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OPINIÓN

Ofensiva anticatólica (y II): seamos un poco positivos

BIOGRAFÍA

Federico Quevedo, nacido en Hamburgo (Alemania) en 1961, licenciado en Ciencias de la Información, está casado y tiene 4 hijos. Quevedo ha realizado su carrera profesional en medios como Radiocadena Española, Antena 3 Radio, Europa Press, La Gaceta de los Negocios, Actualidad Económica... Además es colaborador de Telemadrid, Popular TV, 'La Mañana' y 'La Linterna' de La Cope y 'El Gato al Agua' en Intereconomía. Autor de los libros 'Pasión por la Libertad' sobre el pensamiento político del ex presidente Adolfo Suárez, y 'El Negocio del Poder' junto al periodista Daniel Forcada.

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Federico Quevedo.-  21/04/2011

El pasado martes escribí un artículo en el que intencionadamente me puse a la altura de otro que el rector de la Carlos III, Gregorio Peces Barba, había publicado en el diario El País, y en el que arremetía contra la Iglesia Católica. Logré el efecto esperado y la caverna progresista enseguida me puso de vuelta y media por haber comparado a Peces Barba con Hitler, una comparación que no dejaba de tener su razón de ser a la vista de los argumentos del profesor, pero reconozco que estaba sobredimensionada en la medida que éste todavía no había propuesto la cámara de gas para acabar con los católicos.

Miren, mi intención no era otra que evidenciar lo absurdo de este debate en el que se ponen de manifiesto las actitudes más viscerales e incívicas. Los partidarios del laicismo más feroz se quejan del excesivo papel que la Iglesia tiene en la vida pública, pero olvidan que la religión forma parte de la naturaleza del hombre, en el que durante siglos ha coexistido una dimensión espiritual junto a la dimensión humana, y ambas son inseparables. Otra cosa es que haya personas que quieran renunciar a esa dimensión espiritual, pero aún así buscan siempre algo en lo que creer, aunque la pervivencia de ese algo sea más ‘efímera’ que la de la idea de una divinidad.

Negar la dimensión espiritual del hombre es negarnos a nosotros mismos y negar buena parte de las razones de nuestra propia existencia. Cosa distinta es no compartirla, y en ese sentido tienen cierta razón quienes exigen la separación de lo religioso de lo público. Pero no hay que olvidar que fue el propio Jesucristo -"Dad a Dios lo que es de Dios, y al César lo que es del César"- quien ya abogó por los distintos planos de lo público y lo religioso. Sin embargo, el fenómeno religioso no es un fenómeno limitado a la individualidad del ser humano, sino que es un fenómeno colectivo, y en esa medida los poderes públicos tienen la obligación de prestarle una cierta atención.

El fenómeno religioso no es un fenómeno limitado a la individualidad del ser humano, sino que es un fenómeno colectivo, y en esa medida los poderes públicos tienen la obligación de prestarle una cierta atención

En primer lugar porque es evidente que a lo largo de los siglos la religión ha aportado muchas cosas positivas a nuestra convivencia, a nuestro patrimonio, a nuestra cultura, etcétera. En segundo lugar porque también lo es que la Iglesia, hoy por hoy, cumple un papel social muy relevante y que desde esa perspectiva resulta ser un colaborador de vital importancia para el Estado, que sin esa colaboración se vería obligado a desembolsar cantidades adicionales muy elevadas para cubrir necesidades en educación, atención social, etcétera.

Religión frente a Educación para la Ciudadanía

Se quejaba el profesor Peces Barba de que todavía existiera la enseñanza de religión en los colegios, pero la realidad es que sólo existe en aquellos casos en los que son los propios padres los que la demandan, y que además eso lo denuncia el mismo que ha defendido una asignatura de claro contenido dogmático como es Educación para la Ciudadanía, y no como optativa, sino como enseñanza obligatoria.

