La venta del cuarto operador de telefonía móvil Yoigo podría tomar un giro inesperado como consecuencia de la dimisión del presidente del consorcio de telecomunicaciones sueco-finlandés TeliaSonera, Lars Nyberg. El grupo escandinavo es el socio de referencia de Yoigo, cuya adquisición pretenden Vodafone y Orange, si bien ninguna de las ofertas alcanza los mínimos solicitados por los actuales propietarios de la empresa española.
La dimisión de Nyberg se produce a raíz de la difusión de un informe crítico con los negocios de la compañía en Uzbekistán. Dicho documento, encargado a una firma de abogados externa, concluye que no hay pruebas de soborno ni lavado de dinero, aunque tampoco descarta que se hayan producido, pero critica a la directiva encabezada por Nyberg por no investigar los suficiente a su socio en Uzbekistán y por no saber cómo adquirió unas licencias de telefonía.
La Fiscalía sueca mantiene abierta desde hace meses una investigación preliminar en la que, según ha trascendido, hay dos altos cargos de TeliaSonera sospechosos de soborno. Nyberg señaló en un comunicado que se siente "aliviado" por las conclusiones del informe, que no tiene valor jurídico, y si bien resaltó que las transacciones fueron legales según este, lamentó los errores cometidos. El hasta ahora máximo responsable de la firma, que dirige desde 2007, justificó su decisión por la falta de apoyo en el seno del consejo de administración tras la difusión hoy del informe. Su puesto lo ocupará Per-Arne Blomquist, hasta ahora vicedirector ejecutivo.
Las sospechas sobre los negocios de TeliaSonera en Uzbekistán surgieron tras la emisión de un reportaje en septiembre pasado en el canal público Televisión de Suecia, que señalaba ilegalidades en la compra de varias licencias 3G en 2007, así como en otros negocios.
Según el canal sueco, TeliaSonera pagó varios sobornos a través de una empresa con sede en Gibraltar y vinculada a Gulnara Karimova, hija del presidente de Uzbekistán, Islam Karimov, que preside el país desde la caída del régimen soviético.
El caso ha provocado también un debate político, ya que el Estado sueco es el principal accionista de la compañía -nacida en 2002 de la fusión de los antiguos monopolios sueco (Telia) y finlandés (Sonera)-, con el 37,3 por ciento de los títulos.
El opositor Partido del Medio Ambiente ha pedido la comparecencia en el Parlamento del ministro de Mercados Financieros, Peter Norman, para explicar los negocios de la compañía en Uzbekistán. TeliaSonera presentó ayer un beneficio neto de 21.168 millones de coronas suecas (2.459 millones de euros) para 2012, un 0,2 % más que el año anterior.
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
4Delazarza 01/02/2013 | 18:31
Gracias por su aportación.
No obstante, tengo otras líneas en 2 de las virtuales, que con muchos menos medios atienden muchísimo mejor que YOOIGO.
De Vodafone, que fue mi primera Cía, salí escalmado, y de Moviestar, me convencieron para traspasarle 2 líneas, en las que notendría mínimo de consumo [lo supero siempre], no permanencia y lo hicieron el primer año. Al siguiente me lo impusieron sin consultarme.
Por faltar a lo prometido, las cambié.
Y de Orange, más vale que no hable. Me prometieron un número con 15 € de saldo gratis durante 6 meses y al final de los mismos, me quitaron el número, que debía qudar en propiedad si aguantaba el ADSL, con ellos. Tampoco me respetaron la semigratutidad de los números plus.
Entre políticos y empresas de este tipo...estamos apañados.
El que pueda... que se largue.
3galactico 01/02/2013 | 16:35
#1y #2
No se porque os sorprende...la política de esta empresa ha sido la de coger cuota a base de tirar precios no importándole nada la atención al cliente...estas experiencias le hace pensar a uno [i] lo barato no es siempre lo mejor y [ii] que los líderes del mercado si bien son algo más caros, se esfuerzan [no digo que sean buenos, pq malos lo son todos] en atender al cliente...
1Delazarza 01/02/2013 | 15:12
YOOIGO y su servicio de DESATENCIÓN AL CLIENTE
Yooigo va fatal, al menos conmigo.
El pasado día 15, traté de hacer una consulta con su servicio de “Atención al cliente” y tras hacer 3 llamadas, con una espera de uno 40 minutos en total tuve que desistir.
Hace 2 o 3 días recibo una llamada de esta empresa, en la que me ofrecen una nueva tarifa, porque en una de las líneas que tengo contratada con ellos gasto mucho.
Informo al agente, que estaba informándome para trasladar mis número a otro operador , puesto que entendía que los 40 minutos de espera eran una invitación al cambio de compañía.
Hoy, he realizado 14 llamadas, CATORCE, sin lograr escuchar una voz humana, puesto que todos sus agentes están ocupados, me dan la opción de hacer mi consulta mediante un mensaje, gratuito, eso sí, y ellos me llamarán o me responderán del mismo modo.
No he tenido oportunidad de preguntarles, si es necesario poner la póliza que en tiempos pasados, era casi imprescindible en todas las solicitudes como medio de recaudación.
Tal vez para ahorrarse empleados el medio elegido para Desinformación y quejas, sea el de instancia y póliza como en los tiempos de Franco.