La final del Torneo de Maestros (Finales de la ATP), que supone el cierre de la temporada en el circuito masculino, tendrá un enfrentamiento ideal, el que protagonizarán este domingo a partir de las 18:30, hora peninsular española,
Rafa Nadal y
Roger Federer, números uno y dos del mundo, respectivamente.
El choque viene a engordar
la leyenda del histórico duelo que llevan protagonizando ambas raquetas desde hace un lustro, y que en esta ocasión estará influenciado por el gran desgaste que el español se vio obligado a hacer
para imponerse en su semifinal a Andy Murray. El balear afirmó tras el vibrante y emocionante partido que "ahora me encuentro muy cansado, pero habrá que esperar en qué condiciones me levanto mañana".
Sin embargo, Federer no quiere excusas y
descartó que el cansancio acumulado por Nadal vaya a afectar demasiado en la final que les enfrentará en Londres. "Sinceramente, no creo que eso vaya a tener mucho efecto en él", indicó el helvético durante una rueda de prensa posterior a
su victoria en las semifinales frente al serbio Novak Djokovic.
Pese a las más de tres horas que duró el duelo de Nadal -frente a una hora y media del partido de Federer-, el suizo consideró que el otro finalista disfrutaba de una ventaja que nadie, hasta entonces, había señalado.
Mientras él todavía estaba ofreciendo su comparecencia -a las 23.30 horas-, Nadal a las 20.30 tenía resuelto su encuentro con la prensa y se podía marchar al hotel para descansar y recuperarse.
Cuando Federer hablaba sobre el tema, todavía a gran distancia por el Támesis de donde éste y los demás jugadores se hospedan, recordó que probablemente en esos momentos
Rafa Nadal ya estaría "tirado en la cama".
Se habían perdido de vistaLa final será el 22º enfrentamiento entre los dos mejores jugadores del mundo, pero constituirá la primera vez que se vean en el último partido de la Copa de Maestros, en un torneo en el que
se han enfrentado dos veces, ambas en semifinales, con sendas victorias de Federer en 2006 y 2007.
Tras haberse medido una media de cinco veces por año entre 2006 y 2008, los dos mejores tenistas de la última época se habían perdido de vista. Desde la victoria del español en el Abierto de Australia en enero de 2009, sólo se habían enfrentado dos veces - una victoria para cada uno en Madrid - y nunca en un torneo del Grand Slam.
El mallorquín
tiene ventaja de 14-7 en sus duelos con el suizo, al que sin embargo nunca ha ganado bajo el techo de un pabellón. Nadal busca el único trofeo grande que falta en su palmarés, mientras que Federer quiere igualar el récord de
Pete Sampras con un quinto título en el torneo.
Federer habló sobre las posibilidades de su adversario para batirlo en la Central, y destacó que, después de sus cuatro victorias de esta semana sobre pista dura -la que, según el propio Nadal, le resulta la más complicada- "ha demostrado que puede jugar en cualquier superficie".
"Tengo muchas ganas de jugar contra él, por primera vez en la final de este torneo", dijo sobre un partido que anticipó como "interesante y emocionante para ambos".
Si Nadal gana este domingo,
completará su impresionante palmarés con el único gran título que le falta, e igulará el récord del estadounidense
Andre Agassi, único tenista de la historia que posee los cuatro títulos de Grand Slam, la Copa de Maestros, la Copa Davis y el oro olímpico.