28/06/2012
(06:00)
Rafa Nadal afronta este jueves la segunda ronda de Wimbledon frente a Lukas Rosol después de haber pasado por encima de Thomaz Bellucci el martes pasado. Inesperadamente, el mallorquín sufrió en el primer set pero cuando apareció el Rafa Nadal de siempre se acabó el misterio sobre la hierba londinense: en tres sets el de Manacor se llevó la victoria para acceder a la siguiente fase donde se verá las caras con el tenista checo. Antes de disputar el segundo choque de su participación en Wimbledon, Rafa disfrutó de su tiempo libre y no dejó pasar la oportunidad de celebrar la primera victoria. Nada de grandes fastos, Nadal se quedó en casa y cocinó para los suyos.
El segundo mejor tenista de la ATP tiene muy presentes las redes sociales. Es un habitual en Twitter y también en Facebook donde suele colgar vídeos que utiliza para comunicarse con sus seguidores. A través de ellos, Nadal felicita los éxitos del deporte español, pone en marcha campañas publicitarias y relata sus vivencias y experiencias además de aspectos de su vida íntima que le acercan a sus fans. A su llegada a Londres, en uno de los entrenamientos quiso mostrar uno de sus rituales: el grip que monta en todas sus raquetas con una cinta blanca, imprescindible cada vez que empuña sus armas. El lunes, a última hora, publicó un nuevo vídeo en el que desvelaba cómo celebraba su victoria ante Bellucci: cocinando “con la pasta que me quedaba porque hace dos días que no hacemos la compra y estamos en las últimas”. Estos días Rafa Nadal parece un londinense más. Cuando llega Wimbledon alquila un apartamento en las inmediaciones de las instalaciones para hacer vida como si estuviese en su casa de Manacor. El tenista español busca la normalidad junto a su equipo y a su círculo más íntimo con los que vive el día a día del torneo “más importante” como lo califica el propio jugador.
En cuanto a lo que le espera este jueves, Nadal llega a su cita con Rosol (número 100 en la ATP) con el cartel de claro favorito y más aún tras sus últimos resultados en Roma y en Roland Garros donde derrotó a Novak Djokovic en la final. Rafa y el checo nunca se han visto las caras en sus carreras y si el español mantiene el nivel mostrado ante Bellucci (olvidando la ‘pájara’ inicial), no debería tener ningún problema para solventar fácilmente el encuentro. Los antecedentes de Lukas Rosol también juegan a favor del español: ha estado presente en Wimbledon en cinco ocasiones y hasta la presente edición, no había conseguido la victoria (lo logró frente a Ivan Dodig). Las apuestas dan a Rafa como favorito, ahora sólo queda que cumpla con el papel que le han asignado de camino a una final en la que podría encontrarse con Federer o con Djokovic con quien saldaría las cuentas que quedaron pendientes en la última edición.