TENDENCIAS
@Federico Quevedo - 21/11/2009
Nunca tuvo que haber ganado las elecciones de 2008, pero las decisiones de los ciudadanos son muchas veces incomprensibles, y siempre legítimas, por lo que no pueden ponérsele peros al resultado electoral de hace ya más de año y medio. Pero a pocos meses de cruzar el ecuador de esta legislatura es más que evidente que este Gobierno está ya desahuciado, y que lo que reste de aquí al final será como una interminable agonía que nos va a hacer sufrir a todos lo indescriptible, porque por desgracia cuando un Gobierno agoniza, son todos los ciudadanos los que sufren las consecuencias.
Les decía el pasado jueves que había señales inequívocas de ese fin de ciclo, señales que, como en el cine de catástrofes, predicen la peor de las desgracias, y me refería en concreto al caso del secuestro del Alakrana y la humillante actuación de nuestro Gobierno, y el modo en que Rubalcaba perdió los nervios ante un diputado del PP. No fue el único que perdió los nervios… De hecho, es el Gobierno en pleno el que se encuentra al borde de un ataque de histeria y sólo basta escuchar las respuestas de De la Vega en el Congreso para darse cuenta de que no es que hayan perdido el norte, sino que hace tiempo que extraviaron la brújula entera.
Lo cierto es que son muchos los síntomas que anuncian una enfermedad terminal, pero sin duda el más claro, el más evidente de todos ellos, es la absoluta inacción del Ejecutivo unida a una tensión creciente entre los propios miembros del Gabinete. En la medida que su jefe de filas, es decir, Rodríguez, ha abandonado la tarea de dirección de su equipo, las tensiones entre ellos fluyen como la lava ardiendo de un volcán, y la crisis de Alakrana ha puesto en evidencia los enfrentamientos entre miembros muy destacados del Ejecutivo y, sobre todo, la tirantez existente entre la mayoría del Gobierno y su vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega.
Papel irrelevante de los ministros
Los pocos ministros que estos días han tenido algo de protagonismo –Chacón, Caamaño, Moratinos y Rubalcaba- han acumulado un desgaste insoportable, y quizá por eso el resto de sus compañeros de Gabinete han optado por tener un papel irrelevante. ¿Alguien se acuerda de que existe una ministra de Agricultura llamada Elena Espinosa, ahora que el campo se revuelve contra el Gobierno porque los suyos son los únicos sindicatos no manipulados por el poder central? Y qué decirles de González Sinde: llegó, subvencionó a los de la ceja, y desapareció hasta el punto de no permitir a los periodistas que le hagan preguntas en los actos a los que acude.
Trinidad Jiménez, muy activa en los primeros pasos de la epidemia de Gripe A, ahora ha optado por aparecer lo menos posible no sea que un error en la gestión de la crisis pandémica empañe su imagen. De Elena Salgado que quieren que les diga: nació sepultada bajo un alud de críticas el mismo día que sustituyó a Solbes y, desde entonces, no ha levantado cabeza. Bibiana Aído ya tiene en su haber ser la ministra del aborto libre y con eso parece contenta, pero su Ministerio no da para más y no sabe cómo llenar su agenda. Sebastián ha perdido el favor de Rodríguez y pese a haber hecho una cosa bien –el Plan 2000 E- da la sensación de que se lo haya tragado la tierra. Beatriz Corredor es de los pocos miembros del Gabinete que puede ofrecer algo positivo, pero quizás por eso está preservando su imagen ya que parece que el vacío de liderazgo del PSOE en Madrid la reclama a corto plazo. Y Blanco está dedicado en cuerpo y alma a cambiar la suya haciendo de Papa Noel por todas las regiones de España y sus respectivos medios de comunicación.
Chacón acumula más errores que ningún otro ministro en tan corto espacio de tiempo, Caamaño que prometía ser la solución a los problemas de la Justicia se ha convertido de nuevo en otro problema y encima arrastra sobre sí el caos de la detención de los dos piratas somalíes, Corbacho debe estar en alguna cola del Inem, Garmendia… ¿quién es Garmendia? Gabilondo no sabe ni contesta y Moratinos… Moratinos es el hazmerreír de Europa. De los tres vicepresidentes Chaves sigue igual que el primer día, es decir, sin hacer nada –pero eso sí, cobrando por ello-, Salgado busca brotes verdes hasta en la sopa, y De la Vega ha conseguido pasar de ser la ‘trabajadora’ del Gobierno a la ‘caradura’ que aprovecha los viajes oficiales para conocer mundo.
