Según el CIS y a tenor de encuestas electorales de medios de comunicación, Unión, Progreso y Democracia estaría recibiendo intención de voto de antiguos electores del PP. En paralelo, Izquierda Unida se beneficiaría de las defecciones de votantes del PSOE. En el caso del UPyD, sin embargo, esas mismas encuestas no le auguran relevancia parlamentaria ni en Galicia ni en el País Vasco (en Euskadi perdería el único diputado que obtuvo en las autonómicas de 2009). Y en Cataluña, su espacio se lo ha madrugado Ciudadanos. Es verdad que el partido de Rosa Díez ha logrado constituirse en árbitro en Asturias con un solo escaño, pero en marzo pasado no sacó la cabeza en Andalucía. Parece, en consecuencia, que su energía política no prende en las comunidades con partidos nacionalistas fuertes. ¿Por qué?
Quizás porque con un UPyD se produce una confusión que refleja extraordinariamente bien el gran valedor de este partido: Mario Vargas Llosa. El nobel de literatura, excelso escritor tanto de ficción como de ensayo (extraordinario su último libro: La civilización del espectáculo) se muestra, a veces, errático en sus análisis políticos. En noviembre de 2011, en un artículo muy comentado en el diario El País titulado ‘Una rosa para Rosa’, dijo que votaría en las generales a la formación de Díez porque, aunque UPyD, no era liberal “es lo que más se le parece en el ámbito político español”. Aducía el insigne escritor que su voto a UPyD, del que Rosa Díez era su “mejor credencial”, se debía a que le disgustaban las mayorías absolutas, los nacionalismos y ponía muy en valor el compromiso de UPyD para con la libertad de Cuba. Vargas Llosa dejaba claro que le encajaba el PP pero prefería las listas de Díez. Hete aquí, sin embargo, que el pasado 23 de septiembre, también en el diario El País, nuestro nobel se lanzó a un auténtica elegía de Esperanza Aguirre a la que denomina “esa Juana de Arco liberal”, sosteniendo, rotundo, que “con ella como presidenta del Gobierno jamás se hubiera hundido España en la crisis económica que hoy padece”. Pues bien ¿cómo es que mantiene esa creencia y sólo diez meses antes se proclama seguidor y votante de Rosa Díez y de UPyD?

Al escritor hispano-peruano le ocurre como a muchos otros votantes que fluctúan entre el PP, sector liberal que representaba Aguirre (no se sabe muy bien ahora quién lo representa), y la ciudadanía igual que propugna Rosa Díez y su discurso antinacionalista. Por razones que sería largo desentrañar en este post, la inmensa mayoría de los dubitativos termina decidiéndose por las listas populares. O sea, se mueven, en el terreno de las percepciones y las cercanías, como Vargas Llosa, que envía una rosa a Rosa y eleva a los altares políticos a Esperanza Aguirre, haciendo ambas cosas sin solución de continuidad. Ejemplifica así la confusión y el desconcierto de muchos ciudadanos que quisieran cambiar de voto pero no lo hacen temerosos de romper el estatus quo actual, recelosos de la inexperiencia de UPyD y, muchos, desorientados por los meandros ideológicos del partido de Díez que plantea un modelo ideológico demasiado híbrido, tanto para la derecha como para la izquierda, bien porque para aquella se pasa en algunos aspectos de orden ético, bien porque se queda corto en progresismos para ésta.
Si UPyD no está presente en los parlamentos de Vitoria, Santiago de Compostela y Barcelona -aunque sí en los de Valencia y Madrid- necesitará una revisión de coherencia de sus programas y de sus discursos, porque jamás va a tener una coyuntura más favorable que la actual, con la opinión pública cansada de los partidos tradicionales, favorable a una reformulación del modelo territorial del Estado y crítica con la endogamia de la dirigencia política. Y si lograsen que Vargas Llosa se aclarase y nos lo relatase en su magnífica prosa periodística, mejor. Mientras tanto, seguimos entre la rosa para Rosa y la canonización de Aguirre como “esa Juana de Arco liberal”.
