BIOGRAFÍA
Federico Quevedo.- 27/05/2010
Sé que decir esto me va a costar hoy más de una crítica, precisamente por eso, porque lo que pide el cuerpo en estos momentos es no pasarle al Gobierno -y a Rodríguez- ni una. Este sujeto nos ha llevado a donde estamos, nos ha conducido al abismo, nos ha plantado ante la peor de nuestra pesadillas -de hecho, no sé cómo todavía puede haber un español con dos dedos de frente que piense en votarle-, y a los ojos de Europa nos hace parecer como unos auténticos indeseables. Pero es lo que hay y salvo que les hagamos pagar a quienes le votaron un impuesto de responsabilidad, lo cual no es posible, la tarea de ponerse manos a la obra de reducción del déficit e intentar hacer algo que sea mínimamente aceptable por los distintos organismos internacionales que nos lo exigen, le toca a él, nos guste o no -y a mí no me gusta nada-.
¿Hay alternativas? Sí, pero como él no las va a poner en práctica porque implicarían dejar la Presidencia del Gobierno, y hoy por hoy -y a pesar de la que está cayendo- ningún grupo parlamentario parece dispuesto a apoyar una moción de censura con Rajoy de candidato, nos toca aguantarle mal que nos pese. Por eso es razonable que, desde un punto de vista de política interna, de análisis de la situación, al Partido Popular le pida el cuerpo hoy votar en contra del decreto de medidas para reducir el déficit público. Es razonable, hay argumentos de sobra para hacerlo y hasta es posible que sea lo que quiere en este momento la mayoría del país.
Pero no es lo que se compadece con el sentido común y con la responsabilidad. Verán, me consta que desde la semana pasada en el seno del PP ha habido un intenso debate sobre cuál debía ser la actitud de este partido respecto del decreto de medidas para reducir el déficit, y me consta también que las dos posiciones contaban con defensores muy cualificados. Obviamente, nadie se planteaba votar a favor, y hacerlo sería un suicidio político, pero había, y hay, partidarios de votar en contra y partidarios de la abstención. Y han ganado los primeros. El asunto no tendría mayor relevancia que la mera descripción de un debate interno, normal en un partido político, si no fuera porque en el debate han intervenido factores externos en algunos casos de mucha relevancia.
Ni caso a Merkel y Sarkozy
La semana pasada este periódico publicaba que Merkel y Sarkozy se habían dirigido a Rajoy para pedirle que no se opusiera a las medidas porque, de lo contrario, la reacción de los mercados sería muy negativa para el conjunto de la UE y para la credibilidad y estabilidad del Euro. O dicho de otro modo: España no es Grecia, pero es peor que Grecia y las consecuencias de una crisis de deuda en la economía española tendrían el efecto de un cataclismo sobre la economía mundial -¿o porqué se creen ustedes que este asunto le preocupa tanto a Obama que hasta le ha tenido que dedicar a Rodríguez su atención a la Alianza de Civilizaciones para que le hiciera caso y tomara decisiones?- Desde Génova se desmintieron esos contactos, pero a mí me constan y, de hecho, se me acabó reconociendo que sí había habido otros contactos con políticos del centro-derecha europeo. El argumento, en cualquier caso, pesó en el debate interno y, de hecho, prácticamente hasta ayer Rajoy no tenía decidido el sentido del voto de su grupo.
En principio, la abstención de CiU, CC y UPN permite a Rodríguez sacar adelante el decreto, pero por un margen tan escaso que alguna ausencia de última hora podría dar al traste con el decreto y pondría al país a los pies de los caballos, es decir, más cerca que nunca de la salida del Euro. Y aunque es muy probable que ese escenario llevara aparejada la convocatoria de elecciones generales, el PP se vería abocado a una campaña en la que se le haría responsable de una situación dramática por no haber facilitado que se aprobara el decreto de medidas.
La abstención de esos tres grupos, sin embargo, permite que el decreto siga adelante y ‘tranquiliza’ la conciencia de los populares, aunque solo relativamente porque lo que se va a hacer esta mañana en el Congreso es solo un primer paso, y de ahí que el PP tenga que ser muy consciente de que la posición que adopte hoy va a condicionar su posición en el futuro. Lo que quiero decir es que Rodríguez nos está ocultando la realidad, y no es otra que la de que en los próximos meses el Gobierno se va a ver obligado a dar otra vuelta de tuerca, y esta vez no será una rebaja de cinco puntos en el salario de los funcionarios, sino un recorte de personal de los que nunca nadie se había atrevido a poner en marcha, y una profundización en el desmantelamiento del Estado de Bienestar como nunca hubiéramos imaginado porque va a afectar a servicios esenciales como la Sanidad y la Educación, y otros derechos adquiridos como las prestaciones por desempleo.
