la política?
-No.
¿Qué piensas de Artur Más?
-Nada.
-¿Y de Mariano Rajoy?
-Tampoco.
-¿Fuiste a la Manifestación de la Diada?
-No.
-Pero había mucha gente...
-Sí.
Y la siguiente despeja cualquier posible duda:
-¿Cómo le explicarías qué es la independencia a un inglés que no lo sabe?
-Pues que España quiere separarse de Cataluña.
[Menudo nivel, Maribel]
69extrafolario 12/10/2012 | 22:11
Sr. Zarzalejos, no entiendo ni comprendo el sentido que usted pretende dar a su artículo, ni se corresponde con lo que usted defiende habitualmente ni con las "lineas editoriales" que usted ha defendido.
¿Quizas algo personal con Wert?
Asi que usted cree que España no tiene derechco, ni siquiera a plantearlo, que todos sus alumnos reciban una misma educcación, no? Eso que en cualquier parte del mundo sería lo mas normal del mundo, aquí en su pais, Sr. Zarzalejos, "es una manifestación mas del espiritu asimilador [gracias en nombre de los afectados por no usar el término colonizador] de Castilla[¡?].
¿Que pasará si llega el día en que el estado sea Europa, será normal que algunos quieran separarse del "espiritu asimilador europeo" o eso solo pasa con "Castilla"?
68zagal 12/10/2012 | 19:16
A un catalán no se le puede españolizar, pues ser español forma parte de su naturaleza histórica. Por ello, Wert se equivoca.
A un catalán se le puede desnacionalizar del adoctrinamiento nacionalista recibido desde las tribunas, los colegios y los medios de comunicación, con el permiso y los fondos del Estado, y con la aquiesciencia de nuestra clase política, del PSOE y del PP, durante las últimas décadas.
Pero españolizar, podremos, si podemos, a los millones de inmigrantes que han venido a España. En absoluto a los catalanes.
Luego el Rey, ha dicho bien
José Antonio Zarzalejos es licenciado en derecho por la Universidad de Deusto y periodista. Ha desempeñado puestos de distinta responsabilidad tanto en el Grupo Correo, primero, como en Vocento, después. Fue director del diario ABC de 1999 a 2008. Su "cuaderno de notas" pretende ser una aproximación certera a la realidad política, económica y social española e internacional.