Viernes, 11 de agosto de 2006
Fernando Conte.
El presidente de Iberia, Fernando Conte, no gana para sustos. Desde que a mediados del mes de julio asumiera plenos poderes en la aerolínea tras la salida del consejero delegado, Ángel Mullor, la compañía no consigue remontar el vuelo.
“Iberia no tiene ni dirección ni rumbo”, aseguran expertos del sector, “lo que está generando gran malestar en el núcleo duro de accionistas”. Dicho núcleo duro está compuesto por British Airways, Caja Madrid, BBVA y Logista. “Sus quejas fueron públicas y notorias en las últimas crisis, donde la dirección de la empresa parecía estar en manos del Gobierno en vez de en manos de gestores privados. Y eso no gusta a los accionistas”.
Dos huelgas –una de pilotos y otra del personal de tierra en El Prat-, un agujero de 10 millones de euros en la cuenta de resultados, la pérdida de las concesiones de los servicios de tierra en cinco aeropuertos españoles, han mermado la cotización de Iberia en Bolsa, hasta tal punto que acumula una caída del 17% desde el comienzo del año y se acerca a mínimos anuales.
Si a esto se suman factores ajenos a la compañía, como los temores de nuevos ataques terroristas con aviones desatados ayer -después de conocerse la detención de 21 personas relacionadas con un plan terrorista para derribar aviones-, el panorama no puede ser más desalentador.
Precisamente la oleada vendedora que ayer sacudió a las Bolsas europeas en especial y a las aerolíneas en particular, salpicó frontalmente a Iberia. Sus acciones perdieron un 1,55% hasta 1,90 euros, tres céntimos por encima del mínimo anual fijado el pasado 18 de julio, tras la polémica huelga de sus pilotos.
Expediente sancionador
Además de la inseguridad generada por las alertas terroristas y los numerosos vuelos que tuvieron que ser cancelados, Iberia también se resintió por la decisión de Fomento de iniciar un expediente administrativo sancionador por los sucesos acaecidos en el aeropuerto de El Prat el pasado 28 de julio. La huelga del personal de tierra podría suponerle una sanción de hasta 4 millones de euros.
La gran duda que planea ahora es cómo afectarán a la compañía el nuevo repunte del crudo –que ya ha pasado factura a sus resultados en el primer semestre-, los incidentes de ayer y las posibles consecuencias de la huelga de personal de tierra de El Prat.
El Gobierno entrega a Bruselas su respuesta a la carta sobre las conciciones de la CNE
Los bufetes buscan abogados para el próximo curso, pero no dan con el candidato idóneo
La CNMV rechaza el recurso de alzada presentado por la familia Sanahuja
El déficit comercial de EEUU disminuyó un 0,3% en junio
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial