el italiano lidera ahora el mundial

Márquez para el golpe de Viñales, pero ahora aparece Rossi

La victoria de Marc Márquez y la caída de Maverick Viñales equilibran el campeonato, pero Valentino Rossi llega como líder a Europa. La próxima cita será en dos semanas en Jerez

Foto: Marc Márquez ganó por quinta vez en Austin. Rossi acabó segundo. (EFE)
Marc Márquez ganó por quinta vez en Austin. Rossi acabó segundo. (EFE)

Shuhei Nakamoto acudió a Austin (Estados Unidos) este fin de semana para despedirse de los hombres de Honda tras concluir su etapa al frente de HRC. Y Marc Márquez le hizo el mejor de los regalos, la victoria. No se merecía menos el hombre que, tras llegar desde la Fórmula 1, consiguió sacar a Honda del hoyo en el que parecía estar metida en MotoGP tras la marcha de Valentino Rossi en 2003. El desenlace del Gran Premio de las Americas supone un balón de oxígeno para Honda, y no sólo por el triunfo de Márquez: el hecho de que Dani Pedrosa haya rendido a tan alto nivel, al igual que Cal Crutchlow, cuarto, demuestra que el buen resultado conseguido en Circuito de las Américas (COTA) no es sólo obra de la genialidad de un piloto.

Márquez es Mr. COTA, sus cinco victorias con cinco 'poles' lo demuestran. Es difícil encontrar a otro piloto que se muestre tan compenetrado con un circuito como lo está Márquez con la pista texana. Aunque por lo general se habla con excesiva generosidad de la cuestión psicológica, la victoria de Márquez en este preciso momento, junto con la caída de Maverick Viñales, es uno de esos golpes que se acusan. En COTA hemos confirmado que Viñales es humano y se puede equivocar. Y Márquez sabía que tenía que ganar o ganar. "Sabía que si no se ganaba aquí estábamos bastante mal", dijo al acabar. De momento, ha parado el golpe.

La de Márquez no fue la única Honda que rindió en Austin: Pedrosa acabó tercero. (EFE)
La de Márquez no fue la única Honda que rindió en Austin: Pedrosa acabó tercero. (EFE)

Márquez va por libre con los neumáticos

Lo sorprendente es que mientras que en Argentina el piloto de Yamaha tuvo la calma precisa para ganar terreno poco a poco hasta tener a la vista a Márquez, aquí se fue prematuramente al suelo, y eso que partía con una opción de neumático menos extrema que la de Márquez, el compuesto medio. El piloto de Honda optó por su habitual neumático delantero duro. Desde que en Qatar le recomendaron usar otro compuesto y lo hizo, quedando insatisfecho con esa elección, está empeñado en llevar la iniciativa. En Argentina se la jugó y no le salió bien. Y en Austin volvió a escoger el neumático duro, ya en la parrilla, a pesar de que su técnico, Santi Hernández, le echó una mirada de esas que lo dicen todo. La subida de la temperatura fue determinante para que tomara esa decisión. De haberse mantenido el tiempo del sábado —23ºC frente a los 40ºC de hoy— la situación habría sido diferente.

Todos salieron con pies de plomo. La clave fue la paciencia, y Márquez tuvo toda la paciencia del mundo y un absoluto control de la situación. La carrera fue extraña porque el ritmo fue lento y eso en las primeras vueltas fue un balón de oxígeno para él porque le permitió quedarse a rueda de un sorprendente y efectivo Pedrosa, que usaba un neumático delantero diferente, más blando. Márquez se limitó a rodar, sin castigar sus neumáticos, y cuando se había vaciado bastante el depósito, a siete vueltas del final, apretó. No fue mucho, un par de vueltas en 2’04” alto, pero suficiente para marcar la diferencia en un día en el que nadie rodaba deprisa.

Rossi se frota las manos

La victoria de Márquez y la caída de Viñales equilibran el campeonato. Pero lo que ha quedado claro en Austin es que no todo gira en torno a ellos dos, que también hay que contar con un piloto que cada domingo siempre está listo para la pelea: Valentino Rossi. El italiano se frota las manos sabiendo lo que se avecina, las carreras europeas, su feudo. A pesar de todos los pesares, Rossi se mantiene en el podio carrera tras carrera, y aunque él pintó muy negro su panorama durante la pretemporada, es evidente que ha protagonizado una nueva transformación. La enésima, porque Rossi es un piloto que se reinventa año tras año.

La pasada temporada tenía ritmo desde el inicio y sufría al final, pero ahora sucede al revés. Ha logrado mejorar muchísimo, especialmente en entrenamientos, lo que le permite arrancar desde una posición más avanzada en parrilla, lo cual ya es una ayuda importante. El inicio de las carreras ahora no es su mejor momento, y es en la fase final cuando se muestra más fuerte.

La próxima cita es Jerez, y será curioso ver cómo responden las Honda. Aunque el pasado mes de febrero el equipo estuvo rodando allí, con resultados bastante positivos, tendrá que enfrentarse a una puesta a punto diferente, con lo que ese trabajo realizado semanas atrás no tiene por qué ser determinante, aunque algo ayudará teniendo en cuenta que el circuito no es excesivamente favorable. Más importante que la carrera será lo que suceda al día siguiente, en la jornada de pruebas programada, en la que muchos equipos realizarán ajustes esenciales de cara a las próximas carreras.

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