Irlanda descarta tener que solicitar un segundo rescate financiero e insiste a la troika que es evitable si flexibiliza el acceso a los mercados de los bancos nacionalizados, si bien se espera que se acentúen los recortes a pesar de estar cumpliendo los objetivos de ajuste.
El Gobierno irlandés ha pedido a la troika -la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI)- que apruebe una flexibilización de los términos de emisión de los bonos a los que recurre Dublín para financiar los dos bancos nacionalizados, el Anglo Irish Bank y la Irish Nationwide Building Society. Asimismo, ha resaltado la importancia de que estas entidades den luz verde a la reestructuración de Permanent TSB, el segmento inmobiliario de la entidad financiera Irish Life and Permanent.
Este país podría no tener que solicitar un segundo rescate si ambas medidas fructifican, ya que certificarían una mayor independencia financiera por parte de las autoridades irlandesas al lograr acceder a los mercados a través del conglomerado bancario público, bajo el que se fusionaron el Anglo Irish Bank y la Irish Nationwide Building Society.
Dublín accedería de forma permanente a financiación externa y evitaría "la necesidad de continuar depender de un apoyo financiero oficial", según ha explicado el Departamento de Finanzas de Irlanda a la cadena estatal RTÉ.
"El fortalecimiento, la reestructuración y el redimensionamiento del sector bancario doméstico y crediticio también está evolucionando conforme a los planes", ha añadido Finanzas.
Futuros recortes
Entre otras medidas, el Ejecutivo irlandés pretende esquivar el segundo rescate financiero con un aumento de la base impositiva que implicaría el ingreso de hasta 1.250 millones de euros en las arcas públicas. Además, incrementaría el impuesto de propiedades y modificaría la carga impositiva sobre el sector automovilístico para así aliviar el IVA.
El objetivo marcado es alcanzar el déficit del 8,6% del PIB para, en los próximos presupuestos a anunciar en diciembre, ampliar la reducción en 3.500 millones de euros con más medidas de austeridad.
En el horizonte se avistan recortes sociales en los salarios de los altos funcionarios públicos y más privatizaciones, las cuales, hasta ahora, han propiciado un descenso del tamaño del Estado de un 9% desde hace cuatro años.
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COMENTARIOS
1formula1 25/08/2012 | 12:10
Signo de que la crisis no se está gestionando bien. Las políticas keynesianas de estímulo + austeridad al pueblo son un fraude, unicamente parchean la herida pero no desalojan la infección.
La crisis es un periodo de liquidación de inversiones improductivas, deuda impagable y reasignación de los recursos hacia usos más racionales, es decir más adecuados a las verdaderas preferencias del mercado. Es un periodo traumático, ya que en la liquidación inevitablemente se pierde valor, pero necesario. El ajuste sienta las bases de un nuevo crecimiento más sostenible y productivo, basado en el ahorro y la acumulación de capital.
Una nueva inyección de liquidez, sin embargo, puede rescatar temporalmente a los inversores marginales, postergando la corrección y empeorando los desequilibrios de la estructura de capital, impidiendo además la liquidación de la deuda y el desapalancamiento.
Poco a poco nos encaminamos a una guerra del "copón". Sin lugar a dudas está por llegar, 2, 3 o 5 años, es lo de menos, lo importante es que está por llegar.