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Redacción.- 21/10/2010
En esto del Poder -con mayúscula-, como en la vida misma, la risa va por barrios. Las aguas bajaban hasta ayer mismo revueltas en el Grupo Prisa, en general, y en El País, en particular, tras la derrota de Trinidad Jiménez en las primarias del PSOE madrileño a manos -o a votos- de Tomás Gómez. Porque el diario “independiente de la mañana” (que por la tarde, es sabido, somos otra cosa) había apostado muy fuerte por la entonces ministra de Sanidad, ahora de Asuntos Exteriores, dándola por segura ganadora de la contienda electoral.
Llegó la hora de las urnas, domingo 3 de octubre, y sobre la mesa del director del rotativo, Javier Moreno, se encontraba un articulo, obra del inefable José Manuel Romero, alias Romerito, subdirector, listo para publicar en la edición del lunes, en el que, dando por descontado que Trini iba a ganar, se afirmaba con lujo de detalles que Gómez y sus fieles pensaban refugiarse en la sede del Partido Socialista de Madrid (PSM) y hacerse allí fuertes, de modo que el articulista enfatizaba la estrategia que la nueva jefa del PSM tendría que poner en marcha para desalojarlos de allí y ponerlos en la calle.
Pero a las 9 de la noche de ese domingo ocurrió lo impensable: que no ganó “la señorita Jiménez” (en palabras de Alfonso Guerra), sino el señor Gómez, y cuentan que monsieur Moreno se cabreó mucho, y aseguran que el ínclito Romerito ha caído en desgracia, y como prueba muestran el botón de los varios y sorprendentes capones que el diario independiente le ha dedicado en los últimas dos semanas a Alberto Ruiz-Gallardón, alcalde de Madrid, gran amigo de "casa Polanco" y gran protector de Romero en El País.
Pero, como se dijo antes, la risa va por barrios y ayer miércoles fue un día de carcajadas en Prisa y en El País. Porque Alfredo Pérez Rubalcaba, representante de aquel viejo PSOE de Felipe González del que el grupo mediático se hizo uña y carne, ascendió ayer a los cielos como el hombre con más poder del Gobierno, más, incluso, que el menguante Zapatero, y, naturalmente, de España. Intimo amigo de Juan Luis Cebrián, Rubalcaba ha prestado al grupo servicios que van mucho más allá de la filtración de noticias, aunque al final no haya podido impedir la situación de quiebra en que se encuentra y de la que esperan salir gracias al fondo norteamericano Liberty.
Un periodista tan honesto como José García Abad, situado extramuros de cualquier derechismo, ha dejado en un reciente libro (El Maquiavelo de León; La Esfera de los Libros) un documento estremecedor sobre la pecaminosa relación entre política y periodismo, entre el Gobierno Zapatero y el grupo Prisa, entre Pérez Rubalcaba y Cebrián. He aquí la cita textual, página 99 de la obra citada, que no ha sido desmentida:
“Desde que, en el año 2000, se instala en Ferraz, [Zapatero] moderniza el estilo mediático en la sede socialista, que tanto Felipe como Almunia habían descuidado (…) El nuevo inquilino de la madrileña calle de Ferraz concede una extraordinaria importancia a la imagen y pide ayuda a Miguel Barroso y a José Miguel Contreras, los Migueles; y a Alfredo Pérez Rubalcaba, un genio reconocido en esta asignatura.
Según dice Felipe González, en privado naturalmente:
—Alfredo es de los pocos tíos que conozco que todavía sigue creyendo que la información es poder, pero el poder ya no es la información, sino saber qué hacer con tanta información.
Pero Rubalcaba también sabe qué hacer con la información y cómo utilizar a quien la proporciona.
—A mí me ha llamado muchas noches —me dice un ministro— para decirme que El País va a sacar tal cosa, habla con Menganito para parar el golpe.
Un día había quedado yo en la redacción del periódico con un compañero para irnos a cenar. Como mi amigo se retrasara en exceso se acercó a mí para disculparse:
—Perdona, Pepe, ya hemos cerrado, pero falta el «cierre Rubalcaba». Y es que Alfredo tenía que echar una ojeada a los titulares antes de que el periódico quedara listo para imprimir”.
Se entiende, por ello, el júbilo que ayer reinaba en la Gran Vía madrileña, sede de Prisa: Todo el poder para Rubalcaba, un íntimo de la casa, frente a un Rodríguez Zapatero en horas bajas, que fue capaz de desafiar al imperio Polanco creando su propio grupo de comunicación a favor de los nuevos amigos del nuevo PSOE, el camarada Roures y su grupo, que ahora quedan en el vacío, incluso colgados de la brocha.
PRISA, por eso, tenía ayer sobrados motivos para pensar que vuelve a ser el tradicional “grupo gubernamental” que fue durante los Gobiernos de Gonzalez, y que tan altos rendimientos proporcionó a la cuenta de resultados de la familia Polanco, ahora en espera del visto bueno de Competencia a la fusión Telecinco-Cuatro. ZP, en cambio, deja en la indigencia al grupo informativo de sus amigos, Mediapro-La Sexta-Público. Se entiende, también por lo mismo, la preocupación que ayer embargaba a las huestes de Jaume Roures y José Miguel Contreras.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
4 COMENTARIOS
4 .- Ja!ja!ja!. A ver si Prisa [casi en Suspensión de Pagos] sale del atolladero.
3 .- Los gobiernos duran, por lo general, cuatro años. Montar un grupo mediático al amparo del gobierno de turno, es demasiado riesgo. Y eso lo sabe cualquiera. ¿Los de la sexta no lo sabían? ¿A qué vienen ahora las caras largas? Hay por medio muchas cosas más que no sabemos. Negocios de gran calado, editoras en venta en Barcelona con pretendiente de algún ministro consorte, y muchas más cosas que no sabemos hoy ni sabremos mañana. ZP nos prometió transparencia. Rubalcaba dijo que no merecemos un gobierno que nos mienta. Pues ni transparencia, ni la verdad, ni nada de nada. En época de trileros y titiriteros los negocios no están asegurados. Ni siquiera los de los amigos del gobierno.
2 .- ¿Separación de poderes? Jua jua
Freddy controla el Ejecutivo, el Legislativo, el Judicial y la Prensa. Garzón lo hizo sucesivamente: Rubalcava simultáneamente
Se encarga del cierre de El País, sube el sueldo de los jueces adictos [concediendo medallas al mérito policial], lo sabe todo sobre las cloacas del Estado, es diputado, Ministro del Interior y Vicepresidente...
Monarquía bananera
1 .- Madre mía que película Cacho. A ver si supera de una vez que lo echaran del El País.