18/04/2012
(06:00)
La disputa entre España y Argentina a cuenta de la expropiación de Repsol YPF tiene difícil arreglo. Ni siquiera el Gobierno español puede presionar de forma contundente para obligar al Ejecutivo argentino a recapacitar. Esto es lo que opina el profesor Luis M. Viceira, de la Harvard Business School, para quien los “enormes intereses que tiene España en el país” -más de 400 empresas operan allí- es un hándicap insalvable.
“España puede hacer poco”, asegura desde su despacho en Boston, donde es profesor de la prestigiosa Universidad desde 1998. En su opinión, su “enorme exposición al riesgo que tiene en Argentina”, provoca que sea inviable poner en marcha un régimen de sanciones, lo que le obligará a redoblar los contactos con sus socios extranjeros. En particular, EEUU y la Unión Europea.
Viceira, igualmente, esgrime otra debilidad española para presionar contra Argentina: “Nuestro peso internacional no es ahora el que solía ser” y este tipo de conductas sólo las pueden detener las grandes naciones.
Lo que sí tiene claro es que la expropiación “no dice mucho en favor del Gobierno argentino” y tendrá unas “consecuencias muy negativas en el futuro” para el país. Sobre todo si se demuestra que Repsol YPF ha cumplido de forma rigurosa los contratos. Sobre la posibilidad de que petroleras de EEUU entren a explotar los ricos yacimientos argentinos es escéptico. EEUU “ya pasó por experiencias similares en la región durante los años 70 y 80 y no querrá volver a caer”.
Otra cosa muy distinta es el caso de China, quien “no tendrá ningún remordimiento” para entrar en Argentina. Lo que está en juego, en su opinión, es el derecho de propiedad, y ese es un derecho sagrado en EEUU. En el caso español, lo que se está haciendo es “leña del árbol caído”, toda vez que el golpe lo recibe un país en crisis con escasa capacidad de respuesta por su enorme exposición al riesgo de sus empresas.
España es el primer inversor del mundo en Argentina con más de 22.115 millones de dólares, según este informe de la Secretaría de Estado de Comercio; mientras que, por el contrario, la balanza comercial es escasamente representativa.
En el caso de la Inversión Extranjera Directa (IEC), supone nada menos que el 28% del total, lo que da idea de la importancia que tiene Argentina para las empresas españolas. El país austral ocupa hoy el puesto número 14 del mundo entre los emergente por inversión extranjera directa. Detrás de España se encuentran: Estados Unidos (13.137 millones de dólares de inversión), Holanda con (6.652 millones), Brasil (4.212 millones) y Chile 4.134 millones.
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
2lekeitio 18/04/2012 | 12:46
Sí, España sí puede. Como habéis echado a Garzón tenéis que recurrir al Grande Marlasca. El "Todo es ETA" lo aplicáis a la Argentina y a su presidenta, a su hijo, a su nuera a su madre, si vive y a todo argentino que pase por ahí, y al "suelo" de toda Argentina, entera. Es decir: "Todo es ETA". Con esto podéis meter en la cárcel a todos los Argentinos y al "suelo" argentino y podriáis al mismo tiempo hacer una ley de excepción con carácter retroactivo para quedaros con todas las empresas argentinas, incluido los Yacimientos Petrolíferos Fiscales y con el todo el "suelo" argentino incluida la Patagonia.