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Iker Casillas devuelve el aplauso a la afición (Efe).
El Confidencial / Efe 12/09/2011 (16:26h)
Hace doce años que un niño con el rostro cargado de inocencia y la bolsa de deporte llena de ilusiones debutaba en el primer equipo del club de sus amores. Iker Casillas se 'licenció' en Primera ante el Athletic de Bilbao y desde el primer momento dejó detalles de lo grande que estaba llamado a ser tal y como él admite en declaraciones a Real Madrid TV: "Siempre tuve un sexto sentido que me decía que iba triunfar en el Real Madrid". Desde aquel 12 de septiembre de 1999, Iker ha ido quemando etapas rápidamente y ahora, desde la veteranía que otorga la banda de capitán, echa la vista atrás y recuerda el momento en el que se propuso ser portero: "A mi padre no le gusta pero a mí me encantaba tirarme al suelo, llegar a casa con moratones, la ropa rota...".
"La primera vez que fui a Cibeles fue con la Intercontinental pero entonces era un loco enfermizo en el equipo. La que más me emocionó fue la Liga 2006/2007, conseguida con una remontada bastante épica y después de tres años sin ganar un título parece que fue algo más", ha contado. El guardameta repasó sus mejores paradas, sus peores momentos y sus mayores triunfos reconociendo que la final de la Liga de Campeones de 2002 fue el punto de inflexión a su carrera cuando salió al campo para suplir al lesionado César tras varios meses sin jugar: "Tienes 20 años, eres un chaval, dejas de jugar y hay cosas que no entiendes. Esos momentos difíciles también me sirvieron para desarrollar mi personalidad".
Con el paso de los años, el Real Madrid le ha contagiado su esencia y su obsesión de ganar siempre: "Este club me ha inculcado ser un ganador y cuando pierdo me da mucha rabia y cuando encajo un gol también. En los partidos lo pasas mal, estás en la portería, lejos, no puedes ayudar al equipo... Lo vivo mucho. Esta temporada queremos más". Ahora sabe que los ciclos se ven más a corto plazo: "Me planteo las cosas para disfrutar cada año. Estar en el Real Madrid es lo más grande que le puede pasar a un futbolista y hay que tomárselo así. También intento ayudar al que comparte la portería conmigo y hacerle ver que es un privilegio formar parte de este equipo".
Objetivos para este año y alabanzas al 'jefe'
Casillas aprovechó para dejar claro que la Liga no va a ser cosa de dos: "Esa opinión ha corrido el año pasado y el anterior porque Barcelona y Real Madrid estaban en la cumbre pero no estoy de acuerdo". Y recordó que cada partido con el Real Madrid es una final por la exigencia que entrañan los rivales: "Hay grandes jugadores que siempre quieren mostrar su mejor versión. Todos los rivales señalan el partido contra el Real Madrid en el calendario y todos tenemos que tomarnos cada partido como una final". Para acabar, sólo pudo tener buenas palabras para Mourinho al que definió como "un ganador" y recalcó que "es bueno tener un técnico con carácter y con esas ganas de trabajar que se impregnan en el vestuario".
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