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OPINIÓN
DIGITAL Y TAL ,  Gustavo Bravo

¿Le cuesta concentrarse en lo que lee?

BIOGRAFÍA

Nací ayer por la tarde pero tuve suerte. Desde que tengo recuerdo escribo. Antes en cuadernos, ahora en editores de texto. Tener tan claro lo que se quiere hacer con la vida conlleva dos cosas: la primera, que seguramente termines por conseguirlo; la otra que para bien o para mal no sepas hacer nada más. La curiosidad por Internet me hizo subirme a un tren entonces algo frío, pero que parecía el único donde abrir nuevas vías. Siete años después la red está casi templada y yo me siento en el mejor momento. Rodeado de profesionales con tanto que enseñarme mientras intento explicarles en qué consisten todos estos ‘chismes’ de los que ya soy adicto. Supongo que como ha sido siempre, pero proyectado en mí mismo.

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Gustavo Bravo - 15/01/2011

"Si parezco confundido, es que estoy pensando".
Samuel Goldwyn


Con toda seguridad, usted dejará de leer este artículo en el segundo párrafo. No se culpe, pero tampoco me culpe a mí. Según el pensador Nicholas Carr, esto sucede por lo que Internet le ha hecho a su cerebro, y porque seguramente el móvil, la televisión o el correo electrónico interrumpirán nuestro, ya de por sí breve, vínculo, para hacerlo aún más breve.

Las reflexiones de Carr vienen a decir que “nuestros hábitos en la Red son lo suficientemente sistemáticos, repetitivos e instantáneos para reamueblar nuestro mapa neuronal y reprogramar nuestro proceso de pensamiento de manera casi irreversible”, apunta la periodista y escritora Marta Peirano.

Y dicho así asusta, pero el problema tiene cura: leer libros o periódicos en soporte de papel. Aislados y abstraídos. “Me doy cuenta sobre todo cuando leo –explica Carr-. Antes me era fácil sumergirme en un libro o en un artículo largo. Mi mente quedaba atrapada en la narración o en los giros de los argumentos y pasaba horas paseando por largos tramos de prosa. Ahora casi nunca es así. Ahora mi concentración casi siempre comienza a disiparse después de dos o tres páginas. Me pongo inquieto, pierdo el hilo, comienzo a buscar otra cosa que hacer. La lectura profunda que me venía de modo natural se ha convertido en una lucha”.

Nos adaptamos. Pero a un precio que nuestro cerebro aún no sabe si puede permitirse pagar. La primera capacidad en caer ha sido la de la concentración, que deja paso a la agilidad lectora y selectiva, al ser bombardeados continuamente


Terrible. Y la parte más dramática reside en la rapidez con la que ha sucedido el cambio de paradigma. Sin embargo, al haber ocurrido de forma tan sutil e intuitiva, el hecho de levantarnos con Internet en el móvil desde la mesilla -para ver el correo y el Facebook- y el de trabajar con 30 pestañas abiertas en el navegador son ya situaciones tan cotidianas como lavarse los dientes; aunque hace cinco años nadie las viviera. Según la infografía elaborada por ocialHype y OnlineSchools.org denominada 'Obsesionados con Facebook', prácticamente la mitad de los usuarios consultan Facebook como primera actividad del día. De este porcentaje el 28% escribe un comentario según sale de la cama.

Nos adaptamos. Pero a un precio que nuestro cerebro aún no sabe si puede permitirse pagar. La  primera capacidad en caer ha sido la de la concentración, que deja paso a la agilidad lectora y selectiva, al ser bombardeados continuamente con nuevos datos. Tras ésta, la capacidad de comprender lo que leemos: “Cuando leemos en la Red, nuestro cerebro está demasiado ocupado decidiendo si pincha o no en los enlaces, ignorando los anuncios y valorando el interés de los otros titulares para prestar atención a lo que lee, sin mencionar la interrupción constante de nuestros avisos de actualización (RSS, correo, SMS, etc). Al segundo párrafo nos impacientamos porque el navegador nos recompensa con deliciosas endorfinas cada vez que descubrimos algo nuevo, aunque sea irrelevante”, sentencia Peirano.

