el partido cambió por completo a partir de ahí

La inexplicable decisión del juez de silla que benefició a Nadal en Montecarlo

Cedric Mourier corrigió la decisión del juez de línea y cantó como buena una bola que había sido mala. A partir de ahí, Goffin se hundió y Nadal ganó con facilidad

Foto: El de este sábado fue el primer enfrentamiento oficial entre Nadal y Goffin. (Reuters)
El de este sábado fue el primer enfrentamiento oficial entre Nadal y Goffin. (Reuters)

Rafa Nadal ganó por 6-3, 6-1 a David Goffin en las semifinales del Masters 1000 de Montecarlo, donde este domingo jugará la final contra Albert Ramos. Pero el protagonista del partido no fue ninguno de los dos tenistas, sino el juez de silla: Cedric Mourier. Una decisión suya en el primer set, cuando ordenó repetir un punto que había ganado Goffin, cambió el partido por completo. Hasta entonces, el belga estaba siendo mejor. Había roto el servicio de Nadal y llevaba la iniciativa. Pero a partir de ahí solo volvió a ganar un juego y perdió en dos sets.

Pocas veces puede verse tan claro la importancia que tiene la cabeza en el tenis. Saber mantener la concentración es una de las virtudes más importantes que puede tener un tenista. El propio Nadal ha construido así su leyenda. Lo que sucedió en las semifinales de Montecarlo no puso a prueba su fortaleza mental, sino la de Goffin. Y el número 13 del mundo no superó esa prueba y se hundió.

La bola fue mala, pero el juez de silla la dio por buena.
La bola fue mala, pero el juez de silla la dio por buena.

Tras un gran comienzo de partido, con un 'break' de ventaja y un juego muy seguro desde el fondo de la pista, todo cambió en el sexto juego. Goffin ganaba 3-2 y tenía ventaja al saque. El intercambio de golpes acabó con un error de Nadal, al que se le fue demasiado larga la bola. El juez de línea la cantó mala, lo que le daba el juego a Goffin (4-2), pero Mourier se acercó a comprobarla, la dio por buena y mandó a repetir el punto, ante el cabreo del tenista belga. Según se pudo ver en la retransmisión, ni siquiera había sido una bola ajustada, se había ido por mucho. En tierra batida no hay ojo de halcón, por lo que la decisión del juez de silla es definitiva.

"Me has hecho lo mismo que a Troicki en Roma. No eres capaz de cambiar de opinión cuando te equivocas", le recriminó Goffin a Mourier. A partir de ahí, el partido cambió por completo y el belga ya no volvió a ser el mismo. Nadal ganó ese juego y volvió a romper el servicio de su rival en el octavo juego y otras tres veces en el segundo set. El español, que fue pitado por el público, ganó diez de los últimos once juegos del encuentro. El disgusto de Goffin era tan grande, que en el descanso entre sets pidió al supervisor de la ATP cambiar al juez de silla, al que no saludó al final del encuentro. El belga tenía motivos para estar muy cabreado con él.

Como le recordó Goffin, no es la primera vez que esto le sucede a Cedric Mourier. En el Masters 1000 de Roma de 2013 tuvo un encontronazo con Victor Troicki, aunque en aquella ocasión no corrigió la decisión del juez de línea, sino que la mantuvo, para cabreo del jugador serbio, que defendía que había sido buena. Y el año pasado, en Indian Wells, amonestó a Nadal.

Tenis

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
10 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios