Federico Quevedo.-
23/11/2010
“
Benedicto XVI será para la Iglesia y para la humanidad una figura de la talla de
Santo Tomás de Aquino”. Se trata de una opinión bastante generalizada que sitúa al actual Papa como una mente privilegiada, un intelectual de una talla pocas veces vista y, sobre todo, un referente doctrinal que va a ser decisivo en el presente de la Iglesia y, sobre todo, en el futuro. Es verdad que ha habido grandes Papas, y en el corazón de miles de millones de católicos todavía se guarda un afectuoso recuerdo al hombre que más trabajó por humanizar la Iglesia y acercarla al día a día de sus fieles,
Juan Pablo II, el Papa viajero, el incansable predicador, el apóstol de los débiles y los marginados…
Pero a Benedicto XVI le ha tocado, sin duda alguna, ser el Papa de la luz, el faro-guía de millones de católicos que se han alejado de las enseñanzas de la Iglesia probablemente porque la propia Iglesia no siempre ha sabido responder con acierto a sus dudas y vacilaciones. Hoy, si no me equivoco, llega a nuestras librerías
La luz del mundo, el libro-entrevista en el que Benedicto XVI, en respuesta a las preguntas de un periodista católico alemán, abre la puerta que hasta ahora la Iglesia tenía cerrada a cal y canto al uso del preservativo. Este ha sido, sin duda, el tema que ha suscitado mayor expectación, pero sospecho que el libro tiene asuntos de igual o mayor interés, al margen de que el del preservativo suponga un avance sustancial en lo que creo va a ser el hecho más significativo de este papado: un mayor acercamiento doctrinal de la Iglesia a la realidad social.
En ese sentido, Benedicto XVI ha tenido ya una actuación sin duda alguna revolucionaria en lo que al gravísimo problema que las acusaciones de pederastia que recaen sobre numerosos sacerdotes ha causado a la propia Iglesia. Hasta ahora, muchos prelados miraban para otro lado, pero el Papa ha cogido ese toro por los cuernos, ha aceptado que ese mal se había instalado en algunos sectores eclesiásticos y se ha propuesto limpiar la Iglesia de sacerdotes que por su comportamiento no son ejemplo para los cristianos ni pueden merecer predicar la palabra de Cristo.
Ésa era la única manera de evitar que este grave asunto provocara una deserción en masa de católicos espantados pero, sobre todo, de evitar también que los enemigos de la Iglesia se cebaran con ella como ha venido haciendo la prensa adicta a La Secta Progre en España. Si ha habido un país donde el asunto de la pederastia se ha utilizado de modo desproporcionado para atacar a la Iglesia y humillar a los católicos, ha sido en éste donde, como denunció el Papa y ayer se encargó de recordar el cardenal Rouco, vivimos un laicismo agresivo y sectario contra la Iglesia y sus enseñanzas. La misma Secta Progre que, lejos de valorar el avance que supone que el Papa haga un esfuerzo de compenetración entre ortodoxia y realismo social, le ataca y critica por insuficiencia de ese avance y no predicar directamente el ‘amor libre’ y la promiscuidad sin límites. La misma Secta Progre que defiende sin pudor algunos a quienes proponen la voladura de la Cruz del Valle de los Caídos. La misma Secta Progre que sigue empeñada en convertir a la Iglesia en un reducto nostálgico del
franquismo, ocultando a la sociedad la verdad e imponiendo un embuste propio de su filibusterismo.
El fiel de la balanza siempre vence hacia el mismo ladoEl otro día mi amigo
Javier Ybarra me enviaba uno de sus conocidos perritos, comentarios breves difundidos por e-mail pero cuya brevedad no afecta a su profundidad de criterio, en el que recordaba que en la I Asamblea Conjunta de Obispos y Sacerdotes tras la muerte del dictador, la Iglesia ya pidió perdón por su excesiva exposición al régimen, y que ya en 1973, todavía vivo Franco, la Conferencia Episcopal publicó un documento titulado La Iglesia y la comunidad política, en el que se pedía la pluralidad de opciones políticas diferentes, es decir, democracia. Y poco después, una parte de la Iglesia exigió el respeto al nacionalismo. ¿Y cual es el balance que La Secta Progre tiene respecto a la Iglesia? Pues si nos remitimos a su más reciente actuación violenta contra ella, en la II República, el balance, según recordaba
Ybarra, es de 6.800 religiosos asesinados, el 13% de los sacerdotes y el 23% de los frailes, así como 13 obispos.
Es decir, una décima parte del clero español pasada a cuchillo por los republicanos. ¿Han pedido perdón? No, que yo sepa, pero la Iglesia sí que se tiene que seguir flagelando día tras día en el altar de la progresía por sus pecados durante el franquismo. ¿Y quieren que les diga una cosa? ¡Ya está bien! Ni un minuto más, ni una concesión más a estos bárbaros enemigos de lo más básico, que no es otra cosa que el respeto a las creencias de los demás y la aceptación de que en este país existe una mayoría silenciosa de católicos.
