La Champions se ha convertido en una auténtica obsesión para el Real Madrid. La condición de equipo organizador de la final es algo que eleva el listón de la presión y algunos de los que mandan y mucho en la entidad blanca, califican la maniobra de Ramón Calderón de llevar al Bernabéu el último partido de la Copa de Europa como un gran marrón, de esos que pueden quedar marcados en la historia del club por la posible presencia del Barcelona el 22 de mayo por las cercanías del paseo de la Castellana. Butragueño ya colocó ayer la venda al madridismo al decir que casi ningún anfitrión la ha ganado. Y es que el último organizador que ha sido capaz de llegar a la final fue la Roma en el año 84, cayendo derrotado ante el Liverpool.
Preocupa que la ansiedad que se vive en los despachos se traslade a los jugadores. La lesión de Pepe ha ayudado a que las dudas aumenten. La negativa a fichar al equipo en el mercado de invierno para suplir la ausencia del portugués no se la creen ni los directivos del Real Madrid. La dirección deportiva ya está buscando y si encuentran algo interesante en el mercado, ficharán. David Luiz, Zapata, Vargas, Otamendi... son muchos de los nombres ofrecidos hasta el momento y no serán los últimos. El mensaje de confiar en la cantera tampoco se lo creen en la cúpula directiva y menos aún el técnico. Pellegrini no confió en la cantera en el Villarreal y menos lo va a hacer en el Real Madrid, salvo que se lo impongan.
El sorteo de ayer en Nyon ha significado que el grado de presión aumente un par de grados por Chamartín. Todos en la entidad madridista ya se ven en cuartos, a dos pasos de la temida y ansiada final. Apuestan por la victoria ante el Lyon, pese a los dos repasos sufridos en el estadio Gerland recientemente. Lo cierto es que los de Pellegrini tienen la obligación de eliminar a los franceses y más si continúan con la progresión mostrada en los últimos partidos. El golpe de autoridad dado en Marsella la semana pasada debe servir de referencia.
Barcelona y Sevilla tampoco deben fallar en la antepenúltima ronda de la Champions. Stuttgart y CSKA no deben ser rivales para ninguno de los equipos. La dinámica ganadora de los de Guardiola tiene que bastar para dejar fuera a un equipo alemán que tiene a Hleb como referencia. Los azulgrana son habituales en las rondas finales de la Copa de Europa y tienen que estar en cuartos de final para defender su reinado. El equipo andaluz tampoco debe tener problemas con el equipo que fue de Juande hasta el pasado mes de noviembre. Los rusos sin el ex del Real Madrid ha perdido interés y atractivo, aunque tiene dos buenos jugadores en Dzagoev y Krasic, pretendidos por Atlético y Real Madrid.