24/09/2012
(18:41)
Los datos son reveladores, y reflejan un país cuyo tejido industrial languidece de forma cada vez más intensa. No son cifras coyunturales o vinculadas exclusivamente al ciclo económico, sino que se trata de una tendencia más de fondo. El valor añadido bruto de la industria representa hoy -últimos datos publicados- el 15,1% del total, apenas la mitad que hace 35 años. Pero lo que es todavía más representativo: se sitúa tres puntos por debajo de la media de la UE y muy lejos del 22% de Alemania, el 19,7% de Suecia o, incluso, el 18,8% de Italia. Solamente en seis países de la Unión Europea (Luxemburgo, Chipre, Grecia, Francia, Letonia y Reino Unido) la industria pesa menos que en España.
Lo peor, con todo, es que nada indica un cambio de tendencia. Al contrario. La producción industrial está cayendo a un ritmo del -5,8% en media anual (hasta julio), mientras que el Indicador de Clima Industrial -basado en los datos que proporcionan las propias empresas a partir de su cartera de pedidos- refleja ya un saldo negativo de -21,4 puntos, el peor nivel desde la Gran Recesión de 2009. Pero no sólo eso.
La utilización de la capacidad productiva -un indicador clave al mostrar el ritmo de funcionamiento de las fábricas- refleja, igualmente, el nivel más bajo desde la última recesión. Se sitúa en el 71,6%, lo que significa que prácticamente la tercera parte del aparato productivo está ocioso por falta de demanda. Para hacerse una idea de su evolución hay que tener en cuenta que en la UE la utilización de la capacidad productiva se sitúa cerca de diez puntos por encima de España.
El resultado de estos datos coyunturales y estructurales no puede ser otro que una caída sin precedentes del empleo industrial. Hoy hay en España más de un millón de puestos de trabajo menos en la industria de los que había hace más de tres décadas.
En 1976, la población ocupada en la industria era de largo más de 3,5 millones, y hoy poco más de 2,4 millones de trabajadores están empleados en el sector industrial. Aunque si se excluye la construcción habría que rebajar esta cifra a 2,1 millones.La crisis se ha llevado ya por delante casi 900.000 puestos de trabajo industriales, lo que refleja la dureza de la larga recesión en el sector. Ni siquiera durante los años de bonanza económica, España llegó a alcanzar los niveles de empleo industrial anteriores.
Una buena noticia
La única noticia positiva es que este verano -pese al deterioro de las expectativas económicas derivadas de la crisis financiera- la cifra de negocios en la industria ha mejorado algo. Creció un 2,4% en julio respecto al mes anterior, lo que significa la primera tasa positiva en los últimos tres años.
¿La causa de este tsunami económico? El Ministerio de Industria aprobó antes del cambio de Gobierno un Plan Integral de Política Industrial en el que identificaba un problema estructural: la actividad se concentra de forma desproporcionada en las ramas de menor intensidad tecnológica.

Así, el 85% de las empresas, el 65% de la producción y el 74% de la ocupación corresponde a actividades manufactureras de intensidad tecnológica baja o media-baja. O dicho en otros términos, sólo el 3,7% de las empresas, el 5,4% de la producción y el 4,9% de la ocupación corresponde a la industria de alto contenido tecnológico. Ni que decir tiene que, en todos los casos, muy lejos de la Unión Europea.
No es asunto menor. La especialización de las fábricas nacionales en productos de bajo valor añadido -existen unas 136.000 empresas industriales- explica que el crecimiento de la productividad en España en el sector se situara durante la década pasada en un 5,4%, la tercera parte que en la eurozona, donde avanzó nada menos que un 17,25%. Como consecuencia de ello, los costes laborales unitarios crecieron en el periodo a un ritmo medio anual del 2,8%, muy encima de 0,6% registrado en la zona del euro.
