Lunes, 05 de junio de 2006
Antonio Zoido.
Bolsas y Mercados Españoles (BME), el holding que agrupa a las bolsas de Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia, ha aprobado hoy en junta extraordinaria sacar a bolsa el 33% de su capital, en una operación que se materializará el próximo mes de julio si se superan los conflictos entre los accionistas que quieren vender en la OPV y los que no.
La junta ha dado como plazo hastra el próximo lunes, 12 de junio, para que todos los accionistas se pronuncien sobre si venden todas sus acciones, una parte de ellas (la idea es que todos evendan un tercio de su paquete) o ninguna. Es decir, ese día se sabrá si la oferta alcanza el 33% propuesto o no. BME tiene 125 accionistas, y el mayor -Santander- sólo alcanza el 13,2% del capital.
Por otro lado, la junta ha aprobado una polémica remodelación del consejo de BME. Ha dado entrada a cuatro independientes, pero los sustituidos han generado cierto recelo dentro del consejo: los respresentantes de Valencia y Bilbao, Ángel Torre y José Luis Damborenea, y el de los brokers pequeños, Juan Carlos Ureta. Fuentes del holding consideraban más lógico que los dos grandes bancos renunciaran a uno de los dos sillones que tienen en la actualidad.
El presidente de Endesa, Manuel Pizarro, se mantiene dentro del consejo con una vicepresidencia. Los independientes nombrados provienen del campo académico: Álvaro Cuervo, Margarita Prat, Manuel Olivencia y Karel Lannoo.
El fenómeno Euronext
La aprobación de la OPV se produce sólo unos días después de la histórica unión de la Bolsa de Nueva York (Nyse) y Euronext (el grupo de las Bolsas de París, Ámsterdam, Bruselas y Lisboa), anunciada el viernes aunque todavía debe ser aprobada por los accionistas. Si sale adelante, puede tener importantes consecuencias para la OPV de BME; tan importantes que hasta cabe la posibilidad –remota, eso sí- de que la salida a cotizar no se lleve a cabo. No es lo más probable, pero fuentes del consejo del holding no lo descartan completamente.
El nuevo gigante creado entre París y Nueva York, con una capitalización bursátil de 16.000 millones de euros, influirá en las otras bolsas europeas. En primer lugar, debe reaccionar la plaza alemana, Deutsche Börse, que ha pujado por Euronext hasta el último minuto. Aunque mantiene su oferta y aún confía en su éxito, lo más probable es que vuelva sus ojos hacia otros mercados, y todas las papeletas están en Londres, que ya fue objeto de una oferta alemana. Sin embargo, el Nasdaq –el gran rival del Nyse– ha tomado grandes posiciones en la plaza londinense (va por el 25,1% del capital); y, salvo que los alemanes paguen un precio estratosférico, lo más probable es que sean los norteamericanos los que se lleven el gato al agua.
Sea cual sea el perdedor de la puja por Londres, tendrá que buscar su crecimiento en Europa en un escalón más bajo de tamaño. Ahí aparecen el holding nórdico OMX, la Borsa italiana... y BME. Es posible incluso que la propia Nyse-Euronext esté interesada en BME por razones geográficas –España está cogida entre la pinza que forman París y Lisboa– y para dar un golpe de gracia a sus rivales. De hecho, la plaza de Milán inició el mismo viernes conversaciones preliminares para una eventual unión con Euronext, como alternativa a salir a cotizar. Algo que se puede aplicar al caso español, o bien puede incrementar más todavía el atractivo de nuestro mercado para el Nasdaq y la Deutsche Börse, al reducirse sus opciones.
En cualquier caso, las posibles presas atractivas son pocas y los depredadores tienen una gran urgencia por comprar después de la operación del viernes. Lo cual, en cualquier mercado, dispara los precios de las ofertas. Y ahí es donde llegan los problemas para la OPV de BME: los actuales accionistas –bancos y brokers que operan en España– no quieren vender muchas acciones en la OPV porque piensan que lograrán un precio más alto en una OPA, fenómeno cada vez más plausible a raíz de la fusión de Euronext.
En el nuevo entorno surgido el viernes, muchos accionistas podrían resistirse a vender incluso ese 30%. Y eso es lo que puede dar al traste con la OPV, puesto que los bancos de inversión que coordinan la operación –BBVA y Santander– consideran que el valor no puede tener una liquidez inferior al 30%. Una salida posible a esa situación, que el Banco de España venda todo su porcentaje (casi el 10%) en la OPV para reducir la parte que le toca a los demás, también ha quedado descartada por parte del banco central.
“El pacto del 30% es voluntario, no se puede obligar a nadie a vender si no quiere”, explican las citadas fuentes. Por tanto, es posible que no se alcance el 33% anunciado, aunque el holding se muestra confiado en alcanzarlo. La solución, el próximo lunes.
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1 - ¿pero en que quedamos? No decia,el otro dia,El Confi que de acuerdo con el codigo Conthe,el Sr.Pizarro no podria continuar,al igual que el Sr.Blesa en FCC?????, A ver si va a resultar que el Sr.Pizarro,como ya sabe que si la opa la gana tanto GN comoEON ya han dicho que,ni el uno ni el otro cuentan con el.Y con tal de seguir "en la pomada" el sr.pizarro,se agarra,igual que un ahogado a un tapon de corcho de una botella.
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