Es tan cierto que el Gobierno se dedica a cualquier cosa menos a gobernar que, salvo los Presupuestos y la Ley del Aborto, en el Congreso no se registran otras iniciativas parlamentarias que no sean modificaciones legislativas y trasposiciones de directivas europeas. Y aunque al Parlamento se le llame el Poder Legislativo, tal y como está estructurado nuestro sistema político, es el Gobierno el que tiene encomendada la tarea de elevar leyes a las Cortes. Y no lo hace. Si ya en la pasada legislatura el Gobierno pecó de escasez, en ésta está siendo escandaloso. Pero se veía venir, y por eso les decía que nunca tuvo que haber ganado las elecciones.
Un Gobierno sin proyecto político
Verán, Rodríguez hizo de la primera legislatura un tiempo para la ruptura y el enfrentamiento, buscó la confrontación y provocó el distanciamiento con el espíritu de consenso que había primado en España desde la Transición. Quiso modificar las estructuras políticas y dio los primeros pasos en la dirección de un ‘nuevo orden moral’ dirigido por el relativismo progresista. El fracaso de la negociación con ETA y las tensiones surgidas a raíz del Estatuto Catalán le han obligado a dar marcha atrás en algunos de sus objetivos y, sobre todo, abrieron los ojos de muchos dirigentes socialistas que hasta ese momento avalaban a Rodríguez. La victoria de 2008, pese a ser corta, apaciguó en parte esa incipiente contestación interna, pero Rodríguez encaraba la segunda legislatura sin más objetivos concretos que el de mantenerse como fuera en el poder.
Y un Gobierno sin proyecto político, o con el único proyecto político de la supervivencia, está condenado irremediablemente al fracaso, porque todo lo hace sobre la base de la improvisación. Rodríguez creyó que la crisis económica no le afectaría hasta el extremo en que lo ha hecho, pero todas sus previsiones han fallado. Se ha mostrado como un dirigente débil cuando de lo que se trata es de dar solución a situaciones difíciles, aunque aparezca implacable en su empeño por aniquilar a la oposición. Ha perdido su capacidad de liderazgo, ha dejado de tener carisma, y por eso, a pesar de seguir siendo el dirigente político más valorado, al mismo tiempo –y éste es el dato que de verdad hay que tener en cuenta- es el presidente que acumula mayor porcentaje de rechazo de la opinión pública –más del 72%- desde 1995, y el dirigente político que cuenta en su haber con más abandonos de sus colaboradores.
Ni Aznar logró tanto en el peor de sus momentos, con la Guerra de Iraq como telón de fondo. Independientemente de lo que diga el CIS, los sondeos privados empiezan a ofrecer ya datos mucho más demoledores para las expectativas electorales del Gobierno, y la distancia del PP sobre el PSOE supera ya los seis puntos, y en algunos casos se acerca a los siete. Suficiente para pensar en una mayoría amplia que le permitiría, hoy por hoy, al PP gobernar con mucha comodidad, algo que empieza a preocupar, y mucho, en el PSOE donde ya le han puesto la cruz a Leire Pajín que –acuérdense de lo que les digo- no va a llegar a las elecciones generales. Esta es la realidad ante la que nos encontramos, con el agravante de que mientras Rodríguez se aferre –legítimamente, eso nadie lo pone en duda- al cargo, nuestra capacidad para superar la crisis política-social-económica que nos hunde a plomo se irá viendo cada vez más mermada.
Opiniones de los lectores (88)
88.
Pangloss»24/11/2009, 13:39 h.