Miren, hoy es Jueves Santo, inicio de la celebración de la Pasión del Señor. ¿Saben lo que se conmemora en días como éstos? La que sin duda ha sido la mayor muestra de amor a los hombres, de tolerancia, de respeto, de libertad, de toda la Historia de la Humanidad. La fe nos dice que Cristo es Dios y que se hizo hombre para redimir nuestros pecados a través de su propia muerte en la Cruz. Para los que no tienen fe, se trata de la historia de un judío a quien los suyos torturaron porque decía que era el Mesías. En cualquier caso, su historia es auténtica, y pone de manifiesto hasta donde puede ser capaz de llegar un hombre por amor a sus semejantes. ¿Cabe ejemplo más hermoso que ese? ¿Por qué perseguirlo? El Cristianismo es una religión positiva, fundamentada en el amor, la tolerancia, el respeto y la libertad. Es verdad que durante siglos, y en nombre de Dios, se han cometido muchas atrocidades, pero eso no quiere decir que el Cristianismo las ampare, y es verdad que la propia Iglesia, en la medida en que está gobernada por hombres y estos son sujetos de errores y equivocaciones, puede ser objeto de críticas y reproches, pero en el vértice de la Obra de Dios lo que prevalece es ese signo de amor y por eso la pregunta no puede ser otra que la de por qué no es posible encontrar ese espacio de mutuo respeto y comprensión entre los católicos y quienes no comparten nuestra visión de la vida, y por qué por toda respuesta lo que se propone es la persecución y, como decía el profesor Peces Barba, el "palo".

No entiendo esta reactivación del fanatismo antirreligioso. No lo entiendo salvo que realmente quienes se muestran tan violentamente adversarios de la Iglesia, tengan un problema de su propia conciencia al que no sean capaces de hacerle frente desde una mirada positiva. Insisto en lo que decía el otro día, y que ha suscitado un cierto debate en twitter: la Iglesia no obliga a nadie, lo que hace es ofrecer recomendaciones morales a sus fieles. Los que no se sientan implicados, no tienen obligación alguna de seguir esas recomendaciones, pero es que tampoco los propios fieles tienen que hacer exactamente lo que les diga la jerarquía católica. El hacerlo o no es un problema de cada unos de los fieles con su propia conciencia y con Dios.

¿Que las palabras de la Jerarquía pueden ser a veces incómodas para los poderes públicos? Pues sí, pero eso forma parte de un sistema de libertades en el que las personas tienen diferentes puntos de vista y de opinión, y tienen derecho -derecho fundamental- a vivir su fe y sus creencias desde el máximo respeto y colaboración por parte de esos mismos poderes públicos. Lo contrario significaría introducirnos de lleno en un sistema totalitario y ajeno al modelo de libertades que supuestamente nos hemos dado los españoles con la Constitución de 1978. Digo supuestamente porque a veces, queridos lectores, tengo mis dudas. Serias dudas.

Sígueme en http://twitter.com/Federicoquevedo y en www.facebook.com

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 41 COMENTARIOS

41 .- #22

Hombre, pues a mí llevan toda la vida robándome los políticos de todo color, y voy tirando "p'alante"...quizá sea porque siempre he preferido no tener en cuenta una posible ayuda de Cáritas y me he preocupado de cotizar...quizá también sea porque jamás he pisado un bingo...no lo sé...

500

21/04/2011, 21:43 h.

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40 .- #21

¿Impuesta por políticos totalitarios?...¡Haaalaaa!, qué exageradooo...Pero si es mucho más sencillo: si a usted no le gusta la política educativa de un gobierno, a los cuatro años vota usted otro gobierno, y ya está...y sin tener que confesarse, comulgar, apostatar o someterse a ningún AUTO DE FÉ...

500

21/04/2011, 21:37 h.

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39 .- #26

-Que los poderes públicos no tiene derecho a imponernos nuestras creencias

...Pues yo todavía no he visto a ningún PODER PÚBLICO tratando de IMPONER a nadie ninguna creencia religiosa.

...A no ser que se refiera usted a las procesiones religiosas que éstos días ocupan los espacios públicos de nuestras ciudades, y a la programación televisiva de éstos días de nuestras cadenas de televisión PÚBLICAS...

500

21/04/2011, 21:33 h.

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38 .- #30

Perdone, pero habrá de todo.

Yo entiendo que pueda haber gente que crea que existe un dios...incluso que le pongan nombres como Dios, Jehová, Alá o Buda...incluso entiendo que pueda haber gente que crea que las vacas puedan volar, y vuelan...Pero usted comprenderá que me los mire con el respeto, credibilidad y seriedad pertinentes y relativos.

...A no ser que OBLIGATORIAMENTE tenga que creérmelos, respetarlos, comprarles su mercancía y venerarlos por DOGMA DE FÉ, claro...

500

21/04/2011, 21:28 h.

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37 .- #29

Perdone, pero ¿Podría decir que países son esos en los que las autoridades encarcelan a personas SOLO por ser cristianas?

Por otra parte, si alguien arriesga su vida por hacer proselitismo, o por ir a vender su producto, es su problema...o el de sus jefes que le permiten semejante irresponsabilidad.

500

21/04/2011, 21:20 h.

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