El español Rafael Nadal mantuvo el talante impecable sobre pista dura con el que transita por la presente temporada para superar al checo Tomas Berdych (7-5 y 7-6(4)), sexto jugador del mundo, y alcanzar, por primera vez en su carrera, la final del Masters 1000 de Cincinatti. Nadal, que tardó dos horas y 8 minutos en superar por decimocuarta vez seguida al checo en sus duelos particulares (15-3), llegó en Cincinnati a su undécima final del curso en busca de su noveno título.

A excepción del Masters 1000 de Montecarlo y el torneo de Viña del Mar, donde cayó en la final, y del torneo de Wimbledon, donde perdió en su primer partido, Nadal ha ganado todo en el 2013. No conoce la derrota en pista dura, donde buscará un nuevo éxito. Ganador en Roland Garros, en los Masters 1000 de Canadá, Roma, Madrid, Indian Wells y en los torneos de Barcelona, Acapulco y Sao Paulo, el tenista español buscará el título ante el estadounidense John Isner, que previamente derrotó al argentino Juan Martín del Potro.

Nadal rompió el saque de su rival en el undécimo juego del primer set y se anotó la primera manga por 7-5. Berdych, que buscaba en Cincinnati su primer título del curso tras las frustradas finales en Dubai y Marsella tuvo en su mano el segundo set. Quebró por primera vez el servicio del español en el sexto juego del segundo set y se situó con 4-2 y el saque de su lado. Nadal reaccionó con autoridad y enmendó la situación (4-4). Amarrados al servicio, el parcial quedó en manos del desempate, donde el balear fue mejor y cerró el partido después de más de dos horas.

Rafael Nadal y el estadounidense John Isner se jugarán el título. El norteamericano aprovechó el significativo hundimiento del argentino Juan Martín del Potro (6-7(5), 7-6(9) y 6-3), que desperdició, saque en mano, un punto de partido, para alcanzar la final del torneo de Cincinnati, la que segunda que logra en un Masters 1000 tras la de Indian Wells que perdió el pasado año. Nadal ha ganado los tres enfrentamientos previos que ha dirimido contra Isner, aunque el último fue en el 2011, en Roland Garros, donde el campeón necesitó las cinco mangas.