Concentración empresarial
Otro problema tiene que ver con el tamaño de la empresa industrial. La atomización es el santo y seña. Hasta el punto de que un 86% cuenta con menos de 20 trabajadores. Algo que explica, sin lugar a dudas, la mortandad que asola al sector. Desde 2004, nada menos que 33.000 empresas industriales han desaparecido, y no ha sido por un proceso de concentración. Al contrario, tiene que ver con la falta de musculatura financiera para hacer frente a una caída de la demanda tan fuerte como se ha producido. La situación, unida al racionamiento del crédito, ha llevado a muchas empresas a echar el cierre. El crédito industrial -sin incluir la construcción- ha caído en más de 18.000 millones de euros desde 2008.El menor peso de la industria en el conjunto de la economía no es, sin embargo, nada homogéneo en el conjunto del territorio. Mientras que en Canarias apenas el 7% de su valor añadido tiene que ver con la industria, en el País Vasco -con menos de la mitad de paro- se sitúa en el 29%. Castilla-La Mancha se coloca en un nivel medio con un peso del 18%, aunque sobre todo por el efecto frontera con Madrid.
La crisis de la industria tiene, sin embargo, otra lectura. Algunos estudios sugieren que su menor peso en la generación de valor añadido en la economía tiene que ver con la nueva organización productiva y los cambios en la cadena de valor. O dicho en otros términos; las fábricas, para ganar en eficiencia, subcontratan determinadas actividades a empresas del sector servicios, que es quien gana cuota en el PIB. En particular en actividades como los servicios informáticos, asesoramiento jurídico y contable o agencias de publicidad. Estas actividades antes se contabilizan en el sector industrial, y ahora no, y eso sesga a la baja las estadísticas.
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
47elsilenciodeloscorderos 04/10/2012 | 19:25
No es sólo la crisis. Es la factura de nuestro ingreso atolondrado en la UE. Desde la falsa "reconversión" industrial de Solchaga [1986] nuestro tejido productivo no ha hecho más que retroceder. No sólo la industria, también el sector primario, reducido hoy a un índice simbólico dentro de nuestro PIB. Repasen las estadísticas del INE y verán el fuelle productivo perdido desde la "gloriosa" adhesión de Felipe a la UE, una auténtica bajada de pantalones. Pagamos ahora las consecuencias de aquello, camufladas por la crisis. La burbuja inmobiliaria es una consecuencia de las falsas promesas. Ibamos a ser la California de Europa. Se lo escuché al bocazas de Guerra, que anda todavía en el Parlamento. Hay gente que debería estar entre rejas y anda todavía dando lecciones de ética.
46sergio martinez 04/10/2012 | 10:54
La reducción de la producción [demanda] y caída de la tasa de utilización de la capacidad productiva para mí no son en sí mismas malas noticias. Estamos en plena catarsis global y la demanda de 2007 era suicida en muxos aspectos.
Sí lo son la pérdida de 1MM de empleos o la baja intensidad tecnológica de las empresas [¿uso intensivo de recursos: MOD y Energía?].
La única opción es incrementar la intensidad tecnológica [1º sistemas de información] para ser + eficientes en términos de menor consumo de energía y + flexibilidad laboral en un contexto de producción que en general será 'eternamente' discontinuo [trabajo MUY eficientemente cuando tengo demanda y gestiono MUY eficientemente mis paradas cuando no].
Los campeones podrán ganar tamaño e incrementar valor añadido d sus productos. Los d+: 'a China, o más allá'... : ]
Los pequeños lo tienen + fácil, los grandes tienen a+ otras motivaciones [globalmente] añadidas... Para todos, una gran oferta de técnicos cualificados... : ]
45cubillo1940 25/09/2012 | 13:59
#9 Lo ve, lo lee? Sr. Rajoy. Ud cree que la clase media puede sostener estas subidas de agua, luz, basuras e Ibis + gasolinas etc.etc.,sin que uds. no hagan un acto reflexivo y acondicione el gasto administrativo de las CC.AA. rebajandolo como minimo un 40%?.
