Los intereses no bajan para los nuevos hipotecados, que pagan lo mismo que hace dos años

En apenas doce meses, el euríbor -principal indicador al que se referencian las hipotecas en España– ha pasado de máximos a mínimos históricos. De su caída
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Los intereses no bajan para los nuevos hipotecados, que pagan lo mismo que hace dos años

En apenas doce meses, el euríbor -principal indicador al que se referencian las hipotecas en España– ha pasado de máximos a mínimos históricos. De su caída libre se están beneficiando mes a mes miles de hipotecados, pero no quienes acuden a una entidad en busca de financiación.

Los tipos de interés medios concedidos ahora por las diferentes entidades financieras y los de hace dos años son prácticamente los mismos. Las Cajas de Ahorro aplicaban en julio de 2007 un 4,68% frente al 4,65% actual, mientras que el interés de los bancos se situaba en el 4,72%. Hoy, el tipo medio se sitúa en el 4,37%. La explicación de estos porcentajes radica en el aumento del diferencial que se aplican a los préstamos hipotecarios.

Hace apenas dos años, el reclamo publicitario de numerosos créditos era el de “Euribor + 0,25”. Incluso el BBVA llegó a sorprender al mercado con el lanzamiento de una hipoteca dirigida a jóvenes que iba un paso más allá, "Euribor - 0,25" durante el primer año. Entonces, en abril de 2008, el índice se movía en torno al 4,8%, frente al 1,3% actual.

En diciembre de 2008, según informó El Confidencial, el diferencial respecto al euríbor se ensanchó hasta los 2,438 puntos, el más alto desde que se creó el indicador en 1999.

Ahora, encontrar un diferencial así se ha convertido en misión imposible. En el mejor de los casos, algunos bancos y cajas están dispuestos a conceder un diferencial de 0,75 puntos, aunque en muchos casos esta cifra se sitúa en 1 ó 1,25 puntos. La Asociación Española de Banca (AEB) reconoce estos aumentos de los diferenciales y los justifica porque hace dos años, estos estaban por los suelos. Los expertos por su parte, señalan que detrás de este fenómeno se encuentra el vertiginoso aumento de la morosidad en el último año, ante lo cual, bancos y cajas han cerrado notablemente el grifo del crédito y han endurecido las condiciones de acceso al mismo.

El endurecimiento de las condiciones para acceder a una hipoteca no se detiene aquí, ya que tras el estallido de la burbuja del ladrillo, también se ha reducido de manera significativa el plazo de amortización. En la actualidad, el plazo medio es de 23 años en las cajas y de 21 en los bancos, frente a los 26 años en ambos casos, hace dos años. Las hipotecas a 40 años, otrora el reclamo publicitario de algunas entidades también parece formar parte de un pasado muy lejano.

A todo esto hay que sumar además que el importe medio de las hipotecas concedidas también ha caído significativamente. De los 150.810 euros de mayo de 2007 hasta los 117.843 actuales, es decir, casi un 22% menos.