LA NORMA EUROPEA PUEDE PROVOCAR UNA REDUCCIÓN DE LOS INDEPENDIENTES

Los bancos seguirán cobrando comisiones por el asesoramiento financiero

Los bancos podrán seguir cobrando comisiones a los proveedores de fondos, pero los asesores independientes no, según la nueva directiva europea MiFID II, que pretende mejorar
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Los bancos podrán seguir cobrando comisiones a los proveedores de fondos, pero los asesores independientes no, según la nueva directiva europea MiFID II, que pretende mejorar la transparencia y el servicio a los inversores. La norma no ha convencido al sector ya que puede reducir las opciones de los inversores.

La propuesta de la MiFID ha decepcionado al mercado, según destacan desde M&G. Para empezar, queda abierta a interpretación la definición de asesor independiente, que es aquel “que aconseja sobre un número suficientemente amplio de instrumentos financieros”.  

Pero es  aún más grave que esta medida puede “recortar sustancialmente el nivel de asesores independientes en la Unión Europea y limitar, por tanto, las opciones de los inversores a la hora de elegir consejero”.  Esta opinión,  no obstante, no la comparten todos, algunos gestores consultados por Cotizalia comentan que no tiene por qué influir negativamente en este sentido.

Respecto a la posibilidad de que los asesores independientes decidan dejar de serlo como consecuencia de la prohibición de cobrar estas comisiones, Armando Senra, director general de BlackRock en Iberia, comenta que estos asesores “deberán valorar con mucho cuidado si al cambiar de estatus serán capaces de satisfacer las necesidades de sus clientes en lo que a diversificación de productos se refiere. Algo que cada vez demandan más los inversores”.

Y recuerda que los clientes de mayores ingresos son los que piden una cobertura más específica de sus necesidades de inversión que los ahorradores de clase media. “Probablemente veamos un sistema mixto en el que algunos clientes pagarán por el asesoramiento y otros no”, explica.

Para Senra, “la cuestión clave es asegurar que los inversores reciben un asesoramiento profesional y de calidad y con unos costes que ellos entiendan. Pero todavía queda mucho por hacer, en el sentido de que todos los asesores, tanto los independientes como los que no lo son, tienen unos niveles de cualificación adecuados”.

E insiste en que sin el nivel de cualificación de los asesores ni unas tarifas claras, la decisión de prohibir las comisiones a los asesores puede tener como consecuencia la reducción de las opciones de los inversores. En su opinión, “lo que mejor les sirve a los inversores es que haya una variedad de canales de asesoramiento y opciones de pago”.

En cualquier caso, la medida parece pensada más para los mercados anglosajones que para el español, donde la implantación de asesores independientes es muy baja y el mercado está dominado por los bancos.