Ud. va a ser mas culpable que el "bobo solemnne", ya que a ud. se le supone algo más inteligente.
44jragc 25/09/2012 | 13:05
#41 antifaz
Eso viene de bastante más atrás, cuando el régimen por entrar en la UE, consintió en una "reconversión" industrial, una reducción de la agricultura, ganadería y pesca, más un periodo de transición en cuanto a circulación de mano de obra. La casta gobernante con tal de figurar en "Uropa", sacrificó los intereses de España a su propio interés y los de Alemania y Francia, que querían un país de servicios y consumidor de sus productos industriales y agropecuarios.
Recuerdo que Suecia, entró de pleno derecho y sin ninguna restrición desde el primer día, un tiempo después de España.
43goodmorningvietnam 25/09/2012 | 12:36
#35 Los datos del número de políticos y el coste de las CCAA de 90.000 millones de euros/año, los recogí de un artículo de Don Arturo Pérez Reverte el escritor español vivo traducido a más idiomas.Yo-en mi ignorancia creí que se trataba de 1,5 billones/año.Si usted me dice que no, que son 15 BILLONES de pesetas y lo multiplicamos por 40 años de "democracia" seríamos los number one de Europa.No peligraría el estado del bienestar.Gracias por su rectificación.Un saludo.
42Fernan Gonzalez 25/09/2012 | 11:04
La industria rinde cuando maneja cierto volumen pero con poco margen de beneficio.
Para entrar se necesitan estudiar los planes de viabilidad, buscar financiación con socios y disponer de mano de obra especializada en el sector así como de dirigentes con un grado de especialización mejor que los capataces y albañiles de media.
Pero frente a los pingües beneficios que generaba el sector de la construcción que con pocas necesidades de capital inicial -con pedir la entrada sobre plano y una caseta de oficinas se podían iniciar los movimientos de tierras- que llegaron a vender con margenes del 50% o más sobre el precio de coste.
Señores el trabajo serio es el único que nos puede sacar de este bache.
Apostar por el capital de nuestras empresas es dejar el dinero en España y crear empleo, pero eso no hay nadie que salga a defenderlo a estas alturas, tenemos que tomar la iniciativa nosotros.
41agarcía 24/09/2012 | 23:23
No solo es una mala noticia más o menos sabida, es que es el epítome de todas las malas noticias para el presente inmediato y el próximo futuro económico y social español. Y los dirigentes políticos tocando el violón del cambio de modelo productivo...consistente en quien se trae el casino más grande o el europarque temático más ridículo.
¿Alguien tenía duda de que necesitamos unos nuevos dirigentes y unos nuevos ciudadanos que los voten?. ¡Ah! que no hay, pues cojan el primer tren que les lleve fuera, si quieren encontrar un futuro menos negro que el que se avecina.
40agarcía 24/09/2012 | 23:23
No solo es una mala noticia más o menos sabida, es que es el epítome de todas las malas noticias para el presente inmediato y el próximo futuro económico y social español. Y los dirigentes políticos tocando el violón del cambio de modelo productivo...consistente en quien se trae el casino más grande o el europarque temático más ridículo.
¿Alguien tenía duda de que necesitamos unos nuevos dirigentes y unos nuevos ciudadanos que los voten?. ¡Ah! que no hay, pues cojan el primer tren que les lleve fuera, si quieren encontrar un futuro menos negro que el que se avecina.
39Titus 24/09/2012 | 23:01
LA ECONOMIA ESPAÑOLA SE LA HA CARGADO LOS PISITEROS DE LOS COXONES.
Como no vendemos tecnologia y solo tenemos TOCHOS PUES A COMER TOCHOS HASTA EL 2020.
IDIOTAS DE LOS PISITOS!!
Recordad:
El dinero no renta nada.
Venderse todo se vende.
Esta zona va pa arriba.
Es la ley de la oferta y la demanda.