El grupo FCC redujo un 47,1% su beneficio neto hasta junio, frente al año anterior, hasta 53,4 millones de euros, debido principalmente, a la mala evolución de su filial cementera, Portland Valderrivas, y del negocio de servicios de mobiliario urbano, que ofrece a través de Versia.
Según las cuentas remitidas hoy por la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), FCC facturó 5.330,8 millones de euros, el 1,4% menos, en tanto que el resultado bruto de explotación o ebitda alcanzó los 516,7 millones, el 20,3 % menos.
El recorte de los ingresos fue consecuencia del efecto de las desinversiones en Versia realizadas en 2011 y de la caída de la demanda de infraestructuras en España, que no pudieron ser compensadas por el crecimiento registrado en el exterior, sobre todo, en construcción y servicios medioambientales.