La temporada avanza y las carencias asoman en algunos equipos. La diferencia de puntos entre Real Madrid y el Barcelona con el resto ya empieza a ser la que se presumía, ni más ni menos. Dos Ligas. Por un lado la de los muy ricos y por otro, la del resto de mortales. Algunos se llevan las manos a la cabeza, pero la diferencia con otros años tampoco es tanta, aunque muchos ya tienen la excusa perfecta para todo lo que suceda: 'el reparto del dinero de los derechos audiovisuales', señalan los que un domingo sí y quizás el próximo también, fallen ante un rival de su Liga y tengan que buscar soluciones a otro tipo de ausencia de gestión y que les ha llevado a variar sus objetivos de años atrás. El dibujo en cuanto al dominio en la Liga no es muy diferente, ya que en las últimas veinte temporadas, el Barcelona ha ganado diez, seis el Real Madrid, dos el Valencia, una el Deportivo y otra el Atlético.
Esta
batalla planteada por seis equipos de Primera contra Real Madrid y Barcelona por la
puesta en común de los derechos televisivos, que no la de una venta colectiva de los mismos, no es nueva, lleva su tiempo y no terminará en dos días. Lo curioso es que en diferentes momentos de esta negociación, abierta en los primeros meses de 2010, algunos de los dirigentes de los equipos que ahora piden un acuerdo global, y que
casualmente iban de la mano de los grandes, denunciaron e impugnaron la asamblea del 10 de mayo, que instaba al gobierno a intervenir para obligar la venta conjunta de los derechos. Ese grupo luchaba contra los modestos, contra los clubes de Segunda división, que amparándose en su mayoría ganaron dicha votación, la que, en teoría, significaba un cambio en el panorama.
¿Tiene que estar inquieto el aficionado ante lo sucede? Con sinceridad, no. Los equipos se necesitan y volverán a hablar. Aunque las diferencias no se van a terminar
El Real Madrid acudió a esa Asamblea como única representación de los grandes y para mostrar el desacuerdo del grupo de los diez con la decisión adoptada.
El objetivo de los modestos para que los grandes colectivicen sus derechos creo un cisma y partió la LFP en dos. De esa escena sucedida en el pasado mes de mayo a la realidad actual media un abismo. El panorama ha cambiado por completo.
Madrid y Barça dieron un golpe de timón y se llevaron para su causa a los modestos, mientras que Sevilla, Real Sociedad, Athletic, Villarreal, Zaragoza
y Espanyol se han quedado en tierra de nadie y reclamando una circunstancia a la que daban la espalda y que en su día denunciaron. Pero el jaleo no termina ahí, ya que los denunciados, es decir, los modestos, han sido los primeros en subirse al tren del dinero prometido por los dos jefes de la Liga española y dejar sin efecto el acuerdo que adoptaron en la Asamblea de mayo. Ver para creer.
¿Tiene que estar inquieto el aficionado ante lo sucede? Con sinceridad, no. Los equipos se necesitan y tras unos días de reflexión y que servirán para enfriar el tema, volverán a hablar, pero que nadie piense que las diferencias se van a terminar. Primero porque, lo quieran o no algunos presidente, Real Madrid y Barcelona están muy por encima del resto en cuanto a otro tipo de ingresos y, segundo, porque harán más caja que nadie por la tele. Cuestión de audiencia e historial. Además, la Champions volverá a ser uno de los mejores aliados de los dos grandes. Y es que para mí, el germen de esa diferencia entre la primera clase y el resto, hablo en las principales Ligas y no sólo en España, radica en el dinero que empezaron a ingresar con el nacimiento de la Champions League como tal a principios de los '90. A partir de ese momento, los ricos lo son más y los que no lo son, ambicionan entrar en el reparto. Lo ven como un fin y un premio.
El plazo para la adhesión al reparto ideado por los dos grandes terminaba el pasado viernes, pero teniendo en cuenta que el acuerdo no entra en vigor hasta la temporada 2015-2016, creo que hay tiempo para llegar a un pacto.
Están condenados a entenderse y si en apenas cinco meses unos pactan con los que les denunciaron y al revés, pues eso quiere decir que hay tiempo más que de sobra. Total, hasta dentro de cinco años... Por cierto, y para los que lo dudan,
aquí dijimos en verano que esta iba a ser otra Liga de cien puntos y que se decidirá en dos partidos. Uno de ellos, el del próximo lunes.