Benedicto XVI tiene dos retos en su papado, y está demostrando una claridad de ideas como pocas veces hayamos podido ver en un Papa respecto a la encrucijada a la que se enfrenta la Iglesia Católica: por una parte, los enemigos interiores, aquellos que han tergiversado el sentido mismo de la entrega a Dios y han perdido la referencia de la dimensión infinita del amor de Dios por los hombres; y, por otro, los enemigos exteriores, esos que siempre han actuado en contra de la Iglesia y de su misión divina, y que van a utilizar todas las armas y las artimañas a su alcance para acabar con ella.
Marx ya dijo que la religión era el “opio del pueblo”, y estos herederos de su doctrina -una doctrina que se cimenta sobre las mismas bases ideológicas que dieron lugar al fascismo y de ahí que compartan objetivos en cuanto a la destrucción de la dimensión espiritual del hombre-, van a seguir trabajando en el objetivo de destruir la influencia que la moral cristiana tiene sobre nuestra sociedad, y si en algo podemos los cristianos y los católicos ayudar al Papa
Benedicto XVI, es en la denuncia de sus actuaciones y en la constante lucha en defensa de nuestra libertad para elegir lo que queremos para nosotros y lo que queremos para nuestros hijos.
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OPINIONES DE LOS LECTORES,
256 COMENTARIOS
256 .- Vaya, ya está otra vez Quevedo con su anti-laicismo agresivo...
500
255 .- #251 A ver si me entero: la culpa de la pandemia de sida en muchos países es culpa del Papa. Dí que sí, con un par. Tontería gorda pero con un par. Así se hace.
Para que te aclares: el Papa es máximo jefe de la Iglesia católica y que se dedica a la religión, osea lo espiritual. Lo espiritual y lo carnal están algo así como peleados. Pero como hay que perpetuar la especie y esa se hace por reproducción sexual, la Iglesia abre la mano con el tema del sexo y se permite para la reproducción, pero no para el divertimento [vale, una putada, pero esas son sus reglas desde siempre].
Por tanto, reproducción y condón chocan frontalmente. Por eso dice la Iglesia que no al condón y que la forma de evitar las enfermedades pasa por la abstinencia sexual [aburridísima, no te digo que no].
El problema está que la jodienda no tiene enmienda y el personal quiere gustito y no usan la goma. Eso es ser absurdo... si vas a hacerlo, hazlo bien. Aunque me huelo que les pasa como a todos: con goma mola menos. Yo prefiero que mole menos y no tener un susto.
Por otro lado, la Iglesia se lo recomienda a todos pero se lo dice a sus fieles, que pueden hacer caso o no, que son mayorcitos. ¿Los demás?
Arcano1964
254 .- #195 ¿y con ese mensaje pretendes contestar el mensaje #157 ? Si no contestas ninguna de las cuestiones que te planteo. Pues claro que sé lo que es la política ABC y que la C es "condoms", lo que pasa es que eres tú el que olvida la A y la B y no explicas la diferencia entre Uganda y los países de su entorno ni entras a valorar que en los países en los que sólo se basan en la C sigan los mismos niveles de enfermedad entre 2001 y 2007. Sí, te gustan mucho los cerros de Úbeda, tertuliano profesional.
zascandil
253 .- #252 Jojojo... Tiene narices la cosa. Resulta que los progres le echan siempre la culpa a otro, jajaja, no hombre, eso es lo que hacen otros con Zapatero.
Lo de los negritos ya es para partirse la rabadilla de risa... Y va el cachondo y nos informa de que ha leido decenas de tonterias... ¡Por Dios! ¿Habras leido tu comentario decenas de veces?
Sinclair
252 .- Buenas noches Quevedo
Se lo decía esta mañana, ayer para mi, fue mezclar "secta progre" e "Iglesia" y se han puesto todos como locos, más de 250 comentarios, y con decenas de idioteces.
Una cosa me llama la atención de todos los comentarios progres, y no es su odio visceral a la Iglesia cristiana, sino algo igual de común pero menos destacado, la falta de responsabilidad individual de las personas, todo lo que sucede es culpa de alguien, de la sociedad o de otro, nunca de uno mismo.
Por ejemplo, la Iglesia promueve la abstinencia y no es partidaria del condón. Mientras tanto los negritos la meten a gusto en una zona con alto número de infección, casi pandemia, por tanto se contagian, ergo la culpable es la Iglesia.
El que los negros la metan con putas infectadas, p.ej., sabiendo el peligro y arriesgándose al contagio, y que no usen condón es culpa directa del Papa. Ellos no son responsables de nada. La lógica es aplastante.
Con esta misma lógica luego niegan la responsabilidad de Zapatero en la crisis económica.
Si es que son como niños. Y aún se preguntan porqué se les llama secta progre.
Aussie2