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OPINIÓN
DOS PALABRAS ,  Federico Quevedo

Yo soy de derechas… ¿y qué?

BIOGRAFÍA

Federico Quevedo, nacido en Hamburgo (Alemania) en 1961, licenciado en Ciencias de la Información, está casado y tiene 4 hijos. Quevedo ha realizado su carrera profesional en medios como Radiocadena Española, Antena 3 Radio, Europa Press, La Gaceta de los Negocios, Actualidad Económica... Además es colaborador de Telemadrid, Popular TV, 'La Mañana' y 'La Linterna' de La Cope y 'El Gato al Agua' en Intereconomía. Autor de los libros 'Pasión por la Libertad' sobre el pensamiento político del ex presidente Adolfo Suárez, y 'El Negocio del Poder' junto al periodista Daniel Forcada.

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Federico Quevedo - 19/12/2009

De derechas, liberal y católico, para ser más exactos. Y con mucho orgullo. Perdónenme que insista en este tema, pero es que me saca de mis casillas. Verán, como demócrata y liberal, siempre he creído que en la libertad individual como valor supremo –junto a la vida- de nuestra existencia, en el pluralismo como regla de juego de la democracia, y en el respeto a la ideas de los demás como norma de conducta.

 

Tengo muchos amigos de izquierdas -más de los que los ‘talibanes’ del Pensamiento Único del foro puedan imaginar- con los que discrepo en muchos asuntos, pero hacia los que siento un recíproco respeto por las ideas, principios y valores que ellos defienden y yo defiendo. Desde luego, ni ellos ni yo caemos en la descalificación personal, ni en planteamientos denigratorios de las ideas del otro. Nunca ninguno de ellos se atrevería a afirmar, como escuche en el otro día en boca de un animal de bellota, que “a los católicos lo que les pasa es que no follan nunca”, porque seguramente cualquiera de estos amigos míos de la izquierda le habría respondido de inmediato que “a ti lo que te ocurre es que te lavaron el cerebro porque no podían lavarte otra cosa de lo pequeña que la tienes”. Las ideas se respetan, las sandeces se menosprecian.

 

Por desgracia, existe otra izquierda, esa que se llama a sí misma ‘progre’, que se ha ocupado, con bastante éxito hay que decir, de inculcar en la opinión pública una serie de estereotipos más falsos que una moneda de chocolate, pero muy fáciles de aceptar como verdaderos. Así, ser de derechas, liberal y católico, es sinónimo de ser un facha, capitalista y retrógrado… Un enemigo del progreso, un habitante de la caverna al que hay que extinguir porque resulta un peligro para la civilización. Es más, seguro que unos cuantos de ustedes cuyos nicks son fácilmente reconocibles, estarán pensando en este momento: “Pues claro…”.

 

Lo cierto es que yo no deseo la extinción de nadie, pero estos que desearían la mía y la de otros tantos millones que comparten más o menos los mismos principios y valores, son considerados unos señores demócratas… Pero, ¿lo son realmente? ¿De qué tipo de democracia? ¿De una democracia construida a medida de una única manera de pensar, de un solo prisma desde el que observar la realidad de las cosas? ¿De una democracia en la que la izquierda –esa izquierda, no la de mis amigos- expide certificados de ‘demócratas’ sólo a aquellos que acaten sus principios, y que exilia al crudo invierno del ostracismo a quien discrepe? ¿De una democracia en la que se denigran valores que han sido esenciales en la construcción de nuestra civilización occidental y se ensalza el más absoluto relativismo, en la que vale todo con tal de alcanzar cualquier objetivo que uno se proponga porque lo que prima es el principio de que el fin justifica los medios? ¿De una democracia en la que se divide a las personas en ‘buenos’ y ‘malos’, en la que los ‘buenos’ son ellos y los ‘malos’ nosotros?

 

Pues, francamente, entre ‘su’ democracia, una democracia excluyente, basada en principios totalitarios, irreverente, irrespetuosa, que tiene en el aborto, la eutanasia y el laicismo los elementos esenciales de su ideología ‘progre’, que desprecia las reglas del juego del Estado de Derecho cuando no le convienen, que practica el insulto y en ocasiones la violencia contra el discrepante, que entre imposición y convicción elige lo primero, que fomenta el odio, que busca el enfrentamiento…, entre esa democracia y la democracia del respeto, del consenso, de la sana discrepancia, de la defensa de los derechos esenciales de las personas –la libertad, la vida- como fundamentos del verdadero progresismo, me quedo sin lugar a dudas con la segunda.

