ES TAMBIÉN PRESIDENTE DE ENDESA

La sombra del conflicto de interés persigue a Borja Prado, el banquero de ACS

Borja Prado Eulate, uno de los banqueros de inversión más exitosos del panorama financiero español, lleva semanas siendo objeto de los comentarios, no precisamente caritativos, del

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La sombra del conflicto de interés persigue a Borja Prado, el banquero de ACS

Borja Prado Eulate, uno de los banqueros de inversión más exitosos del panorama financiero español, lleva semanas siendo objeto de los comentarios, no precisamente caritativos, del mundo empresarial madrileño. ¿Motivo? la existencia de un presunto conflicto de interés derivado de su condición de banquero de Florentino Pérez. En efecto, como primer ejecutivo de Mediobanca, Prado asesora a ACS en la operación de toma de control de Iberdrola, siendo así que él mismo es a la vez presidente de Endesa, segunda eléctrica española y principal competidor de aquella.  

Resulta que Prado es el hombre en la sombra de la Oferta Pública de Adquisición (OPA) sobre Abertis, una operación con la que ACS y La Caixa, principales accionistas, aspiran a embolsarse unos 2.000 millones de euros por cabeza. La constructora, según ha declarado públicamente, quiere utilizar ese dinero para alcanzar el 20% de Iberdrola, de la que ahora tiene un 6% (más un paquete similar en derivados). Aquel porcentaje le permitiría engordar la cuenta de resultados de ACS por puesta en equivalencia de Iberdrola, y además tomar el control del consejo, previo despido del actual presidente, Ignacio Sánchez Galán.

Mediobanca es el responsable del diseño de una transacción en la que Prado lleva trabajando más de seis meses al lado de Pérez. Él es quien lidera la búsqueda de la financiación necesaria para lanzar la OPA y será quien se encargue de abordar las desinversiones pertinentes en Abertis cuando la concesionaria pase a manos de los nuevos accionistas. Un trabajo que, como banco de negocios de la operación, le reportará unas comisiones que podrían oscilar entre los 20 y los 30 millones de euros.

La polémica, que desde hace tiempo está en boca del mundo financiero madrileño, tiene que ver, pues, con la doble condición de Prado como presidente de Endesa y responsable de Mediobanca en España. Desde esta plataforma, el financiero asesora a un tercero, ACS, para que se haga con Iberdrola, el máximo competidor de Endesa en el sector eléctrico. Con el añadido de que Endesa, propiedad de la italiana Enel, aspira a participar en la compraventa de activos de la vasca si Pérez, una vez controlado el Consejo, decidiera desprenderse de alguna de sus filiales, caso de Scottish Power.

“Yo soy amigo suyo y tengo buena relación con él, pero por mucho que lo intente no puede ocultar la existencia de un evidente conflicto de interés”, asegura un ex banquero de inversión. Prado niega la mayor con rotundidad y refuta cualquier insinuación en ese sentido, justificando la legalidad de su doble condición en el contrato depositado en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Prado cree que quienes le acusan lo hacen por envidia

Otras fuentes del sector consideran que eso no es suficiente, y para ello acuden a un ejemplo muy sencillo: “¿Qué pasaría si Galán, además de presidente de Iberdrola, fuera presidente de JP Morgan? ¿A quién le daría créditos? ¿A quién ayudaría y a quién perjudicaría? No conozco un caso semejante en Europa”. Y es que Prado se enfrenta al dilema moral que abrumó a Julio César en relación a su mujer, Pompeya, en el año 44 antes de Cristo: no  basta con que la mujer del César sea honesta; tiene también que parecerlo.

En el entorno del financiero creen que quienes le acusan de inmoralidad lo hacen por animadversión o envidia. Y es que Mediobanca es hoy por hoy el banco de negocios con más éxito en España. No solo Florentino Pérez es cliente exclusivo; también lo es Sacyr Vallehermoso, a la que salvó -de momento- de la quiebra con la venta de Itinere. Del mismo modo hizo aún más millonaria a la familia Entrecanales con la compraventa de Endesa por parte de Acciona, participación después revendida a la citada Enel, la eléctrica italiana cuyo banco de cabecera es, naturalmente, Mediobanca.

Prado se dio a conocer en España hace menos de diez años como banquero de Lazard, banco especializado en fusiones y adquisiciones, al calor de algunas operaciones con las que ACS fue engordando su imperio, tal que la compra de Dragados. Más tarde participaría en la venta de su filial Unión Fenosa a Gas Natural, participada por La Caixa, socio ahora de ACS en Abertis. Los celos de Pedro Pasquín en Lazard llevaron a Prado a abrir la oficina de Mediobanca en España. Su éxito, hasta el momento, es total, si bien ensombrecido por ese presunto conflicto de interés.

Economía
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