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El presidente de Repsol-YPF, Antonio Brufau (EFE).
Agustín Marco
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27/12/2011
(06:00h)
Pemex pueda pasar de ser un problema para Repsol a la solución del embrollo provocado por la compra del 10% del capital a Sacyr Vallehermoso. La petrolera mexicana negocia con la española la compra de un 3% a cambio de recibir una vicepresidencia al convertirse en el segundo mayor accionista, igualado con
Fuentes próximas a Repsol y Pemex han confirmado este ofrecimiento, si bien las dos partes matizan que se trata solo de una posibilidad que se está negociando sin que haya todavía ninguna decisión al respecto. Ambas compañías, que oficialmente han descartado hacer ningún tipo de comentario, admiten que sería una fórmula perfecta que mataría varios pájaros de un solo tiro.
En primer lugar, el grupo energético español conseguiría quitarse de encima parte de las acciones propias que se vio obligado a comprar para salvar de la quiebra a Sacyr Vallehermoso, el inversor con más capital hasta la semana pasada. Además, Antonio Brufau reestablecería las buenas relaciones que Repsol ha tenido históricamente con Pemex en particular y con México en general después de haber acusado a la empresa pública latinoamericana de ser un competidor desleal por intentar robarle la tecnología
Esta fue la justificación con la que Repsol pasó al ataque tras la alianza de Pemex con la constructora presidida en ese momento por Luis del Rivero. Brufau pidió incluso en el consejo de administración de finales de septiembre un estudio a la comisión de nombramientos para promover la expulsión de la mexicana del consejo de administración, donde tiene un representante.
Cuatro meses después de aquel aldabonazo y una vez resuelta la venta de la mitad de la participación de Sacyr en el capital, Repsol y Pemex se han vuelto a sentar para negociar “un convenio industrial para maximizar las oportunidades de colaboración conjunta”. Además, ambas empresas están analizando “ciertas medidas que le darían un mayor peso en el consejo”, según detalló Pemex la pasada semana.
Ese nuevo rol sería obtener una de las dos vicepresidentes que actualmente están en manos de Sacyr, en la figura de Juan Abelló, y de
Si Pemex quiere acceder a esa vicepresidencia, la condición es que eleve su participación desde el 9,4% actual hasta cerca del 12,5%, un paquete similar al de
Pendientes del Consejo de mediados de enero
Pemex no tomará ninguna decisión hasta la celebración del consejo de administración que celebrará a mediados de enero. En cualquier caso ya dejó claro la semana pasada que revisará “el nivel de participación accionarial más adecuado” en Repsol. Lo que parece claro es que no se quedará en el 9,5% actual ya que tan solo le da derecho a un consejero sin apenas influencia en la gestión.
La mexicana compró el 4,4% del capital adicional a principios de septiembre a 19,95 euros por acción, por lo que si vendiere ese paquete en mercado obtendría unas jugosas plusvalías de aproximadamente 190 millones de euros. Pero si finalmente acepta adquirir un 3%, no lo quiere hacer por encima del precio abonado por Repsol. La empresa pública está también en periodo de transición, puesto que el próximo año hay elecciones en México, lo que podría provocar el relevo del actual director general, Juan José Suárez Coppel, con el que Brufau no tiene buena sintonía. Esta transacción cuadraría el círculo del presidente de Repsol, ya que evitaría que un 12,5% del capital -el 9,5% de Pemex más el 3% que compraría- estuviera en el aire.
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2 COMENTARIOS
2 .- ¿REPSOL LO AGUANTA TODO?.-
A los políticos vocacionales del hipotético Volksgeist catalán, solo se les ocurren bizarras OPERACIONES VINCULADAS socio-sociedad, para perpetuar su hegemonía en el petróleo y el gas en España, Argentina, etc.
Dicho de otro modo, en lugar de plantearse movimientos accionariales autónomos, financiados con el hipotético ahorro tradicional catalán, acumulado en La Caixa, en el resto de caixas y en Banco Sabadell [hoy ya centrado en catalanizar la provincia de Alicante-CAM], los hacen pasar todos por la Tesorería de la propia empresa, que no tiene otra cosa industrial que hacer.
Ya empiezo yo a entender qué es El Peseterismo de esta fauna fascistoide oprimida por "Madrit", la pobre.
¿Se imaginan que "los alemanes" hicieran Balanzas Fecales, ¡uy!, perdón, Fiscales?
¿Por qué no se propició un acuerdo directo entre "los mexicanos" y "los fatxas" para resarcir a los primeros con el 3% adicional de las acciones de Repsol, que ahora la propia empresa querría colocarles?
¡No! Ni se generarían comisiones ni se contabilizarían minusvalías ni la etnia cultural provinciana, como unidad intemporal de destino que es, habría intervenido en el escenario universal.
1 .- ¿ Que tecnologia propia tiene repsol?
¿Los procesos no son licencias?
Siempre aposte que Pemex suma mas que resta a Repsol, otra cosa es a Brufau