El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, durante su intervención ante el Comité Olímpico Internacional (COI)
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió hoy en la asamblea del COI en Copenhague una oportunidad para que Río de Janeiro organice en 2016 los Juegos Olímpicos, porque éstos pertenecen "a todos los pueblos y continentes, a la humanidad entera". Lula afirmó que ha llegado "la hora" de Río, la única entre las diez principales economías del mundo que nunca ha tenido unos Juegos, y recordó que América del Sur es junto con África el único continente que nunca ha acogido las Olimpiadas.
"Nuestra candidatura no es sólo nuestra, también de toda América del Sur, de 400 millones de personas, entre ellos 180 millones de jóvenes", señaló Lula, quien habló de la necesidad de corregir el "desequilibro" geográfico.
El COI ha introducido en los últimos años nuevas modalidades y nuevas tecnologías, además de atraer a más países al movimiento olímpico, pero su "desafío" ahora es abrir "nuevas fronteras", expandiendo las Olimpiadas a otros continentes para que "la llama olímpica pueda arder también en ellos". A diferencia de las otra ciudades envueltas en la disputa por los Juegos de 2016, que se decidirá hoy en Copenhague, para Río de Janeiro éstos serían una oportunidad única para elevar la autoestima del pueblo brasileño e impulsar el desarrollo del país, dejando un "legado" para todo el pueblo.
Brasil vive un momento "mágico", "excelente", con una economía "pujante" que ha permitido a 30 millones de personas salir de la pobreza en los últimos años, recordó Lula, quien dio todas las "garantías posibles" para los Juegos y reiteró el compromiso de todos los poderes políticos brasileños con la candidatura.
La cumbre del G-20, celebrada recientemente en la ciudad estadounidense de Pittsburgh, ha reconocido la importancia de Brasil como país emergente y su capacidad para salir de la crisis, resaltó el presidente brasileño. Lula destacó también el carácter mestizo de la sociedad brasileña, lo que constituye su "identidad", y su condición de pueblo "apasionado" que hará sentir a los miembros del COI su "calor y alegría" si Río gana.
El presidente de Brasil, que cerró el turno de intervenciones de la candidatura y fue el único que habló en portugués, se mostró "con orgullo" representante de las "esperanzas y sueños" de 190 millones de brasileños que estarán todos reunidos animando a Río. "Río está listo, si nos dan esta oportunidad no se arrepentirán, serán unos Juegos inolvidables", afirmó Lula al término de su intervención.