Redacción.- 30/05/2011
No confiaron en él. Se presentó a alcalde y cuando acudió a las urnas no recibió ni un solo voto. Le ocurrió a Sergio Moral Moya, candidato del PSOE del municipio de Benitagla, ubicado en la Sierra de los Filabres de Almería, de apenas 84 habitantes, el menos poblado de toda Andalucía.
Moral aspiraba (al menos eso vendía en la campaña electoral) a lograr la Alcaldía de Benitagla, pero los datos certifican que el Partido Popular logró 52 votos, Izquierda Unida, dos; y el PSOE, ninguno. Hubo 12 abstenciones, seis votos nulos y uno en blanco.
¿Qué ocurrió con el candidato Moral? La explicación es que se trata de un cunero, el político que no reside en ese municipio y que acepta el difícil reto de presentarse en un pueblo en el que ni vive ni le conocen. Moral es natural de Tabernas, localidad famosa por su desierto donde se localizaron películas del spaghetti western.
Afiliado a las Juventudes Socialistas y de 20 años, recibió el encargo de su partido de ir de suplente en alguna lista de algún pueblo. Cuál fue su sorpresa cuando le colocaron, sin pedirle permiso, liderando la lista de Benitagla. Fue una equivocación, pero Moral aceptó el reto del sabor de… la derrota más contundente posible.
En el pueblo también sorprenden los apenas dos votos a Izquierda Unida cuando se elegían tres ediles. En otro municipio almeriense (Suflí) el Partido Andalucista apenas logró dos votos. Siete personas componían la lista, idéntico número de concejales con los que cuenta el Ayuntamiento.
Los cuneros han resultado un lastre en las pasadas elecciones no sólo para el PSOE. También para el PP. En Dos Hermanas (Sevilla), el único municipio andaluz de más de 100.000 habitantes donde han ganado los socialistas con mayoría absoluta, los populares incorporaron a la lista municipal a cuneros como el diputado autonómico Jaime Raynaud, ex candidato del PP a la Alcaldía de Sevilla y vicesecretario de Estudios y Programas del equipo de Javier Arenas.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
5 COMENTARIOS
5 .- #3 Es lamentable, en España sobran como nínimo la tercera parte de los ayuntamientos. Por cierto, escuché en el hormiguero una entrevista que le hicieron al chaval y no daba para mucho, vamos eso o estaba de botellón.
4 .- #3 La sagrada independencia debe de ser muy importante para los pueblos pequeños. La prueba es que se cnocen numerosos casos de escisión en municipios, pero ninguno de concentración de los mismos.
3 .- Lo verdaderamente ridículo del asunto es la existencia de un ayuntamiento de 84 habitantes [uno de tantos], todo un ejemplo de los avances que hemos experimentado en materia de régimen local.
2 .- no se votaría porque ni siquiera estaría empadronado. Aunque mejor no tener ningún voto, a tener sólo su voto. Eso sería todavía más ridículo.....
1 .- ¿No se votó ni siquiera el mismo?