La explosión de la deuda pública para financiar el ingente déficit español marcó un nuevo récord histórico en junio en 943.702 millones de euros, tras crecer en un mes en 6.368 millones de euros. En los últimos 12 meses, la deuda pública se ha disparado el 17,3%, y hay que tener en cuenta que 2012 fue el año del rescate bancario. De esta forma, supera por primera vez en la historia el 90% del PIB (llega hasta el 90,1%), muy cerca del objetivo del 91,4% para todo el año, según datos del Banco de España. Pese a las políticas de austeridad y las subidas de impuestos, el supervisor bancario espera que esta ratio continúe creciendo hasta alcanzar el 100% del PIB en 2016.

En junio, la deuda pública creció por segundo mes consecutivo después de que en abril se rompiera la tendencia de crecimiento que se había iniciado en agosto de 2012. Fuentes del Ministerio de Economía atribuyen el incremento de la deuda pública a que el Tesoro Público ha avanzado muy rápido con su programa de financiación para 2013. De hecho, a finales de junio ya se había cubierto el 63% de las emisiones brutas totales para el conjunto del ejercicio. Esta reducción de las emisiones -que es uno de los argumentos por los que los inversores vuelven a comprar bonos españoles- permitirá que el ritmo de variación de la ratio deuda/PIB se atenúe en los próximos meses, como ya ocurrió en el mes de abril.

Por ello, un portavoz del departamento de Luis de Guindos afirmó que, teniendo en cuenta el perfil remanente de emisiones y amortizaciones, se mantiene el objetivo de que la deuda pública termine el año en el 91,4% del PIB, objetivo que, según Economía, es "plenamente consecuente" con las cifras marcadas en el programa de estabilidad enviado a Bruselas.

España superó la media de endeudamiento de la Unión Europea en mayo por primera vez en la crisis. Nuestro país es el tercero en que más crece la deuda pública tanto en el último trimestre como en el último año, según cifras de Eurostat (la oficina estadística de la UE), sólo superado por Grecia e Irlanda.

Nuestro país ha pasado de ser uno de los menos endeudados de Europa al pelotón de cabeza debido a la explosión del gasto público en tiempos del Gobierno socialista para tratar de compensar la caída de la demanda privada, y después a la incapacidad del Ejecutivo del PP para cumplir los objetivos de reducción del déficit impuestos por Bruselas. Así, España entró en la crisis de 2008 con una deuda pública de 382.000 millones (el 36,3% del PIB), muy inferior a la media europea (más del 60% del PIB). Desde entonces la deuda pública española ha crecido en en 561.700 millones,lo que supone una explosión del 147%

Cuando Zapatero dejó el Gobierno, la deuda pública española era de 734.961 millones, equivalente al 69,3% del PIB, 12,9 puntos inferior a la media de la UE (82,2%). Desde que Mariano Rajoy accedió al poder, la deuda pública española ha crecido en 202.039 millone, lo que supone un incremento de 20,3 puntos del PIB.

Del total de la deuda en manos de las administraciones hasta junio, 82.989 millones de euros correspondían a valores a corto plazo, 1.234 millones de euros más que en mayo, pero el grueso de la deuda sigue colocada en valores a medio y largo plazo, hasta un total de 655.222 millones de euros, 6.205 millones más que el mes anterior.

Por su parte, los créditos no comerciales en manos de las administraciones públicas sumaban hasta junio 205.491 millones de euros, algo más de 1.000 millones menos que la cifra registrada un mes antes.