Déjeme Quevedo, de nuevo, me meta en "corral ajeno" y recordarle algo que Vd ya sabe de sobra porque hace gala de ello. Su poca "correa" democrática. Así que si los ciudadanos votaran solo y exclusivamente lo que Vd. cree que es lo que "deben" votar, o sea a la extrema derecha, entonces sí, entonces son sensatos, sabios y también respetables. Hasta ahí les llega a muchos de Vds. la democracia. Esa en la que se ciscan en la primera frase. Y no dudo que si le molestase lo más mínimo mandaría a un amiguete o Vd. mismo camuflado a mentarme a la madre o quien sabe que exabruptos. Vd. ya lo ha hecho conmigo, no "se le supone". Pero, repito, es que pasas y lees sus "dos palabras" y de las dos una es un insulto a la inteligencia, la razón y lo que es peror: ¡la verdad! Hala, hala Quevedo, ojalá al menos se lo paguen bien!!!
87.
ipos»22/11/2009, 21:08 h.
Si el Sr. Rodríguez de repente aprendiese algo de economía se echaría a llorar. Lloraría tanto que sus lágrimas empaparían su discurso de dimisión y de convocatoria de elecciones anticipadas. Pero no sabe nada de economía y por eso se ríe, este hombre que habla lento no sabe ni lo más básico de economía, ni siquiera sabe lo que es un ingreso y un gasto, no creo que gestione ni sus propias finanzas. Y lo peor de todo no es que sea un completo ignorante en economía, lo peor de todo es que es un perfecto desconocedor del ser humano. Su ignorancia da pena y miedo.
PDTA. MARIANO, SÉ UN HÉROE, CONVOCA PRIMARIAS.
86.
marytierra»22/11/2009, 20:43 h.
#79 Hombre de poca FE. Hoy ha anunciado D. José Luis Rodriguez Zapatero, en un mitin donde han asistido todas las autoridades del PSOE y personajes históricos como Rodriguez Ibarra y Felipe Gonzalez, que el próximo viernes se aprobará en el Consejo de Ministros el proyecto de Ley de la Economía sostenible, que nos sacará de la crisis tanto a España como a Europa, donde quiere imponerla durante su mandato de la UE.
85.
ipos»22/11/2009, 19:55 h.
El Sr. Rodríguez no ganó las elecciones, las perdió Don Mariano dedicando la legislatura al 11M y presentándose a unas elecciones sin ser elegido en unas primarias de ámbito nacional por los militantes de su partido. Perdió las elecciones por lo mismo que Almunia, porque su elección como candidato apestaba y sigue apestando a dedazo. Don Mariano debería hacer unas primarias en su partido, dejar que los militantes eligiesen libremente a quién quieren como líder del PP y de esta manera ganar con mayoría absoluta las próximas generales. Si tanto quiere a este país como dice, si tanto desea el bien de todos como dice, si tanto desea que haya prosperidad como dice, que renuncie a ser presidente del gobierno por su país, que convoque primarias, que las pierda y que de una vez por todas se comporte como un demócrata.
84.
Aira»22/11/2009, 19:32 h.
#79 y efectivamente 500, no hay milagros.
Tienen que existir proyectos, ponerlos en funcionamiento y gestionarlos correctamente y ningún gobierno va a sacar adelante a malas empresas y a malos proyectos pero si que un gobierno está para ayudar a crear empleo y no a destruirlo. Tendría que obligar a la banca a restituir el crédito para la inversión, mientras eso no se haga cada día cerrarán más empresas porque el dinero ahorrado se acaba y encima como el consumo se ha resentido tanto no hay producción y por lo tanto no entra trabajo.
Es todo una cadena.
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Federico Quevedo, nacido en Hamburgo (Alemania) en 1961, licenciado en Ciencias de la Información, está casado y tiene 4 hijos. Quevedo ha realizado su carrera profesional en medios como Radiocadena Española, Antena 3 Radio, Europa Press, La Gaceta de los Negocios, Actualidad Económica... Además es colaborador de Telemadrid, Popular TV, 'La Mañana' y 'La Linterna' de La Cope y 'El Gato al Agua' en Intereconomía. Autor de los libros 'Pasión por la Libertad' sobre el pensamiento político del ex presidente Adolfo Suárez, y 'El Negocio del Poder' junto al periodista Daniel Forcada.
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