EL CDS SOBERANO SUPERA DE NUEVO LOS 100 PUNTOS

Las cajas tienen muy difícil emitir deuda ante el nuevo deterioro del riesgo de España

El riesgo de invertir en España ha vuelto a deteriorarse en los últimos días en los mercados internacionales, como consecuencia de la falta de credibilidad de

Foto: Las cajas tienen muy difícil emitir deuda ante el nuevo deterioro del riesgo de España
Las cajas tienen muy difícil emitir deuda ante el nuevo deterioro del riesgo de España
El riesgo de invertir en España ha vuelto a deteriorarse en los últimos días en los mercados internacionales, como consecuencia de la falta de credibilidad de las medidas de austeridad, de las incertidumbres sobre Grecia y del estallido de una nueva crisis, esta vez en Ucrania. Y los grandes perjudicados de este nuevo revés son las entidades financieras que quieren captar recursos en los mercados, en especial las cajas de ahorros, que siguen siendo objeto de una gran desconfianza por parte de los inversores internacionales.

El diferencial del bono español con el alemán a 10 años bajó hasta 0,61 puntos porcentuales a principios de mes desde el 1% que alcanzó en la tormenta de febrero. Pero ahí detuvo su descenso y ha repuntado hasta los 0,7860 en que cerró el viernes. Lo mismo ocurre con el CDS (seguro contra el riesgo de impago de España), que frenó su caída desde los máximos de febrero (173 puntos básicos) en los 92 puntos del 10 de marzo y ha repuntado desde ese nivel hasta superar de nuevo los 100: cerró en 111,90 ayer.

Este deterioro se explica en parte por las dudas sobre el rescate de Grecia, después de que Alemania se haya mostrado partidaria de que sea el FMI el que rescate a Grecia y de que el propio Trichet, presidente del BCE, haya mostrado su oposición a conceder créditos blandos al país heleno. A esto hay que sumar las dificultades por las que atraviesa Ucrania, cuyo CDS se disparó ayer hasta convertirse en el tercer país con más riesgo de impago del mundo por detrás de Argentina y Venezuela.

Tampoco hay que perder de vista las reticencias específicas de los mercados hacia nuestro país, después de la marcha atrás del Gobierno en las principales medidas de ajuste (bajada del sueldo de los funcionarios y aumento de la edad de jubilación, por ejemplo) y de que Bruselas cuestionara abiertamente la semana pasada el plan de austeridad presentado por el Ejecutivo de Zapatero.

Este deterioro debería encarecer los costes de financiación del Estado español después de que haya logrado colocar sin problemas sus últimas emisiones. Sin embargo, los grandes perjudicados de la situación, a juicio de los expertos, serán las entidades financieras, que siguen siendo objeto de la desconfianza de los inversores internacionales. En especial, las cajas de ahorros, que son las entidades más estigmatizadas.

Las cajas siguen bajo sospecha

"Los inversores extranjeros no se fían porque no son capaces de evaluar el riesgo de crédito de las entidades españolas ni tampoco la magnitud de su exposición inmobiliaria", explica una fuente de una entidad mediana. Esta desconfianza es la que ha provocado que los bancos extranjeros ni siquiera se fíen de las entidades españolas en el mercado de repo incluso cuando ofrecen deuda pública como garantía de los préstamos que piden.

Un profesional del mercado asegura que "en febrero no podía emitir nadie; ahora que las cosas se han relajado un poco, es posible salir al mercado pagando precios más caros, pero las cajas lo tienen casi imposible salvo que salgan con aval del Estado". La única entidad que ha sido capaz de emitir deuda en mercado en el mes de marzo ha sido el Santander, y eso gracias a una emisión pequeña (1.000 millones) de cédulas hipotecarias (el activo más seguro) a 7 años, por las que pagó un diferencial de 0,77 puntos porcentuales sobre el tipo de referencia midswap (equivalente al euribor a ese plazo).

Estas dificultades de acceso a la financiación mayorista se suman a la sequía del interbancario y al gradual cierre del grifo de la liquidez ilimitada por parte del BCE, lo cual puede poner a algunas entidades en situaciones complicadas a lo largo del año. El sector tiene programados vencimientos de deuda por importe de 78.000 millones de euros para este año, que son la verdadera espada de Damocles que se cierne sobre bancos y cajas: aunque no concedan ni un crédito más, deben hacer frente inevitablemente a estos vencimientos para no incurrir en suspensión de pagos, lo que acarrearía su intervención.
Economía
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios

ÚLTIMOS VÍDEOS

Detenido el concejal de la CUP en Vic Joan Coma
Irene Montero: “Hay actitudes de compañeros de la corriente de Íñigo y Tania que han hecho daño a Podemos”
Podemos Madrid envía una carta a sus inscritos justificando la destitución de José Manuel López

ºC

ºC