El panorama se despeja para el Mundial de Sudáfrica. Semanas atrás diferentes rumores -surgidos ante la inseguridad ciudadnaa de la sede mundialista, así como la falta de infraestructuras- señalaban que la organización del Mundial en el país africano corría peligro y que la FIFA ya estaba buscando alternativas ante un inminente cambio de sede de la cita del próximo mes de junio. Incluso las últimas voces apuntaban a España como uno de los países elegidos para albergar la cita mundialista, pero los dirigentes de la FIFA continúan empeñados en mantener a Sudáfrica como organizadora del inminente Mundial de fútbol y así lo ha hecho saber a las diferentes federaciones. La presencia de José Luis Rodríguez Zapatero el pasado martes en Las Rozas disparó los rumores, pero la conversación que mantuvo con Ángel MaríaVillar giró alrededor de la candidatura del Mundial 2018. Alemania, Estados Unidos o Japón eran los otros posibles destinos.
Joseph Blatter, presidente de la FIFA, fue el artífice y el impulsor de que Sudárica fuera el país elegido para la organización del Mundial y ha sido el primero en dar la cara por las bondades del país sudafricano y en asegurar que nada ha cambiado en su decisión. La pasada semana, el máximo responsable de la FIFA, envío un fax a la sede de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas en el que felicitaba a la Federación por su clasificación para la fase final de la Copa del Mundo y confirmaba a Sudáfrica como anfitriona del Mundial. En el citado fax, enviado a todas las federaciones que ya tienen en su poder el pase para el Mundial, también mostraban una lista de personas del comité organizador que serán las encargadas de dar forma a la presencia de todas las selecciones en suelo africano.
El empeño de Blatter en que nada podía cambiar quedó de manifiesto cuando FIFA ayudó a terminar con una huelga de la construcción en 2007 y que puso en peligro la terminación de las obras de los estadios que servirán de escenario de los diferentes partidos del Mundial. La ayuda fue muy directa, ya que puso dinero sobre la mesa para terminar con las diferencias económicas que existían entre los trabajadores y las empresas. En el tema de la seguridad FIFA garantiza la presencia de policía y militares para los equipos, no así para los aficionados.
En la pasada Copa de las Confederaciones, FIFA mandó un escrito a todas las selecciones que la disputaron, instando a todos los jugadores a que tuvieran especial cuidado ante el peligro de posible contagio de SIDA, ya que se estima que 6,5 millones de sudafricanos podían estar infectados por el VIH. Además, también insistían en el tema de la seguridad y pedían que nadie saliera de los hoteles en solitario ante la alta tasa de delincuencia que existe.