 

Y me dirán ustedes, ¿porqué vuelvo a escribir de esto? Pues, francamente, porque la pérdida de ese espíritu conciliador, de ese respeto mutuo que sirvió de base para construir el edificio constitucional, es sin lugar a dudas la consecuencia más grave de este tiempo de frentismo y revanchismo que ha fomentado Rodríguez Zapatero. Sí, señores, yo soy de derechas, liberal y católico. Amo la libertad y la vida, creo en el individuo como expresión máxima de nuestro ser social, y Dios es para mí una guía que, con mis torpezas y mis errores, marca mi existencia y mi relación con los demás. Si de verdad hay alguien que crea, que piense aunque solo sea por un momento, que cualquiera de estas cosas identifica a quien las suscribe como un “facha, capitalista y retrógrado”, es que, o está enfermo, o lo que lleva en el ojo no es una viga, sino la Torre Eiffel entera.

 

 

http://twitter.com/Federicoquevedo y también en www.facebook.com

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 205 COMENTARIOS

205 .- #157 Yo al evangelio no le quitaba ni una coma pero del uso que ha hecho la iglesia para mantener el conocimiento y el desarrollo humano entre algodones para que solo avance cuando la doctrina lo permita no me puede decir que haya sido una gran contribución a la humanidad así como todas las muertes por cuestión de fe que han provocado.
La separación iglesia/estado en algunos países se ha conseguido y aquí teóricamente tambien pero aún no es efectiva y se oponen a ello en cada ocasión que les dan oportunidad.

agrippa

204 .- #90 Que escribo mal, lo suscribo, de otro modo me ganaría la vida con ello y no, no me sale.
Pero lo de analfabetismo funcional, es una constatación de su propio miedo pues da muestra de ser incapaz de extraer del conjunto del mensaje la idea que subyace a pesar de ser escrito por un ser tan inepto como yo asombrado por la profundidad de su reflexión.
Primero vuelva a leerse el Catecismo y luego hable de historia.
Si le duele que critique a la Iglesia, dígalo, pero no me acuse de criticar a la religión porque entonces me está acusando de algo de lo que ni me siento responsable ni usted mismo puede sostener a la vista de mis escritos.
Cada palabra tiene su significado y si no sabe distinguir entre iglesia y religión, continúe estudiando a ver si llega al contexto

agrippa

203 .- Y se me olvidaba decir que los politicos que tenemos,de derechas
y de izquierdas, salvese el que pueda, son un mal ejemplo para los
ciudadanos. Muchos lo que buscan por encima de todo es el PODER. Y
cuando lo consiguen, son despotas, no se acuerdan de cumplir lo que prometieron y sobre todo tienen ABUSO de PODER, creyendose que
el cortijo es suyo y pueden hacer con el dinero de todos los ciuda-
danos, de derechas y de izquierdas, lo que quieran, DARLOS o
REGALARLOS, SIN DAR EXPLICACIONES.

Muchas veces son corruptos y otras viven como reyes. ¿Acaso tiene
la clase politica crisis ?.

Hay mucho camino que recorrer.

He leido esta tarde, que según PUBLICO, ZP. no sabe si se presen-
tara ala próximas elecciones. Pues parece que hay muchos socia-
listas que tienen mucho miedo. Eso seria lo normal. Que cadauno
saque sus conclusiones.



elhispano

202 .- La compañera de Wyoming, señorita Montáñez, ha aleccionado a sus telespectadores de la Sexta diciéndoles que las chekas de Madrid durante la guerra civil fueron creación del ejército soviético, que esos soldados eran los torturadores y que el partido socialista Psoe, no tuvo que ver con esas torturas.

Merece la pena leer el comentario de Jon Juaristi en http://www.abc.es/20091220/opinion-firmas/checas-20091220.html

¿Será eso mala memoria histórica?

PericoAB

201 .- #193 Le felicito.

Gandolfo

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