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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
29blaiddgwyn 11/10/2012 | 12:32
Señor Zarzalejos, o no se ha leido el artículo de Vargas Llosa a Aguirre o no lo ha entendido. Vargas Llosa se definió conservador en lo económico y liberal en cuanto a lo ideológico. No apoya al PP ni lo vota porque está a favor del aborto, eutanasia, matrimonio homosexual, etc. Sin embargo está a favor de las políticas económicas del PP. O al menos de las de antes, porque las de ahora no comulgan con ellas ni ellos mismos.
28nestor antonio 11/10/2012 | 10:38
Rosa Diez y UPyD está perfectamente definido en su programa [ Defensa de la Unidad del Estado Español mediante un modelo federal, regeneración política que obligue a una Administración transparente, Devolución al Estado de ciertas competencias, entre ellas las de Educación, por cierto la prisión permanente revisable , antes que se le ocurriera a Gallardón ya fue aprobada en el primer Congreso de UPyD.
Sin embargo el que no se ha definido [y como muy bien dijo San Gil que Rajoy no era de fiar] es el Presidente de gobierno que anda en la duda permanente como Hamlet.
271946 10/10/2012 | 20:33
UPyD tiene cosas interesantes en su programa,aunque quizás ambiguas en el terreno económico.Mezcla aspectos socialdemócratas,con otros liberales y eso despista.No creo que sea excesivamente centralista,por proponer que ciertas competencias,como Educación,vuelvan al Gobierno de la Nación.Es más,estoy absolutamente de acuerdo,porque los nacionalistas han hecho un uso perverso de esa competencia.El problema de IU es que no tiene candidatos de peso en muchas circunscripciones y son muy poco conocidos.El futuro dirá si se transforma en un partido decisivo a nivel nacional ó no.
26luismca 10/10/2012 | 19:49
#25 La verdad, tanto en PSOE como con el PP, ya hemos visto todos la ideología economica. A la vista de los resultados y las previsiones un autentico churrazo! Eso si consigues averiguar la verdadera ideologia economica de nuestros gobernantes que están haciendo absolutamente todo lo contrario de lo que decían que iban a hacer. Asi que mejor no decir nada, y luego hacer lo que creas que debes. UPyD propone algo diferente, verdaderos cambios. Es una buena opción. Además tanto bipartidismo no es bueno para este pais. Ya va siendo hora de que entren aire nuevo en la politica de este país.
25smiley65 10/10/2012 | 17:56
#23 Yo entiendo el populismo como una manera de hacer política consistente en enunciar medidas con el objeto principal de buscar la aprobación de un mayor número de votantes. No confundir con la demagogia, que se diferencia del populismo en que busca manipular la opinión pública en beneficio del poder. El populismo, de hecho, no tiene por qué ser necesariamente malo en sí mismo.
UPyD adopta siempre medidas que agradan a la mayoría: renuncia al coche oficial, a las dietas para sus diputados, etc. Todo ello muy loable. Pero en términos de ideología económica, ¿qué proponen? Se oponen a los recortes factibles pero impopulares [también agrada al pueblo] en aras de un discurso parecido a "hay que eliminar duplicidades", "hay que quitar los abusos de las autonomías" etc. que no concretan demasiado, porque no son fáciles de aplicar en un contexto de falta de liquidez y menos en un margen de tiempo razonable. Y medidas utópicas tenemos unas cuantas: quitar el Concierto Económico para el País Vasco y Navarra, por ejemplo ¿Es realista plantear hoy esto, que va a ser rechazado por la mayoría de la población de ambas CCAA abriendo otro frente de consecuencias imprevisibles?
José Antonio Zarzalejos es licenciado en derecho por la Universidad de Deusto y periodista. Ha desempeñado puestos de distinta responsabilidad tanto en el Grupo Correo, primero, como en Vocento, después. Fue director del diario ABC de 1999 a 2008. Su "cuaderno de notas" pretende ser una aproximación certera a la realidad política, económica y social española e internacional.