BIOGRAFÍA
José Antonio Zarzalejos.- 17/05/2011
Es difícil no mostrar al menos un adarme de simpatía hacia las manifestaciones del 15-M y sus muy ocurrentes y denunciatorias consignas y, en particular, esa de “poco pan para tanto chorizo”. Es tan imaginativa como algunas de las que se acuñaron en el mayo del 68 en París. Pero, trascendiendo la anécdota, vayamos a la categoría. El movimiento del 15-M por una “democracia real” no debe analizarse con premura porque todavía ha de mostrar todas sus caras y, por desarticuladas que sean ahora, también sus verdaderas intenciones. Parecería que se trata de un movimiento protagonizado por miembros de esa llamada “generación perdida” a que se refería el Fondo Monetario Internacional (FMI) de Dominique Strauss-Kahn, que atraviesa ahora por sus horas más amargas. España, con un paro juvenil de más del 40%, sería el país-recipiente de un sector social con gran potencial explosivo.
La pregunta es la siguiente: ¿Son los manifestantes del 15-M los representantes de esta “generación perdida” o la suplantan con oportunismo?, ¿la “indignación” de la que habla Hessel en “¡Indignaos¡” –libro de pobreza intelectual extrema- ha hecho mella en esos jóvenes o son de los que no necesitan best-sellers de ocasión para movilizarse?, ¿estamos ante un movimiento coyuntural, que aprovecha la campaña electoral o dispone de fundamentos internos sólidos para permear en la sociedad y componer una corriente de opinión pública con impacto en las políticas futuras? Confieso que no tengo respuestas a esas interrogantes, pero la prudencia aconseja no echar en saco roto este incipiente movimiento social. Y no sólo por el fenómeno en sí, sino también por el efecto simpatía que provoca y por la empatía que suscita en un país como el nuestro con 4.910.000 desempleados.
La movilización del 15-M, como otros acontecimientos anteriores (la legalización de Bildu, la EPA, los informes de la OCD y de la UE), deteriora hasta grados impredecibles al Gobierno y al PSOE, por más que hoy Rajoy tenga que hacerse la foto menos deseada: en Valencia y con Camps. Sólo falta que el TC tumbe la doctrina Parot y salgan de la cárcel un par de docenas de sanguinarios etarras. La sentencia está al caer. Y si se produjese esta semana –cosa no imposible aunque improbable—aquí se iba armar algo peor que la emergencia callejera del 15-M. A muchos se les pondría –se nos pondría—la carne de gallina. Como a Pascual Sala pero al revés.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
9 COMENTARIOS
9 .- De la RAE: Interrogante. Cuando significa ‘pregunta’ y ‘cuestión dudosa’, se admite su uso en ambos géneros, aunque en el nivel culto es predominante el masculino.
http://buscon.rae.es/dpdI/SrvltConsulta?lema=interrogante
8 .- #6 no, esa generacion es la FG......
los de ahora es la generacion acomodada de la muerte de franco....los que nunca tuvieron una manifestacion, ni una huelga
solo ir de copas, y de vez en cuando hablar de politica.....
7 .- El TC es un órgano totalmente politizado. Las sentencias sobre Bildu o el Estatut de Cataluña lo demuestran
Pero no lo es menos el TS. Recordemos que tanto la sentencia de Bildu como la de Sortu se tomó por exigua mayoría, no por unanimidad. Había varios jueces del TS que estaban a favor de legalizar ambas formaciones, al igual que en el TC había varios jueces partidarios de no legalizar Bildu. También en el Supremo el sentido las votaciones de los jueces tenía más que ver con su adscripción política que con fundamentos jurídicos. Lo que pasa es que en el TS hay mayoría conservadora y en el TC progresista. Pero ambos son órganos políticos.
Por otro lado, la Constitución Española es la que es. Con sus lagunas e incongruencias. Hay que ver si la doctrina Parot se ajusta al articulado Constitucional en materia de redención de penas. Independientemente de que la anulación de la doctrina Parot ponga en la calle a indeseables asesinos de la peor calaña. La Democracia Constitucional es lo que tiene. Y si queremos que estos hechos no se produzcan cambiemos la Constitución y no a los jueces.
6 .- "Es tan imaginativa como algunas de las que se acuñaron en el mayo del 68 en París".
Aquellos de Mayo de 68 son los actualss gobernantes.
5 .- La Ley de Murphy dice que aunque nos parezca imposible, si las cosas mal, tiene grandes posibilidades de empeorar. Los jueces no deberían ser ni progresistas, ni conservadores, simplemente aplicar la ley, en el momento que cuestiones ideologicas, religiosas, personales o politicas hacen que su sentido del voto se confunda con tus deseos, estan prevaricando. Todos sabemos que desde el principio de la legislatura uno de los grandes del todavía presidente Zapatero era ofrecer la paz y el final del terrorismo, no sabemos si por principio o electoralismo. Al final de su mandato podemos ver claramente cuales son sus cartas, ofrecer a su electorado el final de ETA, con el único fin de tratar de salvar la hecatombe que ha supuesto tanto para España como para su partido los siete años que desgraciadamente este hombre ha comandado este país, y lo peor del caso es que muchos aún cren en sus palabras, lo que habrá que preguntarse de que están hecho los españolitos de a pie, esos que salen a protestar ahora, aunque nunca es tarde si la dicha es buena.
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