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Redacción - 02/04/2010
La crisis no perdona. Los templos gastronómicos de la capital van salvando a duras penas la caída de clientes en sus comedores. Algunos han tirado ya la toalla y otros empiezan a tener en consideración el lema que ya utilizara el reconocido Zalacaín, cuando sacó menús del día a 7.000 pesetas a comienzos de los 90, el último periodo de depresión que sacudió a la economía española.
De momento, un clásico del Madrid gastronómico de los negocios como Las Cuatro Estaciones ha echado ya el cierre. Con aires de los años 70 en sus salones, este restaurante llevaba abierto 25 años al público más selecto de la ciudad y presumía de contar con una carta de vinos de más de 300 referencias. Sin embargo, los estragos de la crisis han obligado a tomar la decisión más drástica.
Otros enclaves top, como por ejemplo el singular Jockey, regatean el descenso de comensales a duras penas. Cada vez más, como reconocen desde su staff, no se piden tintos exquisitos de la carta y se pregunta al sumiller por la calidad del vino de la casa. Hay a los que no les ha importado rebajar sus precios, como a El Bodegón, la enseña más elitista de la cadena Vips, con descuentos de hasta el 40%.
Algunos de las referencias del barrio de Salamanca, como por ejemplo El Paraguas, siguen estando casi completos a la hora de los almuerzos, pero donde más sufren todos es en la franja de las cenas. Sólo aquellos emplazados en zonas más céntricos salvan las noches gracias a los turistas durante los fines de semana, como pueden dar fe desde la castiza Cava Baja, donde se encuentran Casa Lucio y Julián de Tolosa.
Por parte de los comensales, incluso cuando quien corre con la factura es la tarjeta de la empresa, también se observan algunos cambios. Han comenzado a ganar enteros pequeñas tascas con buen nombre, como la marisquería
OPINIONES DE LOS LECTORES,
1 COMENTARIOS
1 .- Vaya, hombre...con que en Madrid hay crisis también. Hace mes y medio estuve en Madrid, en la zona de negocios. Tras hablar con unos conocidos de la periferia me respondían a la pregunta de cómo se está viviendo la crisis allí con "aquí el que trabaja sigue con su misma vida, todo sigue igual". Mi conclusión era que si en Madrid "no se pasa hambre", el Gobierno central no se entera y creerá con razón que las cosas van, ni bien ni mal, van. Mientras, el resto del país "ahogado". Ah!, pero aquí nadie sale a la calle porque no hay dignidad......luego cuando querías ir a "esos" restaurantes, te miraban de arriba a abajo......la dignidad es otra cosa señores.
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