¿Le está pasando a usted? ¿Cuanto más usa la Red, más tiene que luchar para concentrarse en escritos largos? No le entretengo más. Lo más probable es que ya haya dejado de leer.

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 10 COMENTARIOS

10 .- El "quiz" de la cuestión es enganchar. Cuando un libro está bien escrito, el lector aguanta hasta las 3 de la madrugada -ayer me pasó a mí.

La cuestión es ¿cómo enganchar? ¿cuándo está bien escrito? Si lo supiera, tendría en mi cuenta corriente mucho más dinero que los míseros euros que tengo.

Evidentemente desde la perspectiva del lector hay que sabe elegir... y en esa elección, supone no pasar del segundo párrafo si no me ha enganchado. Por cierto, el artículo de marras: no engancha. Y eso que el tema es muy interesante.

Vamos que es más fácil elegir unas buenas naranjas que no pasen por cámara que una buena lectura.

manuels

16/01/2011, 21:26 h.

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9 .- No dramaticemos, señores: si uno tuviese que leer todo lo que por el navegador se le pone a tiro... no haría otra cosa en esta época que vivimos.

El tiempo es algo muy valioso y en internet puede llegar a dilapidarse en cantidades industriales. Así que seleccionen sus lecturas. Harán bien.

Y también sus naranjas.

:_]]

www.naranjascapablancka.com




Capablancka, J.T.

16/01/2011, 19:35 h.

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8 .- Buenos días;
¿Cada día nos cuesta más leer libros o artículos enteros?, personalmente SI pero el problema no es que el cerebro esté más o menos cansado, simplemente porque lo que últimamente se escribe, salvo honrosas excepciones es malísimo.
En libros estoy volviendo a los clásicos y en artículos periodísticos sean de la prensa en papel o en internet cada día consigo llegar menos al final. Es todo, demasiado repetitivo y cansino.

A mi internet me gusta, hay todo tipo de información, simplemente hay que saber seleccionar tanto el contenido como el tiempo que se le dedica, eso sí he dejado de leer artículos y comentarios que hacen daño a mis principios, pero eso mismo hago en la calle, cuando algo o alguien es perjudicial para mi equilibrio pues simplemente procuro no relacionarme demasiado con ello y si no me queda más remedio, pues intento no involucrarme demasiado.

Aira

16/01/2011, 11:51 h.

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7 .- Completamente de acuerdo con el artículo; y es que si hay algo incómodo para leer es una página web; si quiero leer un artículo o un post interessante lo selecciono en azul de otro modo la vista se va a los malditos banners, a los avatares animados, a la publicidad, etc. Creo que por ejemplo los periódicos digitales deberían "hacerselo mirar"... Aunque la publicidad es la publicidad y la pela es la pela, tal vez no sería mala idea que al comienzo de cada artículo [con un click] se "seleccionase" el mismo ahorrando el scroll, de verdad es mucho más cómodo para leer [letra blanca sobre fondo azul]!
Saludos

Trottrot

15/01/2011, 22:27 h.

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6 .- #1 Pues yo creo que este tema tiene todo el sentido del mundo. Dice el refrán "Quien mucho abarca poco aprieta" e Internet nos lleva a abarcar mucho, por eso nos cuesta cada vez más apretar.

Yo personalmente si lo he notado. Estamos sometidos a demasiada información y después de años leyendo "en diagonal" tengo que hacer un esfuerzo extra para profundizar.

De todos modos pienso que ya nos adaptaremos, tendremos el modo "abarcar" y el modo "apretar" que aplicaremos según convenga.

ecce-homo

15/01/2011, 16:49 h.

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