28/10/2012
(06:00)
Antonio Llardén tiene difícil llegar a Navidad como presidente de Enagás. Casi un año después de la llega del Partido Popular al poder, el equipo de Mariano Rajoy ha mostrado poco interés por realizar cambios importantes en muchas de las cúpulas de compañías donde el Estado es accionista y que operan en régimen de monopolio a pesar de su carácter privado. Sin embargo, ese desinterés tiene los días contados, según fuentes gubernamentales, y sobre todo en el operador de la red gasista del país, para cuyo sillón de mando busca candidato la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
El detonante que ha precipitado la caducidad de Antonio Llardén como presidente tiene que ver con una reciente decisión. El pasado mes de septiembre, Enagás anunció la incorporación de Marcelino Oreja Arburua como nuevo consejero delegado, un puesto de nueva creación que nadie esperaba, ni los accionistas de referencia (BBK, Liberbank, Oman Oil…) ni la SEPI como socio de referencia. De hecho, el consejo de administración que aprobó el nombramiento no estaba informado del plan ni formaba parte del orden del día previsto, lo que no impidió que saliera adelante la propuesta.
Tanto por el perfil del candidato, que fue nombrado por el Gobierno del PP como presidente de FEVE, ni por la magnitud de la decisión, crear un nuevo alto cargo en la estructura de una compañía de la órbita pública, los socios entendieron que la propuesta de Llardén contaba con el beneplácito de la SEPI. Nada más lejos de la realidad, como aseguran fuentes oficiales. Ni el holding público, ni el ministerio de Hacienda, último responsable, estaban al corriente de la decisión. Y mucho menos el Palacio de La Moncloa, donde las prioridades de la agenda política son otras muy distintas y más importantes.
La llegada de a la cúpula de Enagás de Oreja Arburua, hijo del exministro de UCD y exeuroparlamentario popular Marcelino Oreja, se resolvió entre el propio Llardén y el ministro de Industria, José Manuel Soria, de cuya cartera depende regulatoriamente el gestor de la red gasista. Nadie más estuvo al corriente. Por este motivo, el ministerio de Hacienda ha puesto la proa al todavía presidente de la compañía, ya que además de sentirse desautorizado ha interpretado esta maniobra como un intento de mantenerse en el cargo incorporando a un consejero delegado con aval gubernamental.
Hasta la fecha, el pasado de Llardén con la Administración del PSOE, fue subsecretario de Obras Públicas con el ministro socialista catalán Josep Borrel, no había sido un obstáculo para su remoción en el cargo. Presidente de Enagás desde 2007, cargo al que accedió por designación del también ministro socialista catalán José Montilla, su bagaje profesional en la industria energética (Sedigas, Gas Natural, Caixa Catalunya, Universidad de Barcelona…) avalaba su solvencia para continuar al frente de la compañía, por cuyo trabajo se embolsó en 2011 la cantidad de 1,7 millones de euros.
Hacienda pretende repetir el patrón seguido con REE, la única empresa de órbita semipública en la que ha habido cambios tras la llegada del nuevo Gobierno. En ese caso, el elegido como presidente, cargo remunerado con menos de un millón de euros, fue José Folgado, exsecretario de Estado de Energía con el PP, un perfil de candidato muy similar al que la SEPI busca ahora para relevar a Llardén al frente de Enagás, cuyo mandato no expira hasta 2014. Su intento de blindaje con el fichaje de Marcelino Oreja no ha hecho más que precipitar los futuros acontecimientos.
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COMENTARIOS
8nandoporsche 28/10/2012 | 20:28
Empresa privada o Publica, entiendo que Privada ya que cotiza en bolsa. Pero cual es el motivo para que se siga manejando políticamente este tipo de Empresas? Debe ser Publica o Privada esta seri la primera pregunta.
La segunda es como se llega a que este en bolsa se lo podríamos preguntar al Sr. Folgado y su LH 98, pero como llega a ser privada, se lo pueden preguntar al Sr. González como se la vendió a Gas Natural de forma directa despues de su reunion con el Sr. Farrel, pero como viene rodado de aquel GN s.a allá por el año 1.970.
Se podría escribir una triste historia para algunos y muy enriquecedora para otros [ La Caixa ].
El Sr. Llardén sustituye al Sr. González-Adalid cuando cambia el gobierno del PP al PSOE, ahora vuelve el PP y vuelve a cambiar, hasta cuando se continuara politizando las empresas y la sociedad.
Llardén y sus acompañantes procedentes casi todos de GN o Repsol excepto el Sr. Díez Ulzurrum proveniente del Pais Vasco, Repsol en manos del Sr. Brufau de la Caixa,..... Es mejor no pensarlo.
Sr. Rajoy despierte y racionalice las cosas, quizas como dice el Sr. Pizarro comenzando por la Justicia y esta prohibirá situaciones como las actuales.
4obatanwi 28/10/2012 | 14:17
Dice el artículo: “su bagaje profesional en la industria energética [Sedigas, Gas Natural, Caixa Catalunya, Universidad de Barcelona…] avalaba su solvencia para continuar al frente de la compañía,…”
Hombre, las dos primeras referencias valen, pero las otras dos lo que ponen de manifiesto es la condición fundamental para que el PSOE le nombrara, que no es otra que su condición de catalán.
Estos socialistas tendrían que explicar algún día esa ansia viva que han tenido, desde tiempos de Felipe González, por poner las empresas energéticas en manos de catalanes. Y menos mal que al iluminado de ZP y al bachiller Montilla no les salió lo de Endesa.
¿Por qué ese interés de un partido que se supone que es de ámbito estatal en poner empresas que se encargan del suministro de servicios fundamentales, como son los energéticos, en manos de gente que no quiere ser española?
1GATD 28/10/2012 | 09:58
¡¡¡ A desmantelar !!!
Después de desmantelar, no le dio tiempo ni de aterrizar en FEVE ¿seía pcco para D. Marcelino? otro ascenso para llevar a la desmantelación a ENAGAS. ¿Para quién será el regalo? Estos directivos --no se sabe bien que dirigen ni a dónde lo dirigen-- saldrán "bien pagaos" por vender bienes públicos a benefactores.