EN EL CASO DE LAS VIVIENDAS UN 28%

Los hogares vuelven a endeudarse hasta las cejas: el crédito nuevo crece un 22%

Las nuevas operaciones de crédito han vuelto a crecer en tasas desconocidas desde antes de la crisis. En el caso de los hogares, crecen un 22%, pero un 28% sólo en vivienda

Foto: Foto: EFE.
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El crédito nuevo se dispara. En particular, el concedido a las familias. Hasta el punto de que en enero de este año ha vuelto a crecer muy por encima de los dos dígitos. O lo que es lo mismo, se incrementa a un ritmo de nada menos que el 22% en términos anuales. Desde los meses anteriores al estallido de la burbuja de crédito no se producía un aumento tan relevante.

La causa de este incremento -siete veces más que el PIB real- tiene que ver con extraordinario aumento de los préstamos destinados a la adquisición de vivienda, que crecen un 28,4%. En la misma línea, los préstamos para financiar bienes de consumo aumentan un 24,8%. Por el contrario, el crédito destinado a 'otros fines' crece a un ritmo anual del 8,3%. En todo caso, también muy por encima del Producto Interior Bruto. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que la base de partida es muy baja, lo que explica en parte los fuertes incrementos.

Hay que remontarse a los años 2006 y 2007 -cuando comenzó a pincharse la burbuja de la vivienda- para encontrar tasas similares. Pero con una diferencia sustancial. Por entonces, el volumen de crédito no paraba de subir año tras año, mientras que ahora continúa bajando, aunque ya de forma ligera. La deuda de los hogares se situó en el cuarto trimestre de 2016 en el 103,5% de su renta bruta, 31,5 puntos porcentuales menos que en el segundo trimestre de 2008.

Esta aparente contradicción se debe a que en paralelo al desendeudamiento de los hogares (el stock), el flujo no deja de crecer al calor de los bajos tipos de interés reales, los mínimos de la serie histórica. Algo que está detrás del repunte de la vivienda. Los datos del Consejo General del Notariado muestran que en 2016, según BBVA Research, se vendieron 458.781 viviendas, lo que representa un 13,5% más que las 404.355 vendidas en 2015. Se trata del tercer año consecutivo de aumento de ventas residenciales, de modo que en el año pasado la venta de viviendas fue un 49,9% superior a la de 2013, año en el que las transacciones alcanzaron el mínimo, al venderse poco más de 306.000 viviendas. Las mejoras en las condiciones de financiación están sin duda detrás de este rebote.

Fin de ciclo

El intenso proceso de desendeudamiento de las familias está, sin embargo, cercano a cerrarse, lo que significa, lisa y llanamente, que los próximos trimestres (probablemente a finales de este año) se habrá acabado el proceso de ajuste en la concesión de créditos. O lo que es lo mismo, el crédito al sector privado volverá a crecer. En particular, en el caso de los hogares, que se han desendeudado de forma intensa en los últimos años.

De hecho, los datos más recientes del Banco de España ponen de relieve que el endeudamiento de las familias -el crédito vivo- está ya retrocediendo a un ritmo del 1,4%. Es decir, ya muy cerca del aumento de la deuda neta. Esto está ocurriendo ya, en concreto, en el caso de las sociedades, que al igual que las familias se han desapalancado de forma notable. En enero, también por primera vez desde el estallido de la crisis, el stock de deuda volvió a tasas positivas. En concreto, un 0,1%.

No hay que olvidar que mientras las familias adeudan a las entidades financieras 710.316 millones de euros, las empresas deben 905.136 millones de euros. Esta cifra está, sin embargo, sesgada a la baja debido a que muchas sociedades (en particular las grandes compañías) han preferido acudir a los mercados para financiarse y así aprovechar los bajos tipos de interés.

En el caso de las familias, el precio del dinero para la adquisición de vivienda ha pasado del 3% en 2013 -y tasas muy superiores en los años anteriores- al 1,9% en enero de 2017, lo que representa un descenso de un tercio en los tipos de interés.

A destacar, una vía de financiación utilizada cada vez con mayor frecuencia por las familias pese a a ser notablemente más caras: el aplazamiento de los pagos generados por las tarjetas de crédito.

Los datos del Banco de España revelan que mediante esas demoras en el pago los hogares han dispuesto en enero de este año de 11.878 millones de euros como financiación adicional sin acudir al banco para pedir un préstamo, lo que supone un 18,3% más que hace un año. El volumen de descubiertos, por su parte, totaliza otros 7.089 millones de euros.

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