Varios aficionados celebran la victoria de su equipo en Times Square (Reuters).
Efe. Nueva York.- 05/11/2009 09:30h Actualizado: 05/11/2009 09:53h
La sequía de nueve años sin conseguir el título de la Serie Mundial se acabó para los Yankys de Nueva York que vuelven a ser los campeones del "Clásico de Otoño" al conseguir su vigésimo séptimo, la mejor marca de todos los tiempos para cualquier equipo del béisbol de las Grandes Ligas.
Los Yankys completaron su dominio sobre los Filis de Filadelfia, que defendían el título de campeones, al derrotarlos por 7-3 en el sexto partido de la serie que disputaron al mejor de siete y ganaron por 4-2.
De nuevo el pitcheo intratable del veterano zurdo Andy Pettitte que estableció una nueva marca en las Grandes Ligas con 18 triunfos en la fase final y consiguió su quinto título de la Serie mundial (1996, 1998, 1999, 2000 y 2009), fue decisivo a pesar que sólo tuvo tres días de descanso. Pettitte (0-2) fue el ganador del partido y el lanzador que le ganó los dos duelos de veteranos al derecho dominicano Pedro Martínez (0-2).
El "bullpen" de los Yankys, con el dominicano Dámaso Marte y el cerrador panameño Mariano Rivera volvió a estar intratable y fue otras de las claves de la victoria de los Bombarderos del Bronx, que no habían llegado a la Serie Mundial desde el 2003 y habían conseguido el título desde el 2000.
También surgió en el momento perfecto el bateo explosivo y demoledor del designado japonés Hideki Matsui, que fue con todos los honores nombrado el Jugador Más Valioso (MVP) de la Serie Mundial después de pegar tres imparables, incluido jonrón, sencillo y doble para impulsar seis carreras. Matsui se unió al veterano campo corto Derek Jeter, que se fue de 5-3 con dos anotadas y del tercera base Alex Rodríguez que tuvo 2-1 para pisar dos veces la registradora, y logró su primera Serie Mundial como profesional.
El manejador de los Yanquis, Joe Girardi, logro su primer título al frente del equipo y lo hizo con la fórmula poco tradicional de utilizar a sólo tres lanzadores en la rotación de abridores.
Para llegar a la Serie Mundial, los Yankys ganaron en la serie divisional a los Mellizos de Minnesota (3-0) y en la Serie de Campeonato de la Liga Americana a los Angelinos de los Ángeles (4-2), aportando siempre un juego completo en pitcheo, bateo oportuno y defensa.
Los Yankys no dejaron ninguna duda que son el mejor equipo en las Grandes Ligas como demostraron durante toda la temporada regular y al final lo confirmaron con su nuevo título mientras los fanáticos lo celebraron con el tradicional cántico de "We are the Champions", que resonó mas fuerte que nunca en la lluviosa noche neoyorquina.