Vendrán más recortes
Esto no ha acabado, no acaba hoy, de hecho, con este decreto de las narices cuya injusticia es al menos tan enorme como la irresponsabilidad del Gobierno y el presidente que nos ha conducido hasta esta situación, pero al mismo tiempo es lo que desde los organismos internacionales se nos ha dicho que tenemos que hacer o de lo contrario tomarían graves medidas cuyas consecuencias para España serían catastróficas.
Es verdad, se trata de elegir entre lo malo y lo peor, Rodríguez lo hizo hace dos semanas y ahora está pagando el precio de haber sido el más necio de entre todos los necios, pero entre lo malo y lo peor hay que quedarse con lo malo, aun a sabiendas de que lo peor puede estar por venir. Ayer el PP se dedicó a enviar toda clase de argumentarios justificativos de su posición, una posición que, como he dicho, es comprensible, es la que pide el cuerpo de cualquier persona razonable que a estas alturas esté ya hasta el cogote del sujeto que habita La Moncloa y su nefasta y escandalosamente irresponsable política. Razón por la cual el voto en contra del PP debería de ir inmediatamente acompañado de la presentación de una moción de censura en la que Rajoy exponga su alternativa para superar esta situación.
Lo cierto es que Rodríguez está acabado, y lo que le pase ya nos da igual porque no es más que un despojo político al que tendremos que soportar todavía un tiempo, pero el PP, por mucho que ahora habiendo aguantado lo que ha tenido que aguantar le pida el cuerpo darle a Rodríguez unas cuantas cucharadas de su propia medicina, tiene la responsabilidad de ser el partido llamado a sacar a España de la crisis, y hacerlo va a suponer tener que afrontar enormes sacrificios, y no puede ser que quien va a tener que pedirlos se deje llevar por una visión cortoplacista, porque eso le hará perder credibilidad y entonces seguiremos instalados en la misma crisis de confianza en la que estamos instalados ahora, y el cambio no habrá servido para nada. Se que es duro, difícil, pero la responsabilidad conlleva también esas cargas.
http://twitter.com/Federicoquevedo y también en www.facebook.com
OPINIONES DE LOS LECTORES,
247 COMENTARIOS
247 .- #213 Estoy de acuerdo el PP con mayoría no hizo nada para cambiar la constituciòn ,ni la ley eclectoral , ni eliminar las autonomías que son un cáncer para España , gastando superfluamente más de 20.000millones al año , para el buen vivir de taifas y demás sanguijuelas parasitarias . En cuanto a ley electoral ni por casualidad ningun politico la menciona , con el sistema partitocrático actual tienen asegurado su bienestar .
246 .- Gracias Sr. Quevedo, por haber usado el sentido común.
La política del PP de "tierra quemada" no beneficia a España.
Por cierto, "Obviamente, nadie se planteaba votar a favor, y hacerlo sería un suicidio político"
La derecha portuguesa lo ha hecho y sigue viva.
245 .- Y pensar que, bastaba que dos [2] de los 169 súbditos de ZP hubiesen tenido la hombría, por el bien de España de revelarse votando en contra del pesebrismo establecido, para que en estos momentos estuviésemos hablando de la derrota del gobierno y ensalzando a los dos valientes por los reanyos de haber sido capaces de sacrificar sus prebendas al interés de su país y no de su partido.
244 .- #243 Por lo tanto : Cada ayuntamiento hará sú recaudación de impuestos y seguidamente , dária cuentas al centro neoralgico [ Madrid] Y de está manera anulariamos tambien los presupuestos anuales del Gobierno. Que tiene un ayuntamiento que escederse de sús gastos por motivos especiales?? Siempre estaria el gobierno central para apoyarles economicamente; Anulando así los creditos bancarios con altas rentas a los ayuntamientos.
243 .- #241 Comparto con usted algunas exposiciones,como por ejemplo las diputaciónes, y también con la anulación de los parlamentos autonomicos,pero los ayuntamientos provinciales han de estár bien capacitados para acatar esas Leyes que ya nos viene de Madrid y Bruselas. Para ponerle un ejemplo practico, le voy a comparar el sistema politico con el sistema de una multinacional: Un centro neoralgico y sús correspondientes sedes.