BIOGRAFÍA
Federico Quevedo.- 07/12/2010
Sí, lo cierto es que nunca pensé que me pudiera sentir así, pero ayer, cuando acudí a la Carrera de San Jerónimo al acto central de celebración del XXXII Aniversario de la Carta Magna, me di cuenta de que este país ha sucumbido a la sublimación de lo cutre, lo casposo y lo bananero. He ido muchos seis de diciembre al Congreso de los Diputados, y nunca como ayer he sentido tan profundamente el dolor que produce comprobar que mi país se despeña cuesta abajo y sin frenos, conducido por un auténtico temerario que ahora se ha propuesto gobernarnos, el tiempo que le queda, manu militari. Lo que nos faltaba, Rodríguez convertido en dictadorzuelo de pacotilla mientras termina de destruir lo poco que queda ya de lo que algún día fue un maravilloso sueño colectivo. Me decía Rosa Díez, apesadumbrados en el Salón de los Pasos Perdidos, que “hemos pasado de estar alarmados a estar en Estado de Alarma”. Y Miguel Arias Cañete acertaba de pleno: “Ni siquiera en el 11 de marzo de 2004, con 192 muertos en unos atentados terroríficos, al Gobierno se le pasó por la cabeza decretar el Estado de Alarma, y aquello sí que era motivo”. Ya está: el Ejecutivo de la paz, del talante y del diálogo acaba sus días echando mano de los militares en una decisión sin precedentes y de una gravedad extrema. Una decisión que tenemos que denunciar, que estamos obligados a denunciar por lo que de vulneración del Estado de Derecho y las garantías constitucionales conlleva. Este país navega a la deriva, sin rumbo, o rumbo fijo al abismo. Nos atacan los mercados, Europa nos gobierna en lo económico; los nacionalismos se hacen fuertes con un Gobierno débil y que les necesita imperiosamente para sobrevivir lo poco que le queda hasta la derrota definitiva. El mundo se ríe de nosotros cuando no nos mira con indudable preocupación. España ya no es lo que era, lo que fue hace tan solo unos años: del ejemplo de la Transición, del desarrollo de los ochenta y noventa, y del milagro económico con que abrimos la puerta al nuevo siglo, hemos pasado al desmoronamiento absoluto, a la peor de las pesadillas. Todo lo que hemos ido levantando durante estos treinta años, se ha venido abajo como sacudido por un cataclismo llamado Rodríguez, para terminar recurriendo a lo que durante todo este tiempo hemos evitado bajo cualquier circunstancia por grave que esta fuera: la fuerza. Cuando un país se desmorona como lo hace el nuestro y se ponen en duda todos los valores y principios con los que levantamos el edificio constitucional hasta el punto de vulnerar la propia Constitución en su esencia más profunda, la defensa de la libertad, entonces solo cabe decir que estamos firmando nuestra propia sentencia de muerte democrática. Lo que ha hecho este Gobierno ha sido violar hasta la extenuación la propia Carta Magna. A los controladores, el peso de la leyZapatero ha tergiversado, manipulado y vulnerado una ley orgánica para decretar un Estado de Alarma que era absolutamente innecesario y excesivo
El Gobierno se ha agarrado al punto C para decretar el Estado de Alarma, pero si se fijan ustedes en ese punto la Ley dice que para decretar el Estado de Alarma, además de la paralización de un servicio público tienen que concurrir “alguna de las demás circunstancias o situaciones contenidas en este artículo”. Consciente de ese ‘detalle’, en el decreto aprobado el viernes por el Gobierno, y que no necesita de convalidación parlamentaria -aunque si de debate que se producirá este jueves-, el Gobierno explicita que: “Al amparo de lo dispuesto en el artículo 4 apartado c, en relación con los apartados a y d, de la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio, de los Estados de Alarma, Excepción y Sitio, se declara el Estado de Alarma con el fin de afrontar la situación de paralización del servicio público esencial del transporte aéreo". Pero la realidad es que ni se ha producido ninguna catástrofe, calamidad ni desgracia pública tal como inundaciones, incendios urbanos y forestales de gran magnitud -apartado a)-, ni había una situación de desabastecimiento de bienes de primera necesidad -apartado d)-, luego, entonces, ¿en base a qué concurrencias se aprueba el Estado de Alarma? Y lo que es peor, y más grave, ¿saben ustedes que el Estado de Alarma le garantiza al Gobierno, durante el tiempo que dure el mismo –y se está pensando Rodríguez ampliar su duración, por lo pronto, a tres meses-, que no se puedan disolver las Cortes y convocar elecciones generales anticipadas? ¿Cómo lo llamarían los Discípulos del Pensamiento Único si esto lo hubiese hecho el PP: golpe de estado, fascismo? Me produce pavor solo pensarlo, y me produce dolor, enorme dolor, comprobar hasta que punto de degradación política ha llegado este país de la mano del peor presidente y el más totalitario que haya tenido jamás, en toda su larga y tantas veces brillante historia de lucha por la libertad.
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239 COMENTARIOS
239 .- #226 mentira sobre mentira
ellos controlan acceso a plazas
El nuemro de hora es para evitar el estress, si tienen vacaciones tb se estresan
Ellos marcan las horas estras que quieren
Ellos ganan 4 veces mas de lo que deberian, deberian ganar 80.000 euros maximo segun salariso paises de alreddor
LLevan chantagenado con huelgas encubiertas 12 años
Segimos????????????
Que idioteces habla sobre esos caraduras
238 .- ven rapidom, que tus ams aferrimos quieren irse a la chekas y traicionar tus ideas y abrazar las comunistasss
Mira lo que has heso por morirte diossssssssssssssss
237 .- #228 dile que dejen la bebida el 50% de los foreros que hoy ladran en vez de escribir
236 .- joder, este foro se ha llenado de comunistas que apoyan la huelga sallvajeeeeeeeeeeeeeeeeee, y defienden a unos pobres trabajadore que solo ganan de 300.000 euros para arriba
Franco resucita y ven a salvar a Españaaaaaaaa, que l.os tuyos se han vuelto rojosssssssssssssssssssssssss
235 .- Y AHORA,A MILITARIZAR AL GOBIERNO, QUE ESTA DESABASTECIENDO ESTE
PAIS; DE SOLVENCIA, DE TRABAJADORES, DE PENSIONES Y ALGUNA OTRA COSILLA QUE SEGURO SE ME OLVIDA.
TRIBUNA
Sobre la reforma de la Constitución: la necesaria flexibilidad de las reglas fiscales
Jesús Fernández-Villaverde*
TINTA DE VERANO
El Vera(neo) maldito de Rodríguez Zapatero y los nostálgicos felipistas
Agustín Rivera. Vera